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TOMA DEL SEDRONAR

Distintas organizaciones sociales que trabajan a diario en el abordaje de consumos problemáticos se encuentran acampando frente a Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) ante el disfinanciamiento que los dispositivos sufren hace tres meses y el no cumplimiento con el compromiso asumido para la apertura de centros ed atencion a nivel nacional.


En diálogo con FM La Caterva, Alejandro, trabajador de la Red Puentes explica la situación que atraviesan los dispositivos que trabajan con adicciones y la falta de respuesta del organismo que debe tres meses de financiamiento. 
"Se nos hace muy difícil laburar todos los días en los barrios con nuestros pibes y pibas que están metidos en la  droga cuando no hay  voluntad por parte del Estado para solucionar este problema. Acabamos de salir de una reunión en la que nos recibió Fernando Trabuco, que es jefe de capacitación y no tiene ningún tipo de injerencia en el reclamo que estamos haciendo, no hay respuestas. Roberto Moro, titular del SEDRONAR está en Salta en un encuentro sobre políticas de droga, lo cual es bastante paradójico porque hace menos de un mes salen declaraciones públicas diciendo que está dispuesto a articular con organizaciones sociales para que participen en al instauración de estas políticas y nosotros estamos afuera de cualquier tipo de decisión. El lunes tendríamos una reunión con Moro, pero como nos vienen pateando hace tres meses nos vamos a quedar acá acampando hasta que se adelante la reunión y nos podamos ir con algo a nuestros barrios. Tres meses sin financiamiento son cientos de pibes mas en la calle, victimas de las redes del narcotráfico, del paco, con sus derechos vulnerados y trabajadores sin su fuente de trabajo."




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LA REFORMA QUE NO RESISTE ARGUMENTOS

A pesar de las advertencias de los técnicos y técnicas especialistas en seguridad informática en torno a la vulnerabilidad del la Boleta Única Electrónica, Mauricio Macri insiste con aprobar la reforma electoral para que entre en vigencia en las elecciones del año próximo. En diálogo con Enredando las Mañanas, Beatriz Buzaniche, integrante de Fundación Vía Libre explica las debilidades del sistema que vulnera la integridad del proceso electoral y las experiencias en en los países que lo abandonaron pocos años después de haberlo implementado. "Esto que va a hacer el PRO es la estocada final: en lugar de fortalecer las instituciones va a barrer de un plumazo la confianza pública en el sistema electoral que es una de las cosas que no está en cuestión".



-¿Cuáles son los ejes centrales de la reforma electoral?
Sufro una terrible vergüenza al escuchar al presidente defender un proyecto indefendible con razones absurdas. Habló de lo bien que salieron las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires... este caso al igual que en Salta y Neuquen está en un libro próximo a salir (El voto electrónico en el mundo real), ejemplo de lo que no se debe hacer en un sistema electoral. El libro documenta el modo de elección que fue hecha por fuera de la ley en un sistema enormemente vulnerable que la ciudadanía no sabe por el fuerte blindaje mediático que intentó legitimarla.
Cuando Macri habla de la prehistoria del país hay que decirle que entre los 20 países que encabezan los países de desarrollo humano se vota con boleta única en papel, salvo en los Estados Unidos donde se vota parcialmente con sistemas electrónicos. Esta semana se dió a conocer un video de una entrevista con el actual director de la CIA alertando que es muy difícil asegurar la integridad del sistema electoral, hay muchos condados pensando en volver al sistema de papel para velar por la seguridad del sistema electoral. Yo no se que linea histórica de Macri, pero la de los académicos que estudian y trabajan en esto dicen que lo más seguro es votar en papel, y todos aquellos que probaron el sistema electrónico lo están abandonando.

-¿Qué tan seguro es el sistema de voto con pepel que tenemos actualmente? ¿Hay un sistema alternativo?
No existe ningún sistema en el mundo que permita velar en paralelo por el secreto, la integridad y la auditabilidad del voto. Si vos querés poner voto electrónico primero tenes que tomar una decisión sobre cuál de estas tres características que debe tener el sistema electoral vas a resignar. En Argentina históricamente se ha velado por el secreto del voto porque garantiza el voto no coercionado, libre, para evitar el clientelismo, la compra de la voluntad electoral.
No existe en el actual sistema del arte de la informática ningún sistema que lo permita, ni en la teoría hay un modelo que permita empezar a pensarlo. Se creen que inventaron la pólvora, este sistema ya fue inventado, en Israel intentaron usarlo y los técnicos académicos lo destrozaron. No podemos poner en riesgo el sistema electoral, porque tenemos una democracia muy joven, porque tenemos un sistema político que no ofrece a la ciudadanía una legitimidad plena. Esto que va a hacer el PRO es la estocada final: en lugar de fortalecer las instituciones va a barrer de un plumazo la confianza pública en el sistema electoral que es una de las cosas que no está en cuestión. No hay denuncias concretas de manipulación de elecciones en Argentina. No se puede arrasar con el sistema electoral para solucionar los problemas como es el robo de boletas, etc. No son suficientes para deslegitimar todo el sistema electoral y es solucionable con una boleta única en papel. Acá lo que quieren hacer es solucionar el papel de la caspa con una guillotina, cortas la cabeza y no tenes más caspa, pero tampoco tenes más sistema electoral.

-En las audiencias realizadas hasta ahora todos los doctores en seguridad informática que expusieron se manifestaron en contra de la reforma, ¿existen algunos que opinen lo contrario?
Algunos que están en universidades en las que se desarrollan sistemas, con lo cual hay algún tipo de negocio en el que se funda el supuesto apoyo, pero en general el consenso en la comunidad técnica no involucrada en el desarrollo y comercialización de este sistema es muy negativa. La gente que esta a favor es la que no entiende nada porque no se tomó el trabajo de estudiar las tendencias en el mundo y no se tomó en serio las advertencias de los técnicos. Hay legisladores que se burlaron de las expresiones de los técnicos, doctores en informática, gente que dedica su vida a la investigación de este tema. Hay que decir también que Macri ya esta comprando los equipos antes que la ley este aprobada.


Audio entrevista con Beatriz Buzaniche, integrante de la Fundación Vía Libre
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Soledad Deza: “Belén hoy esta fuerte para exigir justicia, no para mendigarla”

La Corte Suprema de Justicia de Tucumán ordenó la libertad inmediata de Belén el 17 de Agosto. Sin embargo, la justicia que no tardó ni un minuto en encerrarla ilegalmente se demoró 55 horas en liberarla, con un habeas corpus de por medio. Dialogamos con Soledad Deza, abogada de Belén, sobre el caso puntual y cómo opera la triada poder judicial-sistema de salud-policía a la hora de criminalizar a las mujeres pobres.

Foto En Movimiento Teve - Marcha por la liberación de Belen- Buenos Aires


(Entrevista de Enredando las Mañanas)

-Enredando Las Mañanas: ¿Cómo  están luego de haber logrado la liberación de Belén?

-Soledad Deza: Belén  está muy contenta, está libre, que significa mucho. Recordemos que estuvo 26 meses presa, de forma preventiva, sin una condena firme. La Corte dijo que desde el momento que se prorrogó su preventiva, el 19 de abril de este año, la cámara no tenía competencias para eso, o sea que podemos decir que está detenida arbitrariamente, hoy haría cuatro meses. Ella está feliz, se reencontró con su familia, que era lo que más lamentaba, como siempre decía en sus cartas abiertas. Ella está muy bien, está contenta. Nosotras estamos también felices, ya que esto ha sido una conquista para el movimiento de mujeres. Hemos conformado una mesa provincial para la libertad de Belén, y esto nos ha unido, es un arco político inmenso, y nos hemos mantenido unidas,  y creo que eso es también lo que ha abierto más rápido las puertas de las rejas. Creo que es el principio del fin de una injusticia. Ahora nos queda la otra mitad, que es que se la absuelva. Belén está ahora en libertad, necesitamos que esté libre de culpa y cargo. Para eso necesitamos que se resuelva el otro recurso de casación que también tiene la Corte, y que por suerte también tenemos un dictamen del ministro fiscal favorable, creemos que es una cuestión de tiempos ya, pero un tiempo más tranquilo porque Belén ya no está presa.

-ELM: ¿Qué balance hacen del comportamiento del poder judicial y de los medios hegemónicos de comunicación?

-SD: Por un lado me parece que acá quedó al descubierto un sector del poder judicial que es patriarcal, que utiliza sus lugares para hacer demostraciones de poder, que disciplina con los tiempos, con las formas, algunas de ellas muy violentas. Efectivizar que una orden de libertad inmediata lleve 55 horas y con un habeas corpus de por medio es serio, y muestra una biopolítica disciplinando desde un lugar de poder y desde un lugar sumamente asimétrico de poder. Esa es una lectura que no podemos dejar de hacer. Por otra parte, también un sector del poder judicial que aliado con medios hegemónicos el sábado pasado, en otra demostración de poder, reveló el verdadero nombre de Belén, que no sólo lo habían resguardado todos los medios nacionales y locales periodísticos, sino hasta el propio Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y que sin embargo este sábado, de boca de los mismos jueces que tenían que tramitar su libertad, que imaginemos por qué nos llevó tantas horas, se reveló su nombre, en otra muestra de poder, y esto realmente preocupa, porque nos alarma acerca de cómo a veces la justicia puede hacer con nosotros lo que quiere.

-ELM: ¿Cómo fue el proceso que hizo Belén en prisión en torno a la sanción moral, la culpablización?, que en muchos casos es más fuerte que la judicial y la penal.

-SD: El proceso que ella hizo en compañía, no sólo de nuestra defensa, sino de la mesa provincial y de todo el movimiento de mujeres y las organizaciones que la han acompañado, fue un proceso de desautoincriminación moral. Yo la encontré a ella el día de su condena sumamente culpabilizada; creo que es muy importante que veamos como sociedad que a una persona si la tratamos como sujeto se siente un sujeto y si la tratamos como basura se siente basura. Ella ha hecho un proceso de desautoincriminación moral que la ha fortalecido, ella está fuerte hoy, no para mendigar justicia, para exigirla, y eso está muy bueno. Otra parte de la cosmovisión moral es ver cómo se cuelan las ideologías morales  y cómo se aprovechan de lugares de poder para lograr, en base a una estructura misógina, generar actos jurisdiccionales, generar privaciones ilegitimas de la libertad. Creo que a partir de este caso vamos a poder reflexionar muchísimo, vamos a poder reflexionar como sociedad, o al menos debiéramos interpelarnos en torno a cómo se une esta tríada salud-policía-poder judicial para criminalizar sectores vulnerables. Hay muchas cosas que vamos a poder debatir.

-ELM: ¿Influye la condición conservadora de Tucumán en todo lo que sucedió? ¿Hubiese pasado algo diferente en otra provincia?

-SD: No es accidental que haya pasado acá. Yo acompañé un caso hace cuatro años, el de Mariana Magdalena. Fue similar, llegó con un aborto, la acusaron, las médicas violaron el secreto profesional, hicieron entrar a los policías a la sala de parto, la legraron sin anestesia. Pero en este caso ella tuvo una abogada de entrada, entonces si bien estuvo procesada tres años, nunca llegó a estar presa, y se absolvió por violación de secreto. Acá hay un patrón, nosotras con dos colegas escribimos un libro hace dos años que se llamaba Jaque a la Reina, en el que relevamos los últimos 20 años de criminalización de abortos en Tucumán, todos los abortos en el sistema judicial de Tucumán entre 1992 y 2012. Y más o menos el 21% son abortos naturales, espontáneos, ahí uno ve que hay un sector de la salud que colabora con el poder judicial, que denuncia, que criminaliza mujeres, porque el aborto natural no es un delito, y necesita de un diagnóstico, y de la revelación o del quiebre de un secreto. Acá hay un patrón para eso, lo que pasa es que ahora se puso al descubierto, no creo que sea accidental que pase. Somos la única provincia de argentina que no hemos adherido a la Ley de  Salud sexual y procreación responsable, la única.

-ELM: ¿Cómo sigue por un lado el caso de Belén para que se anule el juicio?, y por el otro, ¿como ves todas las causas que hay alrededor?, como el caso de Victoria Aguirre en Misiones, y todas las causas que  tal vez ni conocemos y son similares.


-SD: Esperamos ahora su absolución. Creo que es un gran triunfo que ella esté libre. La libertad de Belén es un poco la libertad de todas las mujeres, ahora necesitamos que se la absuelva. Seguimos en la lucha compañeras como tenemos que estar. Es un espanto el caso de Victoria Aguirre, ojala que se haga pronto justicia para ella.  También hay que acompañar ahí, porque el movimiento de mujeres es el que presiona para estas cosas. Así que vamos todas a luchar. 

Audio de la entrevista

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Aberración de la justicia patriarcal: convertir a las víctimas en victimarias

Acerca de la criminalización de Victoria Aguirre

El martes 16 de agosto, producto de la lucha encarada a lo largo y ancho del país, se logró que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán ordene la libertad de Belén, injustamente presa hace dos años por haber sufrido un aborto espontáneo. En Oberá, Misiones, Victoria Aguirre está presa hace casi dos años en el Correccional de Mujeres de Miguel Lanús (UP. N°5), a la espera de un juicio oral sin fecha aún. Víctimas, ella y su hija de dos años, de secuestro, abusos, golpes, violaciones, por parte de quien fue su pareja, Rolando Emilio Lovera, asesino de su hija Selene, hoy es acusada de homicidio agravado por el vínculo, y se están pidiendo para ella 25 años de prisión. 

En Oberá hay otra mujer, víctima primero de Rolando Emilio Lovera y ahora del sistema judicial, que también espera que se nacionalice la lucha por su libertad, para torcerle el brazo a la justicia de clase y patriarcal.

Conferencia de prensa con la madre y el padre de Victoria Aguirre en el 13° Encuentro de la RNMA


Crónica de un asesinato anunciado 

A fines de 2014 Victoria Aguirre y Rolando Emilio Lovera habían formalizado su relación. Ella con 21 años estudiaba para maestra, y tenía a su hija Selene a quien le daba un cuidado especial, ya que sufría un retraso madurativo y, como consecuencia, una salud muy frágil. Todo parecía ir bien, pero el 15 de Enero del 2015 Rolando Lovera rompió el celular de Victoria y la secuestró, la incomunicó, la abusó sexualmente, la golpeó a ella y a su hija Selene, al punto de provocarle la muerte a la niña, de dos años de edad. Amenazaba de manera sistemática a Victoria con pegarle a su hija si ella no respondía a sus exigencias sexuales, la drogaba. Victoria sufría sesiones terribles de tortura y violación. 

Varias veces le pegó en la nuca a Victoria, al punto de hacerla perder la razón. A Selene también le pegó. Uno de los días, cuando Victoria y Selene eran trasladadas desde el trabajo del femicida Rolando Emilio Lovera (donde las llevaba para tenerlas secuestradas) a la casa en la que vivían, Victoria se dio cuenta de que Selene no respiraba, y le suplicó a Lovera que las lleve al hospital, como recuerda Victoria en la entrevista que Alicia Rivas le hizo en la prisión: “yo le gritaba que me lleve al hospital que Selene no respiraba. Yo quería que le vean”. Lovera accedió con la condición de que Victoria diga que Selene se cayó, y que su estado era producto del golpe de la caída. Cuando llegaron, Selene ya estaba muerta. 

A partir de ese momento fue todo muy rápido: Lovera desapareció y de repente el lugar se rodeó de policías, que detuvieron a Victoria. En el entierro de Selene, Victoria llegó a advertir el golpe que Rolando Emilio Lovera le había dado a Selene en la cabeza, que le provocó un paro cardiorespirartorio y la muerte. 
Victoria está presa hace dos años en el Correccional de Mujeres de Miguel Lanús (UP. N°5) en Misiones, a la espera del juicio oral. La causa está radicada en el Tribunal Oral Criminal N°1 de Oberá. Víctima de numerosos abusos y vejámenes, hoy es acusada de homicidio agravado por el vínculo, y se están pidiendo para ella 25 años de prisión. En cambio, Lovera está acusado de homicidio simple, y piden para él 7 años de prisión, por si queda alguna duda de lo patriarcal de la justicia. 

En el Encuentro de la Red Nacional de Medios Alternativos se realizó una Conferencia de prensa para denunciar la situación, donde la madre y el padre de Victoria exigieron justicia, que le saquen la prisión preventiva a la que la tienen sometida hace dos años, y que pongan fecha para el juicio oral. Mariana, militante de Misiones por los derechos de las mujeres y en contra de las violencias a las que son sometidas, manifestó que es importante entender y hacer entender que esto es una “aberración judicial, ya Victoria nunca debió estar presa, porque nunca debió estar acusada”. 

La responsabilidad civil e institucional: cuando el patriarcado es política de Estado 

El Hospital Público Samic de Oberá es al que Victoria llegó con Selene aquel 29 de Enero. Es el mismo al que había asistido una semana antes, según relató Mariana en la conferencia de prensa: “cuando ella llegó al hospital con Selene toda golpeada una semana antes, el asesino Lovera que la tenía secuestrada, amenazó con pegarle a la nena ahí, a terminar de matarla ahí, delante de la doctora, le levanto incluso la mano a la doctora. Por eso la doctora la dejó irse con el asesino, la entregó otra vez”. 

Del mismo modo, se contó en la conferencia de prensa que en una oportunidad Victoria se cruzó en la Arenera Simmons (el lugar de trabajo de Lovera, donde ella era secuestrada) con un familiar, y le comentó que la estaba golpeando, que la ayude. Esta persona llegó a manifestar más tarde que no la ayudó porque “¿quién no le pegó alguna vez a la mujer?”. 

El relato de Mariana concluye ampliando la denuncia: “hay otros detalles escabrosos de la causa, como que en la Arenera había cinco cámaras y la justicia sólo hizo secuestrar la cámara de afuera, y ninguna de las de adentro. Lovera estaba armado, era sereno y usaba un arma en su trabajo; el arma no aparece y la justicia nunca investigó. Victoria no fue revisada en el cuerpo, sólo la revisaron parcialmente, entonces montones de los golpes no quedaron registrados. Cuando llega al hospital con Selene muerta buscan solo alcohol, no buscan ninguna otra droga en sangre, y por los estados que ella describe cree que él la drogaba, porque ella de esas sesiones terribles de tortura y violación recuerda muy poco, y cree que él le ponía algo en el jugo. Esto tampoco le importó a la justicia, no lo investigó y sigue todo sin responderse”

A Victoria le faltaba un año para terminar el magisterio cuando Rolando Emilio Lovera las mató, a Selene y a ella en vida. Cuando salga de la prisión en la que injustamente espera un juicio oral no podrá ser maestra, porque quienes tiene antecedentes no pueden ejercer cargos públicos. Parece un detalle menor, como contaba Mariana, pero no lo es. 

Audio completo de la Conferencia de Prensa:

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LA RESISTENCIA DEL MIR

A 51 años de la creación del MIR en Chile, compartimos el diálogo con Carlos Sandoval que tuvimos un año atras.

“LA VIRTUD DEL MIR FUE SU

AUTORIDAD MORAL PARA RESISTIR”
Carlos Sandoval formó parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), organización político-militar creada el 15 de agosto de 1965 en Chile. Como historiador, ha escrito una de las obras más rigurosas y documentadas sobre la experiencia del MIR: Historia del MIR (publicada por la editorial Quimantú en cuatro tomos). A 50 años de su nacimiento, conversamos acerca del contexto en el que se gestó el MIR, las diversas iniciativas políticas que dinamizó durante el gobierno de la Unidad Popular, su papel en la resistencia al golpe de Estado instaurado el 11 de septiembre de 1973, la figura de Miguel Enriquez, secretario general del MIR caído en combate en octubre de 1974, y las enseñanzas que nos deja la cultura mirista para repensar la militancia revolucionaria desde nuestro presente.
Miguel Humberto Enríquez Espinosa,  secretario General del MIR



-Queríamos conversar contigo acerca del MIR, debido a que se avecinan los 50 años de su nacimiento. ¿Cuál es el contexto en el que surge y en qué se diferencia de la izquierda tradicional?


El MIR es creado como todo el mundo sabe en agosto del 65, pero la verdad es que las primeras vertientes revolucionarias empiezan a nacer por los años '30, con las reiteradas decepciones que del Partido Comunista pro-soviético teníamos en Chile. Uno de los más potentes sectores son los que más tarde se llamaron trotskistas, y cuya figura más importante fue un compañero argentino, Lucho Vitale, que fue además mi profesor, que llegó a Chile por la década del 50 y fue un hombre que se destaco mucho por la lucha social, pero sobre todo por la lucha ideológica que desplegó en este país, que logró de una u otra manera, junto con el doctor Sepulveda y con el compañero trotskista dirigente municipal Valenzuela, generar una de las corrientes más potentes de la izquierda revolucionaria de los '50 y parte de los '60. Ellos son una primera vertiente del mirismo, y la otra es un grupo de jóvenes, organizados en Concepción, que se llamaba GRAMA (Grupo Avanzada Marxista), entre los que estaba un compañero de nombre Anibal Matamala, y el resto son jóvenes que salen frustrados desde el Partido Comunista y el Partido Socialista, fruto de la derrota electoral del doctor Allende en 1964. Estos sectores ven que la vía electoral es una especie de quimera, e influidos naturalmente por la gesta de los compañeros cubanos, Fidel y todo lo que es el Movimiento 26 de Julio, empiezan a darse cuenta de que el camino electoral es muy estrecho. Pero esto es todo un proceso que viene de mucho antes. Nosotros para el año '65 estábamos viviendo también en Chile el inicio de un proceso de cambio profundo en las estructuras sociales y políticas de nuestro país. Que con una resignificación del pasado, podríamos decir que para los tiempos que se vivían aquí era una transformación muy profunda, propuesta por el presidente Eduardo Frei Montalva, con quien para ese entonces nosotros eramos tremendamente críticos, porque queríamos generar el atajo a la historia, irnos de una a lo que era el socialismo. Pero eso permitió que muchos jóvenes, particularmente de los sectores poblacionales, de los sectores mas pobres, accedieran a la información política, a la información cultural, se generaron muchos programas de desarrollo social, a través de la política publica que tenía el presidente Frei que se conoció como promoción popular. A todo eso se agrega el contexto de que teníamos una educación pública, que de una u otra manera daba cierta “protección de desarrollo” a los saberes, e hizo que naturalmente llegasen a conocerse en los sectores medios fenómenos como los de Althusser, de la Simon de Beauvoir, o la propuesta del Che Guevara en El Socialismo y el hombre nuevo en Cuba. Digamos que durante la década del '60 hubo un crecimiento del pensamiento revolucionario muy potente, que logró enraizarse con las propuestas de mayor radicalidad que venían de los sectores no comunistas de la izquierda chilena. Es por tanto un contexto de crecimiento de la movilización social, cuyo hito mas importante es una huelga en una industria de nombre SABA, en la que por primera vez los trabajadores hacen una resistencia activa a lo que es el desalojo, a la prepotencia policial. Y está también la lucha de los trabajadores, y particularmente la lucha de los estudiantes por la reforma universitaria, que esta sin duda recibiendo las señales de los movimientos juveniles internacionales, de París o de EE.UU, asimismo esta la gesta del comandante Guevara en Ñancahuazú. Digamos que nosotros los miristas nacemos en una cuna que esta muy movediza desde el punto de vista de las propuestas revolucionarias, porque entre medio esta también la disputa Moscú-Pekín, donde nosotros tomamos una posición equidistante, tratando de enfilarnos entre los países no alineados. Ese es el contexto tanto nacional como internacional que nosotros logramos ver, y te cuento todo esto no solo por haberlo vivido, sino también por haberlo investigado. Terminé el año pasado el libro en cuatro tomos de la historia del MIR, que llega hasta el año 86. Entonces tengo no solo la vivencia, sino también la certeza científica de que lo que estoy diciendo no esta tan lejos de la realidad.

-En general cuando se habla del MIR se lo referencia con la lucha armada, que desde ya fue una dimensión no menor en su proyecto revolucionario. Te queríamos preguntar por algo que quizás quedo un tanto eclipsado, o no se conoció en detalle, que fueron además todas las iniciativas de construcción de poder popular, en el movimiento poblacional, a nivel estudiantil y también en las fábricas. ¿Qué puedes decirnos respecto de las diferentes expresiones de poder popular que desarrolla el MIR tras su surgimiento, sobre todo en esa coyuntura tan movilizante que recién mencionabas, que era la de la Unidad Popular?

Lo que pasa es lo siguiente: hasta mayo del 70 el MIR tuvo de preferencia la opción armada. El diagnostico que se hacia era que Allende corría el riesgo de no ganar las elecciones, pero por alguna razón, seguramente de análisis político, se concluyó luego que existían posibilidades de ganar, toda vez que los sectores hegemónicos del país se habían dividido en dos candidaturas, la de Radomiro Tomic y Jorge Alessandri. El MIR da entonces un vuelco, que yo te diría que ese vuelco fue en las direcciones del partido, en el sentido de darse cuenta de esto, pero al resto, a las bases particularmente, no nos llegó la información suficiente y recibimos el triunfo del doctor Allende con cierto desconcierto, porque aparentemente con su triunfo se validaba la lucha electoral. Pero ahí viene la sabiduría de la dirección del partido, al decir que se abre un nuevo período, un período pre revolucionario. Aunque nosotros ya antes habíamos hecho un trabajo de masas entre los mapuches, entre los campesinos pobres, entre los sectores más empobrecidos de la ciudad, es a partir de esta apertura de un nuevo periodo, un periodo pre revolucionario como lo llamábamos en aquel momento, que nos volcamos al trabajo social, fundamentalmente el trabajo social en los sectores más periféricos de la sociedad chilena. Incentivamos el trabajo entre los campesinos, particularmente en las regiones del Sur (Valdivia, Temuco, Concepción), algunos sectores de la zona central como Talca y Chillán, pero también lo hicimos en las ciudades con los sectores fabriles, un poco como para ir a la disputa de este segmento social, a lo que nosotros llamábamos en ese tiempo el reformismo obrero representado por el partido comunista. Ahora bien, el gobierno de la Unidad Popular, nosotros lo respetábamos en tanto era un triunfo de la clase trabajadora, pero sabíamos que ese triunfo -lo dijimos ya en noviembre del año 1970, cuando recién salio elegido el doctor Allende- generaba un impasse en la lucha de clases, que había que resolverlo a través de un mecanismo que permitiera inclinar la balanza de la correlación de fuerzas en favor de la línea revolucionaria. Y esa política iba a ser sin duda la creación de poder popular. La generación del poder popular autónomo y alternativo al poder burgués. Autónomo respecto al gobierno del doctor Allende, pero alternativo, y obviamente para hacer la confrontación definitiva, del poder burgués. Entonces, efectivamente nosotros iniciamos ese trabajo de crear los cordones industriales, por ejemplo en Vicuña Maquena, Cerrillos, Talcahuano, etc., en aquellas industrias que habían sido estatizadas por el gobierno de Allende y en aquellas donde se cometían tropelías por parte de los empresarios de manera evidente, pero lastimosamente el poderoso peso histórico que tenía el sindicalismo, nosotros no lo supimos aprovechar lo suficientemente bien, para los efectos de, con el sindicalismo a cuestas, ir fortaleciendo el poder popular, alternativo al poder burgués. Porque en definitiva, los trabajadores fabriles, los trabajadores de la administración publica, donde teníamos el FTR (Frente de Trabajadores Revolucionarios), el gran peso de la masa se inclinaba por la lucha estrictamente económica, y nosotros fuimos incapaces de llegar a politizar plena y mayoritariamente a estos sectores. Así dicho entonces, más allá de la campaña de desprestigio que la derecha desplegaba, particularmente a través de diarios como Tribuna y Que pasa, quienes decían que las industrias que estaban en manos del FTR, o mas bien que las industrias donde el FTR tenia cierto peso, eran una trinchera para la fabricación de armas. Lo cierto es que no fuimos capaces de volcar ese poder popular a conducir efectivamente, por ejemplo, la lucha por el abastecimiento. Salvo puntuales -muy puntuales- experiencias como la Población Lo Hermida o como en algunas industrias del sector Cerrillo. No pudimos armonizar de manera bien adecuada lo que es la lucha estrictamente político revolucionaria, con lo que es la lucha reivindicativa, que era en ese momento el abastecimiento, que sin duda soportaban mucho más los sectores populares que los sectores pudientes. Por consiguiente, no fuimos capaces de hacer eso, no se armonizó de manera amplia, pero también contribuyó a que el gobierno popular del doctor Allende, esta crisis del año 72, octubre del 72 con el paro de camioneros, toda la asonada fascista, la trató de resolver por arriba. Es decir, nombra jefe de las JAP (Juntas de Abastecimientos y Precios) al general Bachelet, padre de la actual mandataria, y el general por su formación le llevaba a resolver sus asuntos por arriba. Y nosotros no fuimos capaces de imponer con la fuerza y con la movilización de los sectores populares, las políticas de abastecimiento y control directo de la producción para resolver la crisis. Así entonces, yo quiero decirles que como idea en términos de desarrollo político, el concepto de poder popular tuvo un gran progreso, pero ese gran progreso fue relativo a la experiencia histórica que siempre había canalizado la izquierda vía sindicalismo, vía negociación tripartita, etc. las inquietudes del pueblo, pero sin duda alguna que fue insuficiente en relación a los requerimientos que la coyuntura política exigía. Es decir, en ese minuto cuando tu tienes un auge, y un enfrentamiento crucial de la lucha de clases, cuando la pugna por el poder es tan virulenta, nosotros no logramos en definitiva generar esa organización que permitiera un dominio territorial. Es cierto, salíamos y hacíamos la barricada, cortábamos la calle, pero llegaban los pacos y despejaban la cuestión, la ocupación militar terminaba por desalojar el territorio proletario para ser controlado por las fuerzas del estado hegemónico. Fue un gran avance, pero fue un avance relativo en términos históricos. Fue muy insuficiente para la exigencia de la lucha de clases de ese momento. Yo te diría que el poder popular es una tarea pendiente de los revolucionarios de Chile, y que de una u otra manera ,salen hoy día a la luz publica más como consigna, que como idea política para generar organizaciones populares autónomas, de dominio territorial y de identidad propia.


-Hablando del poder popular, hay una experiencia que es emblemática: el campamento Nueva La Habana. ¿Qué significación tuvo en su momento en términos de construcción de poder popular territorial?
Yo te diría que fue la experiencia más importante que tuvimos, pero a la luz de la historia no pasa de ser un experimento de laboratorio. En el campamento Nueva La Habana nosotros tuvimos la experiencia fundamental en términos de autonomía. Y cuando me refiero a autonomía no me estoy refiriendo a que sea una patria libre, sino respecto de decidir los futuros, ser autónomos desde la ornamentación de las calles, hasta decidir la luminaria, pasando por las escuelas, incluyendo el anecdótico momento del tribunal popular. Pero, insisto, eso significaba tener “bajo dominio” al 0,1% de la población santiaguina. De tener una presencia de convicción, de conciencia y de organización social y política, e incluso filomilitar, en el 1% de la población santiaguina, no más. Por eso yo hablo más de una experiencia de laboratorio, no en el sentido de que fuimos a experimentar allí como conejillos de indias, sino que me refiero a lo pequeña que fue esa experiencia. Ahora, cosas ricas de lo que fue esa experiencia: tribunales populares, milicias, decisión directa de la base en la organización urbana que se dio, hasta el tipo de educación y los contenidos que se estaban viendo. Pero esa es una experiencia única y muy pequeña, que no se repitió en otras poblaciones donde el MIR tuvo también presencia a través del MPR (Movimiento de Pobladores Revolucionarios). No obstante esta microscópica experiencia ha trascendido a través del tiempo, muchas tesis sobre esto, estudiantes jóvenes que se dedican a estudiar, a entrevistar, pero se repite el asunto de lo que yo te estoy diciendo. Grandes camaradas que allí estuvieron por ejemplo, como Víctor Toro, Enrique Villalobo que fue asesinado, dirigente de la Población La Nueva Habana y del MPR, porque uno al final tira la raya para saber cuánto bueno fue, o cuanto malo fue. Para el 11 de Septiembre el campamento Nueva La Habana fue rápidamente sitiado y neutralizado, sin resistencia mayor. Mas resistencia hubo en la Población La Legua, pero en esta población se logró resistir por la presencia de compañeros combatientes miristas en la industria del lugar. Yo te diría que más allá de la experiencia de poder popular en campesinos, o en el campamento Nueva La Habana, no tengo más datos que me puedan generar cierto grado de alegría y de orgullo, pero fueron muy poquitos. Porque bueno, lo del Partido Comunista y el Partido Socialista era brutal en las poblaciones y en las industrias. Y como Miguel Enríquez lo dijo en algún momento: el 11 de septiembre no fue una derrota de los revolucionarios, fue más bien una derrota del reformismo. En otra ocasión, cuando sacamos un porcentaje de votos ínfimo en la CUT (Central Unica de los Trabajadores), Miguel Enríquez salió también con una frase que a mi me parece, ademas de pintoresca, anecdótica: “lo que pasa es que somos una vanguardia ideológica, pero no somos una vanguardia política; entonces como partido, mejor hagamos un centro de estudios”. Por lo tanto, se elabora mucho en torno al poder popular, efectivamente es una consigna que convoca, en términos de experiencias fue muy importante para el desarrollo histórico, pero muy insuficiente para enfrentar la lucha de clases que nosotros vivíamos en ese momento. Y esta claro, la derrota fue brutal.
-En ese sentido, ¿cómo fue el proceso de resistencia al golpe por parte del MIR?

Nosotros para el 29 de junio del 73 llegamos a un momento en que el MIR pudo, en conjunto con otras fuerzas políticas, haber enfrentado cualquier acción del golpismo. Pero una vez pasada esta coyuntura, que fue un alzamiento de un grupo de tanquetistas de uno de los cuarteles de Santiago, empezó un reflujo y un desencanto de los sectores más radicalizados de este país. De modo tal que para el 11 de Septiembre, el golpe viene, el golpe viene, el golpe viene, a lo ultimo nadie creía que venia el golpe, y vino el golpe y nos pilló a todos de sorpresa. La cantidad de anécdotas que hay en ese sentido son numerosas. El MIR por ejemplo no tenía armas en ese momento, las fue a buscar a la Embajada Cubana Andrés Pascal Allende junto a otro compañero. Asimismo, está la relación con el Partido Comunista chileno. Les voy a contar otra anécdota, que a lo mejor puede ilustrar: nosotros estando en Concepción teníamos la disposición de resistir por la fuerza al golpe, pero cuando nos tratamos de coordinar con el resto de los partidos políticos de la Unidad Popular, el partido más importante, que nos podía permitir tener una mayor fortaleza, que era el Partido Comunista, la respuesta que nos dan los compañeros de este partido a nivel local (Concepción) y a nivel nacional fue... que había que esperar si los militares cerraban o no el Congreso. Eso significó quedar uno perplejo. Yo no voy a ponerle piropos a los milicos de que nos pillaron de sorpresa, fue sin duda una debilidad política nuestra de no darnos cuenta cuál era la coyuntura que estábamos viviendo, y que teníamos que enfrentar de alguna u otra manera, con alguna organización, la lucha armada. Así entonces los focos de resistencia en donde el MIR participó fue en una industria en La Legua, donde estuvo Miguel Enriquez, el primer combatiente nuestro muerto fue un chofer de Miguel, donde había algunos compañeros socialistas y no había nadie del Partido Comunista. Se supo más tarde que Miguel había ofrecido al doctor Allende un salida, ir a rescatarlo para el resistir en las poblaciones. Todos sabemos cuál fue la respuesta del doctor Allende. Como para hacerlo corto, te diría que fue más bien una resistencia simbólica en esa industria, porque rápidamente, tipo cuatro de la tarde o antes, la comisión política y Miguel Enríquez daban una orden a nivel nacional de que sus cuadros se replieguen, porque ya no había mucho que hacer, la lucha armada como tal habrá durado unas cinco horas, no más. Por lo tanto, las resistencias que hubo fueron muy atomizadas, muy dispersas, algún que otro compañero como francotirador, muy poquitos, por no decir nada, en el centro de Santiago, mucho por iniciativa propia. En Neltume con el comandante Liendo, en Valparaíso con una bajada que se realizó a uno de los cuarteles de marinería, pero hasta ahí llegamos. Y luego vino el gran repliegue que en el MIR fue ordenado en marzo del año 74, hasta ese momento logramos mantener nuestras estructuras, de hecho yo la mantuve de pie todo ese tiempo, a pesar de que no tenía mucha significación desde el punto de vista de la dirigencia del partido. Pero en marzo empezó la debacle política, militar, de inteligencia en el MIR, y al año 76-77 el MIR había desaparecido porque efectivamente habían sido desactivadas todas sus instancias orgánicas, ya en el año 74 tenía dos tercios de su comité central preso, muerto o desaparecido. La virtud del MIR fue la autoridad moral de resistir, y ahí viene muy bien la consigna, que desde el punto simbólico fue buena, “el MIR no se asila”, pero desde el punto de vista político fue una decisión que nos llevó a pagar un costo extraordinariamente alto. De forma que ya al año 76 no quedaban mas de treinta o cuarenta cuadros, muchos de ellos desconectados, en libertad. Yo diría que la derrota empezó a vivirse mucho antes, quiero decir que el copamiento militar, el copamiento golpista no empezó en septiembre del 73, sino que empezó ya con el paro de octubre del año 1972, en marzo del '73 ingresan los militares al gabinete del doctor Allende, en mayo hay una serie de allanamientos a lo largo y ancho de este país, albergados en la ley de control de armas. De forma que el dominio militar sobre la sociedad civil, ya en agosto del año 73 era total y absoluto. Entonces las posibilidades de generar algún dique de contención al avance golpista sólo por el MIR era prácticamente imposible. Con esto no quiero justificar, sino simplemente describir. Yo logré en el tomo II de mi libro detectar que todos los presos miristas caían en una sola casa de seguridad, de a 6, 7, 8, 10 compañeros, entre los cuales había 3 o 4 del comité central. ¿Qué te refleja eso? Te refleja sin duda una organicidad muy famélica, y una infraestructura por demás endeble. En esa condición no sos capaz de resistir nada ni a nadie, y menos al ejército chileno, que fruto de su dislocación nacional es capaz de tomar territorios enteros en muy poco tiempo. La resistencia armada fue simbólicamente muy importante, y se mantuvo a través de panfletos, pintadas, algún que otro disparo a algún cuartel de manera esporádica, como cuestión absolutamente simbólica, esa es la palabra.


-¿Podrías contarnos quién fue Miguel Enríquez y qué recuerdos tienes de él?


Yo siempre les digo a mis alumnos aquí en la Universidad que lo peor que le pudo haber pasado a los sectores revolucionarios fue la muerte de Miguel Enríquez, y no por una cuestión romántica nomás. Sin duda que la capacidad intelectual, la capacidad de generar ideas políticas, pero sobre todo la capacidad de unir a los sectores revolucionarios, enaltece su figura hasta el día de hoy. Te diría que dentro de las figuras nacionales de la historia moderna hay dos personajes que se disputan el primer plano: una es el doctor Allende, el presidente mártir, y otra es Miguel Enríquez, que también era médico; especialmente por su claridad política, más que por haber muerto en combate, por su capacidad de ir adaptando al partido a las distintas coyunturas que estaba viviendo el país. Miguel era fruto de su tiempo, tenia una condición muy verticalista que hoy día no la resistiría nadie, hoy día prima la horizontalidad y la asamblea, y el centralismo democrático cada día pierde terreno. Pero no me cabe duda alguna, haciendo historia contrafactual, de que si Miguel Enríquez viviera, se habría adaptado a estos nuevos tiempos y sería un revolucionario, aunque eso es imposible de probar. Lo que sí Miguel es una figura y un ícono entre los jóvenes de la actual generación universitaria, entre los 18 y 25 años. Más allá que tengo mis profundas diferencias respecto a algunas propuestas del secretario general -fruto de una resignificación de la historia, porque yo también me quede resistiendo-, como la consigna “el MIR no se asila”. Pero hoy día, como he resignificado la historia, veo que se cometieron errores que tuvieron un impacto estratégico horroroso. Por ejemplo, Miguel jamás se tendría que haber quedado en Chile. Ahora se dice que estaba a punto de salir en el mes de septiembre, y que lo pillaron en octubre, pero eso es la construcción histórica de hoy para atrás, y no lo que estábamos viviendo en ese momento. En sí Miguel era un tipo que ejercía la fuerza moral, la política de manera muy discrecional dentro del MIR. En Concepción nosotros teníamos un comité regional, que de alguna manera cayó en disidencia con la política oficial del MIR, que era el reagrupamiento del Polo Revolucionario para enfrentar el golpismo en febrero de 1973. En marzo Miguel Enriquez ordena intervenir el comité regional de Concepción y llega a dirigirlo el compañero Pérez, integrante del comité central e incondicional de Miguel. El resultado de esta intervención, entendiendo que el comité regional de Concepción era el más grande después de Santiago, fruto del intervencionismo, entre el 11 de septiembre y noviembre del año 73 Manuel Vergara (secretario regional del comité) se asila, y debemos nosotros asumir responsabilidades que no estábamos en condiciones de hacerlo. Si bien es cierto que resuelve una crisis de manera muy musculosa interviniendo esta regional, se genera una desafeccion brutal en la parte alta del partido en Concepción, fruto de la decisión de Miguel, que terminan asilándose y fueron considerados luego desertores, traidores, y todo ese cuento. Entonces para que se pueda hacer una real descripción de lo que significó Miguel Enríquez, en la historia en general y en la historia del MIR, tendrían que haber pasado muchos años y muchas generaciones. Yo he dicho que Miguel Enríquez era un machista, patriarcal, hoy día molesta mucho, lo dije en un seminario y eso causó un desagrado profundo entre los miristas. Pero si Miguel Enríquez no hubiese sido machista y patriarcal en la década del 50 y del 60, habría sido un marciano, porque era fruto de su época, no era otra cosa. Entonces hoy día, a la luz de los avances ideológicos, éticos, filosóficos, etc. es que impresiona como tal, pero lo que pasa es que se tiene una adscripción a la figura de Miguel Enríquez más -y voy a ser muy irreverente- de carácter sacro, como una especie de santito, que la de un revolucionario. Objetivar la presencia de Miguel Enríquez en la historia es una deuda que tenemos que pagar todos, los que hemos militado en el MIR o los que hemos seguido su historia. Sin perjuicio de todo lo que dije, Miguel es una figura no solo nacional, sino también latinoamericana.

-Por último, más en términos vivenciales, como balance personal que por supuesto siempre es político, ¿qué aprendiste, en qué te cambio ser un militante mirista?

Primero tengo que decirles que yo provengo de los sectores populares de la década del '60. El MIR me convirtió “de mono en hombre”, parafraseando a Federico Engels cuando dice que el trabajo convierte al mono en hombre. Lo que pasa es que la posibilidad de construir un imaginario distinto en los años 60 para los sectores populares era extremadamente difícil, con un ambiente muy hostil. Entonces, en mi caso particular, los compañeros del MIR irrumpen, fracturan mi cultura y me hacen leer el Manifiesto Comunista, y de ahí para adelante se genera una especie de parto permanente de un ser humano que va metiendo en su cabeza ideas nuevas, que de otra manera no la hubiera conocido. De ver tantas chicas irreverentes en los congresos estudiantiles, de ver el gran verbo de los dirigentes jóvenes miristas como Bautista Van Schouwen, todo eso fue generando un gran impacto en mi. Yo me hice mirista por una rebeldía natural que venía de familia, no podía ser comunista porque sino mi papa me echaba de la casa. Me hizo un lector, casi mordido, me permitió conocer historias de vida distintas, tuve acceso a situaciones y escenarios sociales que ampliaron mi horizonte, lo alejaron de mi nariz. Me significó aprender conceptos tan fundamentales como la lealtad, la consecuencia, el trabajo laborioso, por lo menos en la estructura donde yo viví mi militancia, que por lo demás yo le debo la vida a tres compañeros que están desaparecidos, y que en el medio de la tortura pudieron haber entregado mi nombre y mi lugar, y sin embargo callaron, y ellos están desaparecidos. Yo estoy vivo, estoy hablando con ustedes gracias a Fabián Ibarra, a Héctor González y a Roberto Chavela. Entonces para mi el MIR es más que un partido político, es un estado de sentimientos. Pero eso no me lleva a ser obsecuente con lo que hizo el MIR en tanto partido. ¿Qué me significa? Yo trabajo con compañeros que están tratando de construir alternativas revolucionarias, y me permiten transmitir los errores que cometimos nosotros, las fallas, las debilidades que nos llevaron al colapso definitivo. Por ejemplo la subestimación del enemigo, nosotros nos creíamos imbatibles. Desde el punto de vista personal me generó una “vida espartana”, que no necesariamente fue generalizada en el MIR, pero yo le debo a mis tres o cuatro compañeros de estructura esta vida. Cuando digo “espartana” no digo que ando agarrándome a cachos con todo el mundo, sino esta disciplina social, esta disciplina vital, que me permite que si yo te digo “nos juntamos a las ocho de la mañana”, no son ni ocho y media ni cinco para las ocho, y eso es fruto de mi vida bajo la dictadura. Si no eras respetuoso con la disciplina te mataban. En términos personales me permite abrir una grieta en mi cultura marginal, y por esa grieta meter nuevos pensamientos, nuevos conocimientos, nuevos saberes, encontrar una ruta de desarrollo no solo en lo político, sino también en lo personal, intelectual, profesional. Y me permite además darle un valor enorme a lo que significa militar en una organización política. Yo no he vuelto a militar en el MIR, no he vuelto a militar en ninguna organización política, no solo por razones políticas de coyuntura, sino además por razones éticas. Yo considero que la militancia es un estado casi apostólico que puede ser compartida solamente con aquellos que están dispuestos a entregar la vida por ti. Entonces yo no milito hoy día; trabajo con compañeros, soy un voluntario de los nuevos tiempos, pero me significa tener muchísima cautela con esto de asumir una militancia política así casi de manera espontanea. Todo eso me significa darle un tremendo valor a mi familia; mi compañera, con quien somos compañeros hace 39 años, las ha pasado conmigo todas, estoy muy enamorado de ella. Y a mis 65 años de edad quizás no es para empezar a hacer el balance, porque tal vez no estoy preparado.


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LLEGA EL RAP A FM LA CATERVA

Este sabado 13 a las 20hs empieza un nuevo programa de rap en FM La Caterva: Somos Calle



Todos los sábados de 20 a 22hs. el programa que nació para difundir la cultura rapera de los barrios inicia un nuevo ciclo por la radio comunitaria de Barracas.


Fb: https://www.facebook.com/somos.calle16/?fref=ts


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UNA POLITICA MANICOMIAL

LAS NUEVAS POLÍTICAS DE SALUD
El Ministerio de Salud de la Nación derogó la resolución 1484/15 dejando sin efecto normas y plazos para la habilitación de establecimientos y servicios de salud mental y adicciones a la normativa que buscaba terminar con las prácticas de encierro para implementar un sistema de internaciones cortas en hospitales generales o centros de salud mental, procurando la atención ambulatoria y recuperando los lazos familiares y sociales de los internados.



El pasado viernes 5 de agosto en el Enredando Las Mañanas, hablamos con la Lic. Liliana Hilario, presidenta de la Asociación de Profesionales del establecimiento El Ameghino, un Centro de Salud Mental fundado en el año 1948 en la provincia de Buenos Aires. En su paso por el programa dialogamos sobre las nuevas políticas de vaciamiento que el actual gobierno está implementando contra los organismos de salud pública, así como también de las condiciones en que se encuentran trabajando actualmente los profesionales que ejercen allí y los pacientes que radican en el lugar. 

Recordemos que en nuestro país se sanciono hace pocos años la Ley de Salud Mental, a lo cual Liliana hizo referencia al momento de iniciar la charla, “Es interesante aclarar el tema de salud mental ya que nos afecta a todos, directa o indirectamente. Las leyes de salud mental, tanto en la ciudad como en la nación, que fue posterior, fue revolucionaria en cuanto a cambiar la perspectiva de cómo entender la salud mental. Se avanza con normativas que implican un cambio de miradas y que así mismo requieren políticas alternativas de cómo tratar a la salud mental”.

La Ley de Salud mental apunta sobre todo a la reducción de las internaciones de pacientes en los hospitales psiquiátricos –públicos y privados–, y promueve la atención multidisciplinaria, ambulatoria y comunitaria. Para que se cumpla la ley deben existir políticas públicas e inversiones en obras públicas, desde acompañamiento terapéutico, asistencia domiciliaria, hasta camas en hospitales públicos, a lo que la Licenciada asegura que hasta el momento ha ocurrido todo lo contrario. 

Hace pocos días, el ministerio de salud emitió la resolución 1003/2016 que en simples palabras significa el retorno “al viejo sistema manicomial”, dejando sin efecto la normativa que regulaba la correcta aplicación de la Ley Nacional. “Esta resolución que salió el mes pasado deroga la reglamentación e implica un retroceso, dándole la potestad a convocar un comité de “sabios”, diciéndolo irónicamente, para tomar decisiones y acciones que van poniendo palos en la rueda. Pone un freno en el cumplimiento de la Ley.”

Haciendo referencia al hospital Ameghino, el cual se encuentra sin dirección desde enero de este año nos cuenta que hasta el momento son exclusivamente ellos mismos, los que trabajan en él, quienes sostienen y organizan la atención de los pacientes e internos. “Necesitamos una dirección que refleje y ayude a organizar nuestro modo de trabajo, eso va a permitir poder atender. El Ameghino ha sufrido un claro desmantelamiento de sus recursos. Se redujo a su mínima expresión el ingreso de profesionales jóvenes a formarse.


Son estas políticas de desmantelamiento para con las obras publicas las que hacen perder el valor y la importancia de contar con un sistema que brinde un atención segura, libre y gratuita apostando a ellas con inversiones y estrategias para mejorar día a día su calidad. “Históricamente el hospital público, gratuito y universal es lo que ha garantizado el acceso a la salud. El hospital sigue siendo un referente, aunque está dañado, mutilado, degradado. Pero sigue siendo el lugar donde se atiende a todo el mundo por igual. Donde no importa si la persona tiene o no para pagar.”




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San Cayetano: cuando la religiosidad popular se vuelve demanda política

El domingo 7 de agosto, día de San Cayetano, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), junto al Movimiento Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) realizarán la caravana de la dignidad, para exigir paz, pan y trabajo, por techo tierra y trabajo. Las convocatorias desde Liniers y el Congreso confluirán en la entrada a Plaza de Mayo. Dialogamos con Rafael Klejzer, Secretario de Vivienda de la CTEP y miembro de la Corriente Villera Independiente y del Movimiento Popular La Dignidad. 
(Entrevista de Enredando las Mañanas) 


Una movilización entre el cielo y la tierra.

“Lxs trabajadores de la Economía Popular hacemos un aporte muy grande a la economía, pero no tenemos derechos”

-¿Qué balance hacen desde el sector de la economía popular de estos siete meses del gobierno de Cambiemos? ¿Cómo han impactado sus medidas?

La economía popular no es un bloque económico en si mismo, a lo cual hay una suerte de continuidad entre el gobierno saliente y el entrante. No veníamos de tirar manteca al techo y ahora estamos comiendo en ollas populares. Los miembros de la economía popular hace años y años que venimos resistiendo las políticas de ajuste y de concentración. Hubo derrame pero nunca alcanzó. Nosotros somos producto de una exclusión social por un lado, y por otro, de una política sistemática que nos utiliza para bajar salarios, para bajar derechos. Algunas cosas hemos conseguido, producto de una gran lucha que hemos dado, como la asignación universal por hijo, el reconocimiento a nuestras cooperativas, a nuestro trabajo, pero tengamos en cuenta que nosotros somos trabajadores sin derechos, pero no ahora, de antes. Ahora es una continuidad mucho más fuerte, mucho más profundizada, que tiene que ver con un desprecio neoliberal de estos tipos. La diferencia entre estos tipos y los anteriores es que unos eran mercado-internistas, y a nosotros el consumo nos permitía laburar, en cambio este gobierno tiene que ver con la transnacionalizacion y con la expulsión de mano de obra formal, lo que genera que por cada trabajador en blanco son tres compañeros o cuatro de la economía popular que achican sus ingresos. Estamos viendo una profundización por un lado, pero por otro lado una brutal incapacidad de este gobierno para mantener puestos de laburo. Están generando lo contrario, el proyecto es achicar salarios para hacer mas “competitivos” los sectores dentro de la economía que ellos priorizan, como el campo, algunas empresas ligadas a servicios y algo de financiero, el resto de la industria nacional que se cague. Entonces la economía popular viene a ser un emergente producto de una crisis del régimen global capitalista, donde sobramos dos terceras partes y no nos suicidamos, sino que nos inventamos los laburos para seguir subsistiendo.

-¿Por qué decicen movilizarse el 7 de agosto?

Entendemos que la religiosidad popular es importante para nuestro sector, ya que es un sector muy comunitario, en el sentido de su construcción. Lo que nosotros le agregamos es la politización de esta religiosidad popular, uniendo la celebración de San Cayateno con la lucha política que implica exigir a los responsables de que haya trabajo, es decir, pedimos al cielo pero pedimos a la tierra también, por eso unimos el pedido, la celebración, el dar gracias y la fé en San Cayateno, con una marcha a Plaza de Mayo. El desafío tiene que ver con la construcción que nos planteamos desde CTEP. No solamente un emergente, no solamente ser la CTA del siglo XXI en comparación con la década del 90, como nos han dicho muchos, por el contrario buscar formas nuevas de pelea, no ser como los gordos, o los que plantean una externalidad con respecto a la clase trabajadora. Nosotros somos clase trabajadora con todo lo que somos: con nuestra cultura, nuestras raíces, nuestras tendencias. No tenemos nada para esconder. Lo que hay que hacer jugar, para tener una perspectiva emancipadora, es lo bueno y lo malo, pero en una perspectiva de politización y programa de salida, esa es la apuesta que tenemos desde CTEP. Además, hay que tener en cuenta que nuestros reclamos en el movimiento obrero nunca fueron tenidos en cuenta, cada vez que movilizan las CGTs están planteando sacar el impuesto al trabajo. Muchos de los trabajos que hace el sector, como es el de costura, trabajo de la construcción, el cuidado de chicos, el trabajo de los cartoneros y todo el servicio que dan, no sólo recolectando residuos sino también aportando a la basura cero, como también los campesinos, todos somos trabajadores pero sin derechos. Pero a la sociedad le servimos y mucho. En la Argentina la mayoría no estaría comprándose ropa si no lo hacen con nuestros talleres, muchas veces clandestinos. Es decir, hay un aporte a la economía muy grande, pero no tenemos derechos. Seguimos esclavizados en los talleres, amenazados de desalojos de nuestras tierras, como ocurre con los compañeros de las huertas en La Plata con el sector dolarizado y casi yendo a la perdida. En relación a la situación de los huerteros hay que recordar que el tomate que comemos acá en Buenos Aires viene del Gran La plata y es producido por 6000 compañeros que están afiliados a la CTEP, la mayoría en cooperativas, y hoy el sector hortícola quintero en La Plata está pasando una de las peores situaciones, esta viviendo de subsidios que vamos sacando. La gente que produce hoy está viviendo de subsidios. Una locura lo que está haciendo este gobierno.

-¿Con qué nos vamos a encontrar este domingo 7 de agosto?

Nos vamos a encontrar con que la marcha ya no nos pertenece: largamos la convocatoria pero ya no nos pertenece. Vienen sectores políticos muy disímiles. Las dos CTA, ATE, Pablo Moyano, diversos partidos políticos, y sobre todo gente independiente, mucha juventud. Nos vamos a encontrar con un escenario de una nueva constitución, un nuevo emergente. La resistencia que estamos planteando, a diferencia de la de los '90, no está contando con los MTD, no se da solamente en clave de disputa territorial, sino que el compañero, la compañera, se siente laburante, se siente con derechos, se siente que luchó un montón, que trabajó. Porque el sector social de los '90 y el de ahora es el mismo, el tema es que estamos mejor organizados, en cooperativas, con la asignación universal por hijo, tuvimos laburo y lo perdimos, entonces se está generando una identidad desde dónde dar la pelea, ya no como movimiento de trabajadores desocupados, no sólo desde la olla popular en el territorio; sino articulando la olla popular y el piquete con identidad de trabajadores, eso es lo novedoso que esta planteando la CTEP.

Audio de la entrevista a Rafael Klejzer

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El ajuste y la deslegitimación de las universidades nacionales: dos caras de la misma moneda

En el Enredando Las Mañanas hablamos con Myriam Feldfeber, docente e investigadora de Filosofía y Letras y Cs. Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre los medios hegemónicos y su ataque a la educación pública, especialmente, el discurso que instalan acerca de la gratuidad y de la “eficiencia” de la educación entendida como servicio y no como derecho.

“Lo que se está buscando instalar es un escenario de deslegitimación y desprestigio de las universidades nacionales”

En relación a estos temas, Myriam comentó que “obviamente lo que se está buscando instalar es un escenario de deslegitimación y desprestigio de las universidades nacionales, lo que genera un espacio propicio para el avance de políticas que creemos que no están vinculadas con reforzar el papel de las universidades nacionales en un proyecto de país”.

Luego, en lo que refiere a si, la construcción de un nuevo sentido común por estos medios hegemónicos es coherente con la propuesta del macrismo en términos universitarios, la entrevistada contestó que “si bien no está explicitada cuál va a ser la política destinada a la educación superior y la ciencia y tecnología, uno puede observar algunas cuestiones que son preocupantes, como lo es el tema del financiamiento universitario”. Actualmente, las universidades intentan paliar una situación muy compleja con un presupuesto que no contempló la fuerte devaluación y el aumento de los servicios, y el incremento presupuestario realizado en Mayo por el poder ejecutivo en verdad represento, en muchos casos, el envió de partidas pendientes del año pasado. Luego, Myriam continuo con que “otracuestión que aparece preocupante tanto en el discurso del Presidente como del Ministro de Educación es esta idea de crear universidades por todos lados, esta idea de creación de universidades nacionales sin sentido…si bien hay que señalar una cuestión, que sí es un problema de nuestro sistema de educación superior es que no tenemos un sistema, es verdad que muchas veces se crearon universidades nacionales sin ningún tipo de planificación, de qué universidades en qué lugares y con qué carreras, también hay que señalar que los últimos años se crearon universidades a las cuales han tenido acceso hijos de familias que nunca habían tenido acceso a la universidad…algunos son hijos de padres que ni siquiera habían tenido acceso a la posibilidad de estudios en el nivel secundario y en algunos casos en el nivel primario, entonces están accediendo en los últimos años hijos de familias de sectores populares a las universidades nacionales que se crearon en los últimos años.”

En relación a la frase de un funcionario del Ministerio de Educación Nacional: “hubo fiesta, hay que apagar la música, arremangarse y ponerse a trabajar” Miryam puntualizó que detrás de este tipo de frases “hay políticas de ajuste… la universidad vuelve a ser cuestionada con temas que se plantean, que es necesario revisar, qué pasa con los alumnos que ingresan y en qué medidas las universidades generamos condiciones para que, aquellos alumnos que ingresan, o que ingresan inclusive por primera vez, familias que llegan a la universidad se generan las condiciones para garantizar que el derecho a la educación se pueda cumplir , para que esos alumnos puedan permanecer y puedan egresar”. En relación al rol que juegan en este sentido, nuevamente, los medios hegemónicos, refirió que “hay un tema que aparece mucho en los medios que es la baja tasa de graduación, un problema que hay que discutir pero muchas veces cuando se hace la comparación con cuantos egresan de las universidades nacionales y cuantos de las universidad privadas se deja de lado lo que es la universidad como institución en sí misma, que tiene la función, obviamente de graduar, formar profesionales pero también desarrolla funciones que hacen a la investigación y la extensión, entonces tener, por ejemplo, buenos universitarios en buenos hospitales públicos depende de formar profesionales en nuestra universidades con determinada visión, estos temas quedan por afuera de la discusión, cuando se habla de la fiesta nadie hace alusión a qué investigaciones se producen en las universidades nacionales”.

En forma concreta a la idea anterior, la entrevistaba preguntaba retóricamente: “¿Queremos formar médicos para que solamente atienda en sus consultorios o queremos formar médicos que puedan dar respuesta a las necesidades de la salud de la población en términos más integrales? ¿Queremos formar arquitectos que solamente hagan los edificios de puerto madero o queremos formar arquitectos o ingenieros que puedan dar respuesta a los problemas habitacionales de nuestra sociedad? Esas son discusiones de fondo que muchas veces quedan afuera de estos debates, donde lo que se busca es justamente es desprestigiar las universidades nacionales y obviamente, atrás de eso hay un escenario de privatización de financiamiento que salta a la vista”

En torno a la idea de gratuidad tanto Clarín como La Nación destacan que quienes pagan se reciben más rápido y expresan la contraofensiva más cruda y neoliberal que propone el macrismo, Miryam, sumando el ejemplo de uno de los artículos de esos diarios señalaba que un alumno, un joven, un niño que esta cartoneando y compra un sache de leche y con eso sosteniendo las universidades a las cuales no va a llegar, remarcó que ”eso es otro problema que habría que discutir, porque tenemos una estructura tributaria muy regresiva y en proporción los que menos tienen aportan más al presupuesto público…lo que aparece tanto en la Nación como en Clarín permanentemente es que las universidades no son gratuitas porque en verdad de alguna manera se sostienen…bueno, eso es cierto, igual que la escuela pública gratuita, siempre se sostiene con recursos, la discusión es: esos recursos, ¿tienen que salir del bolsillo de las personas o del presupuesto público?, y ahí discutamos cómo componemos el presupuesto público, de dónde salen los impuestos, a quienés les cobramos impuestos y cómo sostenemos las universidades…además pensemos esto, no es solamente que ese chico que se espera que pueda llegar a la universidad, que no debería estar cartoneando, sino que debería estar estudiando y sus padres tendrían que tener garantizado su trabajo, ese chico sí va a atenderse a un hospital público, sí va a una escuela, etc… que además se supone que lo que la universidad produce debería redundar en beneficios en mejorar la calidad de vida de ese chico, entonces no se trata solamente de la persona que recibe su titulo en términos liberales individuales, sino que también está presente porque la universidad tiene la obligación de formar profesionales”.

Por último, otro eje que se tuvo presente es el del ingreso irrestricto, donde la entrevistada comentó acerca de la situación de Brasil en torno a este tema y comentaba a la vez que “a veces los jóvenes mismos desarrollan estrategias para permanecer en un sistema que muchas veces en forma directa o indirecta los expulsa…entonces creo que ingreso irrestricto por si solo es una bandera que hay que acompañarla de la generación de condiciones para que realmente los alumnos puedan permanecer, transitar y egresar de la universidad…pero obviamente sabemos que poner límites al ingreso por si mismo tampoco garantiza esa posibilidad, sino que lo que garantiza son mayores niveles de exclusión”.

Audio de la entrevista:

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Las disyuntivas de la paz en Colombia y la solidaridad internacionalista como bandera



































































































Darío Fajardo: “Las formas de solidaridad que se desarrollen entre los países del cono sur van a ser el terreno para afianzar a América Latina como región de paz”


Luego de anunciado el cese bilateral del fuego y que la Corte Constitucional autorice la realización de un plebiscito, para validar los acuerdos de paz firmados por las FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos, son muchos los interrogantes que se abren en esta nueva fase del proceso que se vive en Colombia. Para intentar responderlos, conversamos con Darío Fajardo, profesor de la Universidad Externado de Colombia, autor del libro Las guerras de la agricultura colombiana e integrante de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, conformada en el marco de los diálogos de La Habana para desentrañar las causas profundas de más de seis décadas de conflicto social y armado en ese país.

-¿Qué implicancias tiene este acuerdo final, que supone entre otras cuestiones un cese bilateral del fuego, y qué desafíos plantea para el proceso de paz esta convocatoria a un plebiscito que lo valide?

Tiene muchísimas implicaciones. En primer lugar, yo creo que consiste en un avance importante en lo que han sido los logros, que tienen algunas limitaciones, como es obvio, pero son muy relevantes para el futuro de la sociedad colombiana. Me parece que a propósito del tema de victimas, está el tema de la justicia, que quedaría incorporado dentro de lo que se apruebe en el plebiscito, si es que se aprueba. Creo que es muy posible que se apruebe, ya que es muy difícil que se configure una oposición al proceso de paz. Es posible que la participación no sea muy elevada, pero que alcance el umbral del 13% (4.500.000 votos) de los electores, que es el que se fijó como piso mínimo. Es algo que se puede lograr con una adecuada convocatoria, tanto de parte del gobierno como de las organizaciones que apoyan el proceso de paz. Eso es lo fundamental: que se logre avanzar en la refrendación de los acuerdos. A su vez, dentro de estos acuerdos, lo mas importante por ahora es el tema de la justicia, lo avanzado en el tema agrario, en el tema de la participación política, en el tema de la sustitución de los cultivos de uso ilícito, y finalmente en el tema de la dejación de las armas, con todas las implicaciones complejas que tiene esto, como se lo pueden imaginar. Pero a mi manera de ver, es en primer lugar un avance en cuanto a la refrendación de los acuerdos alcanzados y, en segundo lugar, el hecho de que las fuerzas políticas de verdad se puedan pronunciar a favor de la paz. Sin embargo, no hay que descuidar que existe un sector muy radicalmente adverso a los acuerdos de paz, que lo encabeza el ex presidente Álvaro Uribe y que además tiene el apoyo del procurador de la Nación y de algunos sectores con mucha fuerza a nivel regional, relacionados fundamentalmente con el viejo control terrateniente y con las estructuras del paramilitarismo. Pero esta es la confrontación que ya se preveía desde el momento en que se inician las conversaciones de paz. Es decir, por un lado un avance, en cuanto a la dejación de las armas para avanzar en la política, y un segundo avance, que es construir un sistema de justicia que no está pensado en castigar, sino en construir una nueva cultura política en el país.

-Mencionaste el paramilitarismo, que ha sido y es un actor trágicamente clave en el conflicto armado en Colombia, que sigue teniendo un poder y una actividad constante en muchas regiones del país. ¿Qué implica la persistencia del paramilitarismo en este contexto del proceso de paz?

El paramilitarismo es una derivación de la doctrina de la Seguridad Nacional, que se viene implementando en Colombia desde los años 50, y esta muy arraigado en el pensamiento y en las instituciones militares. Sería un avance muy grande poder superar la doctrina militar, pero eso no se supera simplemente con declaraciones, sino que tiene que haber hechos positivos muy fuertes, tanto el cambio de doctrina como de la vigilancia especifica y la aplicación de la justicia contra quienes determinan la organización del paramilitarismo. Ha habido una insistencia muy fuerte por distintos agentes, inclusive del Estado, por encubrir el paramilitarismo, diciendo que ya no existe, que ya son manifestaciones simplemente criminales, pero es muy fuerte el arraigo que tiene en muchas regiones, donde lo que se ha tratado de impedir es el proceso de restitución de las tierras a las victimas y que avance el proceso de democratización del acceso a la tierra. Son muy fuertes estos procesos de impedimento a la democratización del acceso a la tierra, y me parece que hacia adelante tenemos muchas preguntas por hacer. Porque el avance de los acuerdos de paz va a implicar que se abra el terreno no solamente para la paz, sino para grandes inversiones de corporaciones transnacionales, que hasta el momento no han avanzado más por el temor de la guerra, y no hay que olvidar que muchas veces estas corporaciones de poder transnacional han estado apoyadas en la acción del paramilitarismo, por eso es que tiene tanta importancia el debate, el control y la superación del paramilitarismo, para construir un futuro de paz cierto en el país.

-Teniendo en cuenta esto último, ¿cuáles son entonces los modelos de paz en disputa en el actual proceso que se vive en el país?

Yo creo que eso muestra la complejidad de la situación política colombiana, porque evidentemente hay sectores que están interesados en la paz viendo única y exclusivamente que se abran condiciones favorables para hacer grandes inversiones. Inclusive, el mismo gobierno, que firmó los primeros acuerdos por el tema agrario, impulsó una ley que fue aprobada por el Congreso en enero de este año, que es una ley que establece las Zonas de Interés en Desarrollo Rural, llamadas ZIDRES, uno de cuyos objetos es el de crear zonas libres, zonas francas, es decir zonas en las cuelas no se aplican los derechos laborales ni los derechos ambientales. Son verdaderas repúblicas independientes, y esto el gobierno lo presenta como su aporte a la paz; es una cosa muy contradictoria, que muestra las complejidades del proceso. Por otra parte, hay sectores empresariales que sí están interesados desde una perspectiva muy positiva de construcción económica en que se mejoren los ingresos, los derechos de los trabajadores, porque esto los beneficia desde el punto de vista del desarrollo y el crecimiento económico. Pero también hay sectores que se sienten muy cómodos con las formas de opresión que sistemáticamente se han establecido en Colombia, y consideran que al abrirse la paz se desmantela la oposición armada, y en esa medida van a poder avanzar mucho. Es un terreno de grandes complejidades el que se le abre al país, por eso nosotros decimos que no se trata de un “posconflitco”, se trata de posacuerdos, porque conflictos vamos a tener muchísimos, la ventaja será que en el futuro estos conflictos no van a tener expresiones armadas, pero van a ser muchísimos, de muchísimas facetas, y de muchísimas implicaciones, no solo desde el punto de vista interno de desarrollo político y económico del país, sino también externo, en la medida en que van a haber grandes intereses que están involucrados en sus inversiones en el país, en los grandes recursos del país, pero también en las relaciones políticas que se se desarrollen hacia el futuro. Por ejemplo: ¿cómo serán las relaciones capital-trabajo? Esto está en el centro de los debates de la paz.

-Sabemos que no se vive de la misma manera el conflicto armado en los territorios rurales que en las grandes ciudades. En el campo hay una dinámica muy trágica de masacres, de asesinatos, de la violencia como algo fundante, pero también de procesos de resistencia a esa lógica neoliberal desde las comunidades y organizaciones populares. ¿Qué papel tienen territorios en este proceso de paz, como posibles resguardos frente a la otra paz que intenta imponer el empresariado o el imperialismo?

Yo creo que las resistencias campesinas, llámense negras, mestizas o indígenas, todas van a jugar un papel muy importante, siempre y cuando se logre que tramiten las diferencias que tienen entre ellos a nivel local. Es decir, ellos saben cómo resolver las cosas. Sin embargo, creo que lo importante es cómo se proyectan esas formas de resistencia en un proceso de construcción de Estado de abajo hacia arriba. Porque no es un futuro constructivo el que estas comunidades se encierren en sí mismas, sino que tienen que empezar a construir unas relaciones ascendentes, es decir, cómo acceder a los niveles locales, regionales y nacionales del poder. Porque no se puede pensar en que se profundicen las fragmentaciones, sino que, precisamente dentro de las diferencias, se puedan construir alianzas, pero alianzas por el avance democrático del país. Lo importante es que ese potencial de las formas de resistencia desde los territorios, se proyecte pero con una gran tarea de articulación y de alianzas entre ellos. Esta es la única forma para que estas estructuras de resistencia territorial, regional, de los campesinos, de los pobres del campo y de los indígenas, pueda proyectarse en la construcción del futuro del país. Es separando y aislando las fuerzas mas adversas, las fuerzas mas vinculadas a los poderes autoritarios y del paramilitarismo, del narcotráfico, como estas estructuras de la resistencia territorial, desde lo popular, desde lo democrático, pueden avanzar y dar un salto cualitativo en la construcción de la nueva democracia.

-Por último, hay una cuestión que resulta fundamental y que consiste en entender que la paz de Colombia es la paz de la región. ¿Qué papel geo-político y militar viene jugando Colombia en términos del intervencionismo imperial?

Hay tres escenarios supremamente peligrosos, de gran inestabilidad para la región y que es importante tenerlos en cuenta. El primero es de orden militar y tiene que ver con la relación que ha construido todo el sector de la ultra-derecha colombiana en la frontera con Venezuela. Se ha construido todo un sistema con base en el paramilitarismo para practicar un contrabando de extracción de Venezuela hacia Colombia. Se traen bienes que generan grandes dificultades para el abastecimiento interno de Venezuela y esto como una tarea sistemática, no solo bienes, sino también extracción de la moneda venezolana para desestabilizar la macroeconomía de ese país. Esta es una actividad permanente, que cada vez tiene manifestaciones distintas, pero su eje fundamental es tratar de debilitar con la acción de grupos violentos, como son los paramilitares, muy organizados, con recursos en logística para sacar de contrabando bienes esenciales de Venezuela hacia Colombia. Ese es un frente muy complicado. El segundo frente tiene que ver con dispositivos militares, que son las famosas bases que tiene EE.UU. en Colombia, y que tienen alcances estratégicos no solo dentro de Colombia, sino frente a Venezuela e inclusive frente al Cono Sur. Es impresionante pero la base central, la base de Palanquero, fue ampliada precisamente para darle capacidad de recepción y operación a grandes transportes estratégicos, que pueden alcanzar Tierra del Fuego sin recalar en escalas. Esto es un riesgo para la región. Y también me parece importante señalar el papel que juegan los sectores dominantes en Colombia, en la restauración de la idea del ALCA, ahora con el Tratado del Pacífico. Colombia busca jugar un papel de liderazgo en esa zona, se había aminorado, pero en el nuevo escenario se puede reconfigurar esa capacidad de desestabilización, que esta afectando a lo que ha sido el esfuerzo unificador de América Latina. Entonces, me parece que resulta fundamental el proceso de paz y lo que se logre, no solamente con la firma de los acuerdos, sino de lo que viene en seguida, porque estamos ante la urgencia de configurar un proceso constituyente muy de fondo en el país, y solamente esto va a permitir reconfigurar las correlaciones de fuerza y de esa manera superar, al menos en el corto y mediano plazo, las condiciones que amenazan desde Colombia la estabilidad de la región. Por ultimo, hay que señalar el papel que ha pretendido jugar Colombia dentro de la alianza atlántica. Esto frente a las situaciones nuevas en América Latina no podemos descuidarlo. Yo diría que la alianza democrática de nuestros países es fundamental, las formas de solidaridad que se desarrollen entre los países del cono sur, superando las dificultades que tenemos en este momento, van a ser el terreno para afianzar América Latina como región de paz.

-Precisamente en unos minutos vamos a estar conversando con una compañera que va a hacer parte de una brigada de salud internacionalista a Colombia.

Es muy emocionante la noticia que me dan, de estas nuevas brigadas internacionales que se configuran a favor de la paz en Colombia.

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En el programa Enredando las Mañanas, dialogamos también con Lucía Paladino, integrante de la Confluencia Movimiento Popular La Dignidad-Movimiento Tupaj Katari y de la Brigada Internacionalista de Salud, conformada en Argentina por mujeres de esta organización, así como de Patria Grande y Seamos Libres, e impulsada por el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, que viajará a Colombia como parte de un proyecto de formación mutua con comunidades campesinas, para la asistencia y construcción de una salud popula, durante todo el mes de agosto.

-¿Cómo se construyó la iniciativa de una brigada internacionalista?

Fuimos invitadas por Marcha Patriótica, con el objetivo de convocar a agentes de salud, tanto médicos y médicas como profesiones aledañas a la salud como es psicología, para crear una brigada que consiste no sólo en lo asistencial, que hace mucha falta en diversos territorios de Colombia, donde existe cerca de un 60% de población campesina, y el 80% no tiene acceso a la salud ni a la educación pública. En ese contexto de necesidad se crean estos grupos de brigadas. En este caso somos siete brigadistas mujeres que viajamos de distintas organizaciones con el objetivo de dar una respuesta a esa necesidad y de aportar a la creación de una organización que pueda construir y mantener una salud más popular, un empoderamiento de la población de distintos territorios, que exijan una respuesta concreta a esto por parte del Estado, que es quien debe encargarse, pero que a la vez tenga las herramientas para dar pequeñas respuestas antes las cosas más urgentes.

-¿Cómo piensan la salud desde las organizaciones populares?

La gran diferencia es que la construcción de saberes populares no se hace de manera unidireccional, sino a partir de una fusión de los saberes tanto de la comunidad como de lo que podemos llegar a convidar desde la universidad, y que lo más importante es crear conciencia de la opresión que sufrimos al no tener acceso a la salud, de la desigualdad social que se vive hoy en cuanto a la salud. Crear saberes populares, promotoras y promotores de salud como tenemos en la ciudad de Buenos Aires en el Bajo Flores, que allá le llaman cuerpos de salud de atención primaria, que haya agentes de salud por barrios, por manzana, por comunidad, que puedan dar las respuestas y empoderarse entre ellos, dar las respuestas que no son dadas desde el Estado.

Audio de las entrevistas

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