Open top menu
 “Jamás pensé que iba a estar pidiendo aparición con vida de Santiago hoy, en democracia” Raquel Camps (hija de Alberto Camps)

Raquel Camps Pargas, hija de Alberto Camps y Rosa María Pargas, quienes se conocieron en el penal de Rawson, dialogó con FM La Caterva, a 45 años de la masacre de Trelew. Raquel nació en la clandestinidad en el año 1976. Su madre fue desaparecida en ese mismo año y su padre asesinado un año más tarde. Al momento de la entrevista Raquel se encontraba en la ciudad de Trelew, a punto de participar de un acto en homenaje a los compañeros y compañeras asesinados el 22 de agosto, una vez frustrada la fuga del penal.




-¿Por qué te parece que es importante seguir hablando de Trelew?


Más que nunca. Acá hace 45 años, en la base aeronaval Almirante Zar se masacraron a 16 compañeros, tres sobrevivieron, y la orden la dio el gobierno de Lanusse, vino de arriba la orden. La orden de desaparición  de Santiago también vino de arriba. Creo que hoy más que nunca tenemos que volver a traer a la memoria lo que fue el prólogo de la dictadura, con la masacre de Trelew, y estos momentos no sólo con lo de Santiago, con todas las cuestiones que están pasando, con lo de Milagro Sala también, tenemos presos políticos, desaparecidos en democracia. Creo que hoy más que nunca tenemos que estar con la firmeza de seguir replicando la memoria, la verdad y la justicia, y que nunca más vuelva a pasar.



-¿Dónde naciste y cómo fue reconstruir la historia de tus padres?


La comienzo a reconstruir justamente acá en Trelew. Ellos se conocen en el penal de Rawson, a través de un hueco que había en el hecho, y de allí no se separan nunca más. Yo vengo un poco de cuando trajeron a los presos políticos a Rawson, vengo de acá de alguna manera. Tengo un compromiso de siempre de estar acá, porque le debo mi vida. Yo nací en clandestinidad en el 76, cuando asesinan a mi padre tenía creo que un año, porque no tengo mi fecha de nacimiento, ese mismo día también desaparecen a mi madre, justamente el 16 de agosto de 1977. Nada es casual, porque estos tipos no hacían nada por casualidad, como los de ahora tampoco. Hicieron cuarenta años de la desaparición y asesinato de mi padre. Es difícil a veces reconstruir la historia, es difícil a veces hacerlo cuando uno no tiene un recuerdo propio. Y es tan importante esto de la memoria y de recordar, porque también tiene que ver con nuestra historia y con nuestra identidad. Yo, sin todos los compañeros que me dieron su relato no hubiera tenido ni un poquito de ellos, más allá de que tengo bastante documentación visual, y de parte de mi mamá la escritura. Hoy justamente nos juntamos con el gobernador, el pedido más fuerte que le hicimos fue que busquen a Santiago, que se comuniquen con su familia, sabemos las necesidades que tiene esa familia desde lo económico hasta la contención psicológica que deberían tener. No podemos repetir lo mismo, no podemos dejar sola a esa madre y a ese padre que están desesperados buscando a ese hijo.


-Como señalabas vos a 4 décadas de la desaparición forzada de tu madre y el asesinato de tu padre, ¿qué dimensión toman de la militancia de ellos?


Hoy más que nunca se dimensiona muchísimo más a lo que no queríamos llegar. Hoy están presentes muchos compañeros en esta fuerte reivindicación de la memoria, la verdad y la justicia. Jamás pensé que iba a estar pidiendo aparición con vida, hoy, en democracia. No pensé vivirlo nunca, pensé que ya había pasado todo, pero evidentemente para poder implementar este modelo económico lo único que les queda en la represión. Pero acá estamos también resistiendo por nuestros muertos, porque ni siquiera con todo esto van a estar a salvo.
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos, son 30001. Fue genocidio.
Audio de la entrevista:

Seguir Leyendo
Masacre de Trelew: “La derrota de los revolucionarios siempre es precaria y provisoria”

El 15 de agosto de 1972, una operación conjunta entre tres movimientos revolucionarios de la década del 70 - Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros - permitió la fuga masiva del penal de Rawson.
Al fallar el plan inicial (debía entrar un camión para la retirada de más de 100 presos políticos), 25 de ellos decidieron fugarse en taxis. Llegaron al Aeropuerto de Trelew(provincia de Chubut) con el objetivo de tomar un avión.  En el marco de un fuerte operativo militar que los cercaba, los seis militantes que habían lograron ingresar a la aeronave, decidieron despegar rumbo a Chile donde fueron recibidos con los brazos abiertos por el gobierno del presidente Salvador Allende. Luego viajaron hacia la Cuba de Fidel Castro.
Los 19 militantes que quedaron en tierra fueron capturados por los hombres a cargo del capitán de corbeta Luis Emilio Sosa. El 22 de agosto fueron fusilados. Sólo 3 lograron sobrevivir recibiendo atención médica dos días después de la masacre.
En octubre de 2012 el capitán Sosa fue condenado a prisión perpetua por el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia junto a Emilio Del Real y Carlos Marandino como autores de 16 homicidios y tres tentativas.
A 42 años de la masacre de Trelew, Enredando las mañanas, tuvo la oportunidad de hablar con Pedro Cazes Camarero, uno de los integrantes de ese plan de fuga, quien nos contó los pormenores de esos días que mantuvieron en jaque a la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse. Compartimos hoy, esta entrevista a 45 años, más que vigente.



Pedro Cazes Camarero: Estamos hablando de algo que ocurrió hace más de 40 años y puede que la memoria, que es un filtro muy selectivo, nos traicione un poco. Pero  hablando en general, la fuga fue desde el punto de vista táctico una operación militar pero sobre todo una operación política.
Viéndolo cuatro décadas después está claro que fue uno de los elementos más importantes para la derrota política y la caída de la dictadura militar (Lanusse).
En el fragor de la lucha y del calor del combate, nosotros no llegamos en el momento de fugarnos a percibir la importancia que tuvo políticamente después, tanto la fuga en sí como la derrota política, sino también el asesinato de nuestros compañeros. Por un lado como prolegómeno de terror el Estado, que después fue llevado hasta las últimas consecuencias por la dictadura siguiente de Videla y Cía. Pero también como derrota política de parte de la propia dictadura, porque en realidad ellos nunca quisieron aceptar que había sido un asesinato masivo, un fusilamiento y lo tuvieron que hacer pasar como un intento de fuga imaginario, que ellos habían reprimido. Así que tanto la fuga del 15 de agosto del 72 como el asesinato de nuestros queridos compañeros fueron dos duros golpes, uno que la dictadura se infligió a sí mismo y otro que le infligimos los combatientes revolucionarios.
Como conclusión de este aspecto yo diría que tiene mucha razón Alejandro Horowicz, en el libro "Los cuatro peronismos", cuando reflexiona diciendo "aquellos que le hicieron beber a los militares la horrenda pócima del peronismo tenían nombre y apellido y eran el PRT, la FAR y los Montoneros.
ELM: ¿Qué opinas de la condena que tuvieron, a fines del 2012, los militares que los fusilaron?
P.C.C: En principio creo que es tarde, aunque lo importante es que se haya realizado el juicio, porque durante mucho tiempo nosotros pensábamos que nunca íbamos a ver al capitán Sosa y sus cómplices entre rejas. Y, en cierto sentido , no solo es una reivindicación de todo ese gran movimiento democrático anti dictatorial y por el Socialismo que vivimos en aquella época, sino que en algún sentido es una legitimación estatal  de que no será aceptado el terror blanco, el terror contrarrevolucionario, el terror paralizante, como forma de lucha política. El hecho de que la Armada pudiera proteger a sus agentes,  a sus miembros con las manos ensangrentadas por la sangre de nuestros compañeros era una especie de agujero de la democracia, es decir,  ponía en duda la democracia. Que esa gente esté presa aunque sea cuarenta años después de sus delitos, es una reivindicación de todo nuestro pueblo que hay que percibirla en toda su magnitud. Porque si miramos a nuestro alrededor  sin ir más lejos países como Uruguay o como España no han tenido esa satisfacción, esa mirada de que los esbirros de la dictadura hayan recibido su merecido como en el caso de acá.
ELM: ¿Como recordás ese 15 de agosto y a los compañeros asesinados y cuál es el legado de ellos y ellas?
P.C.C.: Me acuerdo bien cuando logramos capturar la cárcel y se dio que el camión no entraba y no entraba y no entró… y salimos a buscar vehículos taxis, donde algunos compañeros pudieran seguir adelante, pero sabiendo que siendo más de cien compañeros, no iban a poder irse. Fue muy emocionante los abrazos que nos dimos con los compañeros que lograron subir a los taxis y los que nos quedábamos con la cárcel capturada para negociar con el Ejército para que no tomara represalias sobre los demás presos políticos que no habían podido fugarse. O contra aquellos que no estaba planificado que se fugaran, como algunos compañeros de origen gremial como Agustín Tosco, que estaban de acuerdo con la fuga pero no estaban dispuestos a hacerlo porque por  muchas razones pensaban que la dictadura debería dejarlos en libertad sin ningún otro trámite.
Fue sumamente emocionante recordar por ejemplo Alfredo Kohon, Carlos Astudillo, Ana María Villarreal de Santucho como nos abrazamos en el momento que se subían a los taxis para dirigirse a la base aeronaval de Trelew, al lado de la cual estaba el aeropuerto.
ELM: ¿Es verdad que a los que logran llegar a Cuba le regalan las llaves del penal a Fidel (Castro)?
P.C.C.: Bueno eso es lo que relataron en su momento los compañeros que lograron llegar. Vos sabes que yo no estuve ahí, sino que me quedé en la cárcel junto con otros tres o cuatro compañeros negociando con los militares una entrega pacífica del penal y eso llevó toda la noche.
Me acuerdo bien que fue muy emocionante cuando los compañeros llegaron a Chile un par de horas después y a través de las radios de los presos comunes pudimos enterarnos que los chilenos habían recibido a esos compañeros como héroes.  Una parte sustancial del golpe político-militar contra la dictadura que significó la fuga de esos compañeros, de esos líderes revolucionarios, ya estaba cumplida. Me enteré como cualquier otro a través de la prensa partidaria y de las confidencias de los compañeros con quienes nos encontramos después del 25 de mayo del 73, que le habían dado la llave del penal a Fidel.
ELM: ¿Cuál sería el legado de esos compañeros para las generaciones actuales?
P.C.C.: Puedo decirte lo siguiente: los héroes no tiene edad; Evita y el Che van a seguir siendo treintañeros por el resto de la historia de nuestra patria Latinoamericana y van a seguir derramando la luz sobre el camino de los héroes de las generaciones subsiguientes, de las generaciones venideras, de las que van a tomar sus postas y lanzarse en combate con fuerza renovada.
En ese sentido en cierto modo hay como una especie de aplanamiento de la historia respecto a los hechos que en aquel momento ocurrieron y los que están ocurriendo actualmente. Creo que las banderas de esos revolucionarios, las que mi generación levantó y llevó al combate, están presentes e incluso de manera más aguda, si se quiere,  que en aquella época: la reivindicación de la emancipación latinoamericana de la unidad nacional de América Latina en un solo enorme país, una enorme patria, que hacía que el Che llamara compatriotas a todos los latinoamericanos.
Nosotros envejecimos a lo largo de estos años tratando de enarbolar y seguir llevando adelante esas ideas que en ese momento cuando las tomamos cuando éramos jóvenes y creíamos que estaban más al alcance de la mano, de lo que después ocurrió.
Ahora, la derrota de los revolucionarios no legitima la reacción; la derrota de los revolucionarios siempre es precaria y provisoria, no legitima las dictaduras, ni el capitalismo y ningún régimen de sujeciones y explotación de los pueblos. Lo único que esos compañeros querrían es que esos fusiles y esas ideas (que ellos defendían), a través de tácticas que respondan a las condiciones en las cuales estamos manejándonos ahora, sean tomadas por las generaciones actuales y subsiguientes.
                                                                                                                                               
Los fusilados en Trelew el 22 de agosto de 1972 fueron :
Alejandro Ulla (PRT-ERP)
Alfredo Kohon (FAR)
Ana María Villarreal de Santucho (PRT-ERP)
Carlos Alberto del Rey (PRT-ERP)
Carlos Astudillo (FAR)
Clarisa Lea Place (PRT-ERP)
Eduardo Capello (PRT-ERP)
Humberto Suárez (PRT-ERP)
Humberto Toschi (PRT-ERP)
José Ricardo Mena (PRT-ERP)
María Angélica Sabelli (FAR)
Mariano Pujadas (Montoneros)
Mario Emilio Delfino (PRT-ERP)
Miguel Ángel Polti (PRT-ERP)
Rubén Pedro Bonnet (PRT-ERP)
Susana Lesgart (Montoneros)
Los heridos que lograron sobrevivir son:
Alberto Miguel Camps (FAR - Muerto en 1977)
María Antonia Berger (FAR - Desaparecida en 1979)

Ricardo René Haidar (Montoneros - Desaparecido en 1982)

Audio de la entrevista:

Seguir Leyendo
Masetti y el Che: militancia política y periodismo para la revolución


Editorial Sudestada acaba de publicar una biografía centrada en la figura de Jorge Masetti. En Enredando las Mañanas, Hugo Montero, periodista, autor del libro y uno de los directores de la Revista Sudestada, nos compartió por qué resulta central reconstruir desde nuestro presente el pensamiento y la acción de Masetti como periodista y militante internacionalista. Además de impulsor de una de las primeras experiencias guerrilleras en Argentina, durante su intenso itinerario supo ser el creador de la agencia de noticias Prensa Latina y entablar un vínculo de amistad y compromiso político con el Che.

-¿Quién fue Masetti y por qué te inclinaste a escribir sobre él?

Masetti fue un periodista, que primero se dedicó a la gráfica y luego a la radio y a partir de su trabajo profesional viajó a Cuba en 1958, durante la guerra interna entre las fuerzas de la dictadura de Fulgencio Batista y las fuerzas rebeldes que comandaba Fidel Castro. El viaje que hizo Masetti fue una hazaña periodística desde el punto de vista humano, incluso se jugó la vida por subir a la Sierra Maestra en plena dictadura, con el ejército de Batista en plena ofensiva, para dialogar con Fidel y con el Che. Fue la primera vez que se difundió la voz de Fidel Castro en Cuba a través de un mensaje radial a todo el país, y sus entrevistas tuvieron un impacto tremendo tanto en Cuba como en Argentina y de algún modo también en el propio Masetti, que se transformó a partir de ese viaje profesional y se convirtió en un militante más de la causa revolucionaria cubana. Después de un breve paréntesis de regreso en Argentina, apenas triunfó la revolución cubana, fue convocado para conformar la agencia Prensa Latina, a partir de un proyecto que tenía el Che para la prensa cubana. Desde ese momento empezó a cosechar una amistad muy entrañable con Guevara y a sentirse un par con él, de hecho fue parte de su estrategia continental de intentar transformar a la cordillera de los Andes en otra Sierra Maestra y participó de una experiencia embrionaria de guerrilla en la provincia de Salta en 1974, el EGP (Ejército Guerrillero del Pueblo), que fue aniquilada por la gendarmería en poco tiempo. Es una historia de vida extraordinariamente vital, con una historia de aventuras interesantísima y apasionante. La idea del libro es registrar esos momentos centrales en la vida de Masetti, el pasaje de periodista a militante que se da de una forma tan transparente, en un tipo que escribió toda su vida y dejó registro de toda esa transformación.
-Hay un registro en la escritura de la biografía que es muy interesante, es a la vez periodístico, pero parece casi novelado, no sólo en cómo lo escribís sino también en los detalles, en los diálogos, las discusiones de esas coyunturas tan intensas. ¿Qué fuiste descubriendo, desde un lado intimista y político, de aquellos momentos que preceden a la faceta más difundida de Masetti como Comandante Segundo en el EGP en Salta?

Me interesaba escribir en presente, si bien es una dificultad porque uno cuando cuenta un registro histórico tiene siempre la ventaja de saber cómo terminan los acontecimientos, que es una ventaja que los protagonistas nunca tienen. Me parece que en el análisis de ciertos episodios de las revoluciones en América Latina, desde el punto de vista periodístico e historiográfico, siempre hay ese tonito superado de explicar los hechos a partir de conocer la derrota final de algunas experiencias. Está bueno hacer el ejercicio de saber lo mismo que saben los personajes, de ubicar el relato en presente, de no adelantar conclusiones, ni siquiera hacerlas esas conclusiones, dejárselas en mano al lector o la lectora, para de algún modo lograr que el/la lector/a se vea involucrado/a en esa historia, y entienda las decisiones que se tomaron, que no fueron absurdas, apresuradas o mal tomadas, sino que tenían que ver con determinado contexto americano e internacional en ese momento. En ese sentido, la idea era posicionar al relato en tiempo presente y sacarme de encima esa idea soberbia del historiador que va y cuenta las cosas a partir de lo que ya sabe. Uno cuando registra un episodio histórico y conoce el final, se tienta a señalar algunos aspectos del pasado como si fuera todo tan lineal  que todo condujo a ese final de derrota y no es tan así; la historia no se escribe de esa manera y los que la protagonizan no se juegan la vida para perderla sino para triunfar. En el caso del libro, también me interesaba rescatar la historia de amistad del Che y Masetti, ya que el Che no era un tipo sencillo de vincularse con amigos. En ese aspecto de amistad no era fácil acceder a él, era un tipo bastante cerrado, con sus particularidades, con sus características políticas y personales muy interesantes, y Masetti lo logró. Tenían muchas cosas en común. El Che lo había puesto a prueba en su primer viaje a Cuba, se había sorprendido por la audacia y valentía de este cronista argentino que había arriesgado bastante para subir a la Sierra Maestra dos veces en plena dictadura, y después le empieza a dar responsabilidades centrales en el aparato de prensa de la revolución cubana, que fue un sector que al Che le interesaba mucho profundizar. Para no hablar de la misión de Masetti en Argelia, que es el primer contacto oficial que tienen los cubanos con una revolución fuera de sus fronteras. El viaje a Argelia es otra epopeya importantísima, es una misión ordenada por Fidel y en la que Masetti cumple un rol central. De ese modo, no resulta tan extraño que el primer hombre que el Che elige para que conduzca una columna guerrillera en Argentina sea el propio Masetti, el que le iba a hacer el aguante al Che hasta que pudiera viajar al norte argentino para desarrollar esa punta de vanguardia en Salta, que tenía que crecer a partir de la nada, de seis hombres perdidos en la selva de la yunga salteña. Me parece que es interesantísimo también comprender que más allá de lo político, de lo ideológico o de lo estratégico, había también una historia muy humana, muy vital, y que tenía que ver con estos personajes que fueron centrales y hoy seguimos recordando.


-En la reconstrucción histórica, el libro combina diversas fuentes: hay una recuperación de materiales y documentos de la época, pero también ciertos diálogos y entrevistas con personajes claves como Ciro Bustos y Héctor Jouvé. ¿Cómo fue ese proceso de reconstrucción a partir del diálogo con quienes conocieron a Masetti y formaron parte activa del EGP?


El libro se sostiene en tres grandes columnas. De algún modo la primera es el testimonio de Héctor Jouvé, que falleció hace poco tiempo. Es un personaje extraordinario, muy querible, un tipo muy crítico con respecto a la experiencia política del EGP en los ´60 y  de algunas organizaciones revolucionarias de los ‘70. Recordemos que estando preso, Santucho se acercó a él para ofrecerle la presidencia del FAS (Frente Antimperialista por el Socialismo) y él lo rechazó. Era toda una referencia simbólica de la primera experiencia guevarista en Argentina, un tipo con mucha historia detrás, con una mirada muy lúcida, muy crítica, muy dolido con ciertas lecturas del EGP y particularmente de la personalidad de Masetti, que se habían dado hasta entonces. Cuando nos recibió a nosotros fue extremadamente cordial, un tipo muy afectuoso, con una capacidad para narrar y para contar, por lo que fue muy sencillo tomar notas y reconstruir eso en crónica. El siguiente testimonio que fue central fue el de Ciro Bustos, en una ocasión estuvimos juntos y hablamos como 5 horas. El escribió un libro, donde cubre la parte menos conocida del EGP, desde su origen, desde la raíz misma, desde su primera reunión con Masetti  y el Che al final de la experiencia guerrillera. Por último, el testimonio de Graciela Masetti, que es la hija de Jorge Ricardo, y es la que me facilitó la correspondencia personal y me permitió entrarle por un lado más humano y más personal a un personaje difícil de abordar desde ese lado, donde no estaba tan recorrida la cuestión personal, las contradicciones personales de él, las cuestiones más ligadas a la vida cotidiana, el rol de Graciela fue central en esta historia también.
-Salvando las diferencias de contextos, ¿qué nos aporta Masetti para pensar un periodismo alternativo y popular, en estos tiempos donde los medios hegemónicos nos bombardean desde distintos puntos ejerciendo múltiples violencias?

Para los que hacemos Sudestada es una referencia de ese doble compromiso que nos acerca tanto a él. Por un lado, la cuestión profesional, era un tipo con mucha capacidad, con una idea muy temeraria y de aventura con respecto al periodismo, no era un periodismo de escritorio, no defendía esa idea de analizar a la distancia, sino ir, poner el cuerpo, informar desde el lugar de los hechos y ser protagonistas de lo que se está contando también, como fue su viaje a Cuba, que Walsh definió como la mayor hazaña individual del periodismo argentino. Por el otro lado, el aspecto del compromiso político con un proyecto que lo superaba, con un proyecto colectivo que tenía a la figura del Che como máxima referencia para América Latina. En esa doble condición de gran periodista y revolucionario fiel a las idea del Che, nos parece una figura muy interesante para rescatar desde el presente y contraponer a los modelos de periodismo que tenemos hoy en Argentina, donde la mayoría de ellos no parecen muy dispuestos a derrotar sus prejuicios, a dejar atrás el sentido común y a dejarse transformar por la historia que están cubriendo o trabajando. Me parece que es un aspecto central de los que tenemos este oficio. Dejar que la realidad nos atraviese, nos transforme y nos cambie la mentalidad, y derrumbe los prejuicios, el sentido común y todas esas cosas que tenemos instaladas en nuestra cabeza, y nos permita entender las contradicciones, las variables, las posibilidades de una realidad tan compleja como la que nos toca vivir.
-Otra experiencia que también se reconstruye en el libro es la de la agencia Prensa Latina, poco conocida incluso entre la militancia de izquierda. Un emprendimiento que es acompañado por el Che, luego del triunfo del 1° de enero de 1959 en Cuba, y que tiene como protagonista fundamental a Masetti, aunque involucra a personajes como Gabriel García Márquez y el propio Rodolfo Walsh en el caso de Argentina. ¿Qué significó Prensa Latina, no sólo para la realidad convulsionada de Cuba, sino como entramado continental y hasta mundial de contrainformación?

Fue un jalón importantísimo en ese sentido, fue la primera ventana abierta de la revolución cubana para el resto de América Latina, una revolución que estaba presa de ser informada a partir solamente de las agencias de noticias norteamericanas, manipulando, tergiversando, distorsionando la realidad de esos primeros años de la revolución. Imaginemos el vértigo, la convulsión de lo que significaba una revolución que recién empezaba, con las tareas enormes que tenían cada uno de los cuadros de dirección de ese proceso, entre ellos el Che. Para el Che era central el aspecto de la prensa, siempre fue muy importante para él poner el acento en eso, de ahí su idea de generar una agencia de noticias que compitiera “de tú a tú” -como dicen los cubanos y cubanas- con los principales monstruos corporativos de EE.UU, como AP (Associated Press) y UPI (United Press International), que eran las principales agencias de noticias en ese momento. Lo que realizó Masetti es un hallazgo impresionante, construyó de la nada, en un país con enormes limitaciones técnicas y financieras, un proyecto de comunicación que tuvo alcance en cerca de 80 países en todo el mundo, que mandaba cables para todos lados, y que llegó a ser una fuente de información muy importante en un momento central de la historia de América Latina, como los años 60. El trabajo a pulmón que se hizo ahí, con un laburo de hormiga de gente como Masetti, como Walsh, como García Márquez, como todos los nombres que pasaron por esa redacción, es una extraordinaria fuente de conocimiento para los que hacemos periodismo, para entender que se puede hacer periodismo en cualquier situación, que se debe hacer periodismo aún en las situaciones más extremas o de mayor dificultad, y que siempre con talento y con ingenio es posible reemplazar algunas de las cosas que el periodismo corporativo o el periodismo que vive del Estado no comprende, no entiende esa lógica. En ese sentido Prensa Latina es todo un reflejo en el que nosotros podemos mirarnos como medios alternativos.
-El libro concluye con una poética similar a la que supo expresar Rodolfo Walsh en un emotivo texto escrito luego de la desaparición física de Masetti, apelando a su incursión y pérdida en la espesura del monte. Sabemos que hoy Masetti continúa desaparecido, ya que nunca se pudieron encontrar sus restos. ¿Qué podés decirnos de la manera trunca como culmina la experiencia del EGP y la propia vida de Masetti en Salta?

A mí me parece que está muy vinculado y es imposible dividirla de la vida del Che y de la experiencia del Che en Bolivia. Muchos de los errores y muchos de los aciertos de Masetti son los mismos que va a cometer el Che en Bolivia, porque respondían a la misma lógica: la lógica de poner el cuerpo, de jugarse el todo por el todo, por la construcción de un proyecto político alternativo, diferente, que rompía con el sistema, que representaba un serio riesgo para el sistema político en ese momento. A la hora de sacar conclusiones, es central la intención que teníamos nosotros en el libro, que era no distorsionar las ideas del Che con respecto a su proyecto estratégico revolucionario para América Latina, y una de las ideas centrales que son la estructura del pensamiento del Che en ese sentido, es que la función de esos proyectos revolucionarios en el continente no tenían que ver ni con la victoria ni con la derrota, porque esas eran contingencias lógicas de cualquier proyecto que se enfrenta al capitalismo, donde ciertamente es muy difícil vencerlo y los casos en la historia han sido muy puntuales, sino que tiene que ver con educar a las  masas en sus posibilidades de triunfo, en representar un ejemplo de rebeldía, de resistencia, de intentar romper la lógica, de romper el sentido común, romper las leyes de la guerra para demostrarle al pueblo, a los trabajadores, a los campesinos, a los estudiantes, que hay una posibilidad, que se puede uno levantar contra la injusticia, contra la opresión, contra el capital, que es posible dar esa batalla, y que cuantos más se sumen, más posibilidades de triunfo habrá. Pero la idea del Che tenía que ver con eso, con educar a las masas en su posibilidad de triunfo, y me parece que el ejemplo del Che prendió en todo el continente y desató la segunda oleada revolucionaria de fines de los ‘60 y principios de los ‘70 en América Latina. El ejemplo de Masetti, el ejemplo del Che, respondieron a esa lógica y cumplieron esos preceptos que se había puesto el Che en aquella reunión en Cuba, donde se estaba preparando el embrión de guerrilla que iba a venir a Salta.


Audio de la entrevista:
Seguir Leyendo
Relmu Ñamku: “Hasta los niños de la comunidad hablan de Santiago”

Hace 17 dìas está desaparecido Santiago Maldonado, luego de la represión que  el 1º de Agosto llevó adelante Gendarmería en la comunidad mapuche que habita el territorio de Pu-Lof en Resistencia Cushamen, (Chubut). Santiago fue visto por última vez cuando se lo llevaba detenido la gendarmería, como relatan los integrantes de la comunidad. El miércoles pasado, mientras Patricia Bullrich estaba en el Senado criminalizando al pueblo mapuche en vez de dar explicaciones por la desaparición de Santiago, se realizaba un rastrillaje en el territorio de la comunidad.

Relmu Ñamku, de la comunidad mapuche Winkul Newen (Neuquén) habló con FM La Caterva, desde el Pu-Lof en Resistencia Cushamen, luego del rastrillaje. ¿Cuál es la situación de los pueblos indígenas? ¿qué implica la desaparición de Santiago como forma de amedrentar las luchas de los pueblos y la solidaridad?

-Hoy Patricia Bullrich dio un informe en el Congreso, nos interesaba hablar con vos, sabemos que se hizo un rastrillaje en el territorio y queríamos que nos cuentes cómo está la situación allí, cómo están los integrantes de la comunidad.
Llegamos anoche a la zona de Esquel, sabíamos que se iba a realizar este procedimiento, nos trasladamos al lugar pero no nos dejaron ingresar en el momento que se estaba realizando el rastrillaje. Cuando terminó llegamos hasta el Lof, estuvimos con la gente de la comunidad, y nos transmitieron un poco cómo fue, cómo se llevó adelante este procedimiento, con un gran despliegue de efectivos de gendarmería para llevar adelante la búsqueda de Santiago Maldonado en el lugar. Nos sorprendió ver el despliegue que había en la zona, de helicópteros, todo tipo de vehículos para llevar adelante este rastrillaje por el campo y por el río. Hasta el momento no contamos con un informe oficial del juez federal Otranto, pero sí sabemos que no pudieron encontrar nada contundente que nos diera indicios de dónde está Santiago.
Está circulando una noticia que dice que el juez Otranto reconoció la vinculación de gendarmería en la desaparición de Santiago, hace minutos nos comunicamos con el juez, y nos comunicó que esto es mentira, que él no ha dado esta información. Hay cadenas de información, de mensajes que están mandando esta información y el juez no dijo eso.  A penas nos llegó esta información mantuvimos una comunicación con el juez y nos desmintió. Estamos todos a la espera del informe oficial que va a ser, no lo que ocurrió pero sí desde la voz de la justicia, cuál es el posicionamiento que van a adoptar.
Pudimos hablar con la gente del lof, que siguieron todo el rastrillaje muy cercanamente, principalmente por los dichos que trascendieron desde el Ministerio de Seguridad, que se dijo que la comunidad no dejaba hacer el rastrillaje en el territorio, como culpabilizando a la comunidad de la desaparición de Santiago.  Creemos que fue bueno que se pudiera dar este rastrillaje, más allá de que hay otros lugares que tienen que ser allanados e investigados para encontrar a Santiago, pero con este rastrillaje se realizó en la comunidad se cae el discurso del Ministerio  de Seguridad en torno a por qué la comunidad no permitía este procedimiento. Ahora no tienen cómo sostener el discurso y cada vez se achican más las posibilidades de decir quién realmente es el responsable de la desaparición de Santiago y no nos cabe duda que fue la gendarmería, y con el rastrillaje queda más en evidencia lo que ocurrió con Santiago.
-No se si escuchaste la intervención de Patricia Bullrich, ¿qué opinión tenés sobre el lugar que está jugando el gobierno con la desaparición de Santiago?
Nosotros escuchamos parcialmente lo de Bullrich hoy a la mañana porque en ese momento estábamos en la comunidad, pero pudimos escuchar algunos de los dichos. Nos parece totalmente descarada la actitud de Bullrich, cuando se hace una sesión especial para indagarla como ministra y funcionaria pública sobre la desaparición de Santiago, y no para que ella se explaye sobre lo que opina del pueblo mapuche y las vinculaciones que ha hecho el pueblo mapuche  al terrorismo y principalmente al RAM. Lo que se pretendía en esta sesión es que ella explicara sobre el procedimiento de gendarmería que culminó con un desaparecido y no que tratara de empañar lo que se le estaba preguntando con un supuesto terrorismo del pueblo mapuche.


-Los dichos de la ministra Bullrich me hicieron acordar a los de Videla “no está ni vivo ni muerto, están desaparecidos" ella dijo que "no puede ni afirmar o negar que fue o no gendarmería" y eso va en la misma línea de aquel discurso de la última dictadura.

Exactamente. Por eso es que si bien brindó un informe que dejó a disposición con algunas de las medidas de pruebas que solicitamos, no sólo organismos de derechos humanos sino nosotros como Consejo Consultivo de Pueblos Indígenas, donde solicitamos el listado de todo el personal interviniente, los datos de los vehículos, etc.  Ella estaba con todos esos datos sobre la mesa pero desligandose de la responsabilidad de gendarmería a la hora de llevar adelante este procedimiento y principalmente teniendo en cuenta que pasaron varios días hasta que se hizo el allanamiento tanto en el escuadrón de  Esquel como de El Bolsón, que eran lugares claves para traer claridad en la investigación que se está llevando adelante. La verdad es que no esperamos de Patricia Bullrich, conocemos la historia de su familia y la vinculación en su momento a la campaña del desierto, como se fueron apropiando de territorios y como fueron creando una familia poderosa, no nos extraña que sus dichos sean del tenor que hoy escuchamos.
-Ves una profundización de la criminalización a los distintos pueblos originarios, pensando en Agustín Santillán preso hace 4 meses y  la cantidad de casos de presxs politicxs. ¿Se está profundizando o se sigue sosteniendo lo que viene hace muchísimos años?
Creo que se ha profundizado en el sentido que no importa el gobierno que esté de turno, tiene que ver con un modelo, con un Estado que sigue negando la vigencia y la expresión de los pueblos indígenas en Argentina. Podemos decir que como pueblos originarios hemos crecido, hemos generado otras condiciones para poder exigir nuestros derechos y que en un Estado donde no se quiere reconocer y dar garantías de nuestros derechos se van a dar más focos de represión, eso es lo que está ocurriendo ahora, más allá de los gobiernos que estén de turno, porque el Estado está preparado para no reconocer la diversidad cultural ni la plurinacionalidad que tiene Argentina y eso, como no se puede hacer legalmente, porque Argentina ha dado un paso importante en el marco de legislar para los pueblos indígenas,  lo tienen que hacer en el marco de la violencia y la represión. Eso tiene sus resultados y es que hoy tengamos dirigentes indígenas presos, infinidad de causas judiciales abiertas principalmente por usurpación en territorios que son ancestralmente originarios y que fueron relevados bajo la ley Nº 26160 de relevamiento territorial. Una situación de violencia y de desconocimiento de los pueblos indígenas ante la reacción de los pueblos indígenas, porque ya en Argentina no se puede negar que los pueblos indígenas estamos vivimos, que seguimos existiendo y que hoy reclamamos nuestros derechos. Hasta que el Estado no asuma que vivimos en un Estado plurinacional la respuesta va a ser esta que estamos viendo en estos días con las peores consecuencias.
-Hay un sistema en las grandes ciudades que van consumiendo la tierra,  el medio ambiente y esas usurpaciones llegan a las comunidades para arrasar con los recursos naturales también...
Por supuesto, hay un modelo capitalista que tiene como blanco nuestros territorios que son los territorios ricos en distintos recursos naturales como agua y petróleo. Para eso es necesario sacarnos de ese territorio y es lo que está haciendo este Estado, más allá del gobierno que esté de turno, porque la política neoliberal, la política del capitalismo es justamente esa, explotar los recursos naturales a como dé lugar, y si es necesario remover, eliminar a cualquier comunidad que esté en el lugar lo van a llevar adelante. Por eso es muy importante esto que hoy nos golpea tan duramente, la desaparición de Santiago Maldonado, en donde una vez más vemos que no sólo se reprime físicamente un pueblo sino que se reprime para eliminar la solidaridad.  Esto también lo analizamos desde ese punto de vista de que a la hora de llevar un apoyo de un hermano o de una organización que acompaña la lucha de los pueblos originarios,  qué casualidad que de repente ocurra esto con Santiago que hoy está desaparecido, entendemos que es una forma de amedrentar el apoyo que necesitamos los pueblos indígenas para garantizar nuestros derechos.
-¿Qué nos podés decir de la causa judicial en el medio de la puja por las pruebas y la responsabilización que se intentó hacer de quienes estaban allí y no registraron el momento de detención de Santiago?

A nosotros lo que nos consta es que Santiago estaba en el Lof, por lo que nos dijeron los propios hermanos, que llegó un día antes de todo lo que pasó después.  Mientras se escapaban de la casería que montó gendarmería en el lugar, los relatos de la comunidad son terribles, de cómo ese dia se bajó a cazar a nuestros hermanos,  es muy macabro pensar que mientras todos escapaban de los tiros que recibían alguien se iba a poner a sacar una foto. Santiago quedó más atrás y la gendarmería pudo retenerlo y llevárselo. Nosotros lo único que queremos es que aparezca Santiago, sabemos que ese día se llevó adelante un procedimiento donde estaba Santiago, porque hasta los niños cuentan y saben de Santiago, lo que queremos es que nos digan dónde está.





Seguir Leyendo
LA GUERRA EN COLOMBIA DESDE EL GRITO DEL CUERPO DE LAS MUJERES

Violencia y guerra en Colombia fueron/son retratadas, representadas, narradas, contadas, muchas veces y desde miradas muy disímiles. La violencia y la guerra atraviesan las tripas y el corazón de los, y sobre todo de las colombianas. Desde ese “estar atravesado por”, Felipe Guerrero dirige Oscuro Animal, largometraje de coproducción argentina-colombiana, estrenado en Marzo de este año.



En una sala llena, en el marco del Festival de Cine Colombiano, que hasta el sábado puede visitarse en diferentes espacios culturales de la Ciudad de Buenos Aires, la propuesta de la película inquieta desde el arranque: una toma donde se oye el ruido del agua que corre por un camino de piedras, selvático. Esta escena inicial dura algunos ¿minutos? e invita a los sentidos, a sentir el ruido del agua y a ver la selva, uno de los principales escenarios donde se sucede la historia que nos espera.



Antes de contar la trama, cabe decir que si bien luego de ver la película es posible relatar “la historia”, la propuesta del director tiene que ver con la relación que puede establecerse entre la imagen/sonido y el espectador/a, y en este sentido, la invitación es a explorar esas otras formas de narrar a través de la imagen y el sonido, más allá de -en palabras del director- “la dictadura de la historia por contar a través del verbo”. Bajar el interés en el texto e invitar a la emoción en un cine definido a partir de la experiencia.


Oscuro Animal propone la historia de tres mujeres que sufren en sus cuerpos las consecuencias de  la guerra. Una maltratada por una célula de paramilitares y sometida constantemente; otra violentada por algún jefe guerrillero, y una tercera, campesina, que huye desplazada por el conflicto armado. Las tres mujeres salen del campo a la ciudad (que no resulta menos hostil como selva de cemento), y son ellas las que hacen el intento de cortar con el entramado de violencias a las que son sometidas a diario. Con muchas escenas donde el/la espectador/a puede sentir el dolor en el cuerpo de esas mujeres, la película avanza con cambios de ritmos notorios y con un tratamiento muy cuidadoso de la música y la fotografía hacia un final abierto. Tan abierto como los posibles desenlaces de casi de 60 años de guerra que hoy signan al pueblo colombiano.

Los acuerdos de paz firmados hace menos de un año entre las FARC-EP y el gobierno de Santos han generado que se instale con fuerza la idea de que la sociedad ha ingresado en un contexto de “post-conflicto” y, por tanto, se critique a quienes siguen contando las historias de la guerra, que son temas tan dolorosos para los y las colombianas. Sin embargo, en palabras del director “en Colombia siguen matando a las personas, siguen desplazando gente y es muy importante hablar”. En Oscuro Animal las únicas que no emiten palabra alguna son las mujeres. A pesar de ello, sus cuerpos nos narran los sufrimientos, pero también las alternativas de resistencia y sororidad frente a tanta violencia.



Trailer de la Película

Seguir Leyendo