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El lunes 21 de Marzo se conmemoró el día internacional para la eliminación de la discriminación racial, ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica. El último 21 de marzo distintas organizaciones y organismos de derechos humanos se concentraron en las puertas de la Fiscalía 7° y marcharon a Tribunales para exigir Justicia por Massar Ba.

A Massar Ba lo encontraron el 8 de Marzo con heridas gravísimas y múltiples fracturas, que provocaron su muerte luego de dos operaciones. Manuel Altamiranda, conductor del programa Dignidad Afrodescendiente (Sábados a las 14:00 en FM La Caterva) y amigo de Massar Ba denuncia la lentitud en la investigación “hubo una lentitud en el  caso. Recién cuando falleció Massar Ba tomaron cartas en el asunto para investigar lo que sucedió. El día que lo  encontraron lo entregaron a la ambulancia y se olvidaron. Volvieron al caso 30 horas luego, cunando Massar falleció” Esta demora en la investigación generó que se pierdan pruebas fundamentales luego de la feroz golpiza que termino con la vida de Massar.

El reclamo central en la jornada del 21 fue justicia por Massar Ba, y que se actúe con celeridad, no es el primer caso de un ciudadano senegales asesinado o brutalmente golpeado. El próximo 5 de abril se cumplen 20 años del asesinato de José Delfín Acosta, asesinado por la policía cuyo caso se encuentra en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero “ninguno de los gobiernos  durante 20 años han hecho nada para esclarecer el caso, todo lo contario, lo que hicieron fue ocultar el hecho  y culpabilizar a la víctima” afirmaba Manuel. 

Una justicia e instituciones racistas garantizan la impunidad para los atacantes  “no es extraño que siendo una persona de ascendencia africana sea tratado como de menor importancia, yo quisiera saber si el mismo caso ocurriera con alguien de Puerto Madero o de Barrio Norte si hubiera sido tratado de la misma manera” terminaba Manuel Altamiranda.

Patricia Gómez, integrante de la Sociedad Caboverdiana de Dock Sud y de la agrupación Todos con Mandela (de donde era parte también Massar Ba) se expresaba en relación a lo dificultoso que es que tanto los jueces como fiscales y abogados tomen en consideración el tema del racismo como agravante de las penas de los agresores “no conseguimos que se tenga al racismo como un factor importante. Hay un artículo que agrava las penas para todo aquel crimen o delito cometido con odio racial, por lo general este artículo no lo tienen en cuenta. Los fiscales, los jueces y los propios abogados. Por eso también creemos importante que abogados de nuestra comunidad estén al frente de estas causas”

Quién era Massar Ba

Massar era fundamentalmente  un activista por los derechos humanos, los derechos de su comunidad senegalesa y de todos los africanos. De los vendedores ambulantes que son permanentemente perseguidos por la policía y por la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Se enfrentó muchas veces con la policía en defensa de estas personas. Antes de este ataque, sufrió un allanamiento ilegal en su propiedad, fue desalojado, no le querían sacar sus pertenencias personales.
Como en Argentina no hay embajada de Senegal, entre sus congéneres estaba considerado el embajador de Senegal. Recibía a los migrantes que llegaban al país para orientarlos, darle ayuda, conseguir un lugar donde estar el primer mes, y entre todos juntar dinero para comprar mercadería para que pudieran salir a vender y subsistir. A los 30 días esa persona juntaba lo que se había prestado y lo devolvía.  Massar Ba fue además de un activista una tabla de auxilio para muchos recién llegados de Senegal y de otros lugares de África, los  recibía con los brazos abiertos y batallaba para que los respetaran.


El primo de Massar Ba también estuvo presente, y su testimonio clarifica el sentimiento de miles de inmigrantes senegaleses en el país  "si tenés un quilombo con un blanco, te meten a la comisaría y ni te dejan hablar. Tenés que cerrar tu boca, hasta que le blanco se va." Cierra su intervención con la comparación del trato que reciben los argentinos que están por todo el mundo  "argentinos hay en todos lados del mundo, más en Italia. A los hijos de Argentina que están afuera no los molesta nadie." 
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