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En el Enredando Las Mañanas dialogamos con Martín Guillermo Álvarez, integrante del Observatorio Petrolero Sur quién realizó un análisis acerca del acuerdo entre YPF y Chevron por la explotación de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta y profundizó en el actual debate acerca de las cláusulas ocultas del contrato. 

Martín Guillermo Álvarez nos invita a hacer un recorrido de lo que fue el acuerdo entre YPF-Chevron para comprender la situación actual de nuestro país en relación a dichas empresas. “El acuerdo es un hecho histórico, porque viene a decantar todo un proceso donde Argentina decide enmarcarse lo que es esta locura de extracción de hidrocarburos no convencionales con el método de fractura hidráulica, más conocido como fracking”, explicó Martín.




Estados Unidos era el único país donde se explotaba de manera masiva, y lo que permitió este acuerdo es que comience la explotación de los hidrocarburos no convencionales en escala masiva en Argentina, posicionándolo como el segundo país.
“Uno cuando veía todas las condiciones que se estaban dando en el contrato, veía que en función de hacer que el hidrocarburo fluya, de poderse hacer de esas rentas, de esas regalías y poder revertir ese problema que se tiene todavía con la demanda gasífera, todo eso hacía que uno se encuentre o se vea ante el preludio de una nueva entrega o un nuevo saqueo”, reflexionó el integrante del Observatorio y agregó que “decimos nueva entrega porque venimos de un proceso que duró desde fines de los 90 hasta el 2005, de una explotación despiadada sin ningún tipo de inversión de los recursos convencionales, que termina con Repsol expropiada por no haber invertido y explotado y haber generado hasta desinversión”.
El caso de Ecuador es una clara muestra de los daños que produjo Chevron a la región. La empresa debe pagar 9.500 millones de dólares debido al alto nivel de contaminación y muertes que generó, destinados a remediar los pueblos de la Amazonia Ecuatoriana, donde dejó, entre otras consecuencias, lagunas de petróleo.
“En Argentina se generó lo que se dio como embargo a la empresa a través de la Procuraduría de Gils Carbó y a través de la Corte se le dio el desembargo. La Corte lo que dice es ’Chevron no es Chevron’, es decir Chevron en Argentina es una subsidiaria que no es Chevron Corporation. La impunidad que se le generó a la empresa la blindó para que puedan andar por el mundo mostrando este desembargo. Y este desembargo lo firmó la Corte y es un fallo que tiene un peso jurídico importante”, denunció Álvarez.

Derecho a la información pública
La reinstalación del debate en torno al acuerdo que se selló en 2013 entre YPF y Chevron Corporation se da por el pedido del ex senador Rubén Giustiniani a la Corte Suprema de la posibilidad de conocer la totalidad del contrato y las cláusulas secretas del convenio, basándose en el derecho a la información pública.
“Los directivos de la compañía junto con el abogado llamaron a los principales medios de comunicación del país, se los llevaron a la torre de Puerto Madero e hicieron una exposición sobre qué es lo que estaba secreto en el acuerdo. Esa exposición rondó en todo lo que son las empresas offshore, que se generaron para poder blindar el acuerdo. El acuerdo lo que blindaba eran dos cuestiones básicas: la impunidad a Chevron y por otro lado la posibilidad de que no sea embargada YPF por los fondos buitres”, explicó Martín.
Uno de los puntos del acuerdo permitía ver que Chevron, en caso de retirarse del país, tenía derechos del 50% de lo que se explote de esa área a perpetuidad, es decir a 35 años de concesión lo que implica que se le estaría pagando hasta el año 2048.
“Estos puntos son los que decimos que tienen que estar a la luz con Chevron y con todas las empresas. Tenemos que lograr el libre acceso a la información pública y que cada uno de los contratos estén en público, que uno pueda ir y consultarlos”, finalizó.

En defensa de la vida
En relación a las consecuencias que sufren las tierras y las comunidades mapuches el entrevistado denunció la gravedad de la situación debido a la explotación masiva en algunos lugares. Los proyectos avanzan sobre las áreas productivas (Alto Valle, Rio Negro, Neuquén, principales productores de peras y manzanas), sobre las fuentes de recursos hídricos como lagos o ríos, sobre las zonas urbanas.
“En barrios como Valentina Norte podemos encontrar que los vecinos viven medianera de por medio con los pozos. Estamos hablando que se está avanzando sobre las tierras comunitarias mapuches, a las cuales el mismo Estado no las ha reconocido. Entonces termina siendo que las petroleras estan de manera legal y los mapuches que vivieron toda su vida y ancestralmente viven ahí son ilegales”, manifestó Álvarez y agregó: “Esas asimetrías no se está generando hoy, con una explotación que cambió, porque estos problemas siempre generalmente estuvieron con el convencional, pero el término del problema del no convencional y del fracking es que es masivo. Es masiva su infraestructura, es masiva su explotación”.