Open top menu

A raíz de los sistemáticos desalojos de vecinos y vecinas profundizados en el último año en el barrio de La Boca, la multisectorial La Boca resiste y propone en conjunto con el Observatorio por el Derecho a la Ciudad elaboraron un proyecto de ley para declarar la Emergencia Habitacional en el barrio que se presentará este miércoles 26 en la Legislatura Porteña.


Ana, integrante de la comisión de hábitat y vivienda de la multisectorial, explicó en Fin de Mes la raíz del proceso de expulsión de los habitantes históricos del barrio para darle paso a las inversiones inmobiliarias en el barrio portuario que ahora se convirtió en el distrito de las Artes.
¿Cómo surge este proyecto de ley que van a hacer en conjunto con el Observatorio por el Derecho a la Ciudad ¿Qué relación están teniendo con los legisladores de la comisión de vivienda de la Legislatura Porteña?
El Grupo de Vivienda y Hábitat que forma parte de la multisectorial “La Boca Resiste y Propone”, viene trabajando hace ya varios años en el barrio. Desde 2010 abordamos la temática de desalojo y emergencia habitacional que tenga que ver con incendios, acciones de apuntalamiento, damos apoyo y acompañamiento a los vecinos con problemas habitacionales. Eso es lo que ocurrió del 2010 hasta acá. Pero en el 2016 la situación se ha desbordado, el aumento de desalojos es desmedido, solamente el año pasado se echaron a 1200 vecinos de la boca por juicios de desalojo. Este año tenemos aproximadamente 64 juicios de desalojo en curso, venimos acompañando y haciendo el relevamiento de esta situación crítica.
En realidad lo que remarcamos todo el tiempo es que no es azarosa ni es casual, ni tiene que ver con la simple acción de las leyes de mercado, sino con una política pública. Específicamente, con una ley que se aprobó a finales del 2012, que convirtió al barrio de La Boca en el distrito de las Artes, la ley 4.353. Y a través de esa ley el Estado lo que hace es convocar a desarrolladores e inversores inmobiliarios a que adquieran inmuebles o terrenos en el barrio a cambio de exenciones impositivas, como no pagar ABL por 10 años, o exención de impuesto de sellos en la escrituración, entre otras exenciones.
La contracara de esta ley es que desampara a la población que ya vive en el barrio y a su derecho a la vivienda. Más concretamente vulnera a los vecinos, a los sectores populares que viven en inquilinatos, conventillos y asentamientos. Entonces lo que estamos impulsando es esta Ley de Emergencia Habitacional en el barrio de La Boca, para suspender los desalojos, para que todos los vecinos que habitan históricamente el barrio puedan permanecer y que se les dé, en caso de que no se pueda impedir el desalojo por algún motivo, una solución habitacional definitiva a través de créditos, dentro del barrio, es decir no subsidios, paradores ni hogares de tránsito. Esos son todos paliativos.

Hiciste una descripción detallada de la situación en el barrio de la Boca. En Parque patricios hay una situación un poco similar con el Polo Tecnológico ¿Se podría decir que lo que pasa en su barrio es parte de una política general en la zona sur de la ciudad?
De algún modo sí, porque hay varios distritos que se crearon: en la Boca el Distrito de las Artes, en Barracas el de Diseño, el de Deporte en Lugano, el tecnológico en Parque Patricios. Pero, sus efectos son variados, no son similares. Por ejemplo, en Patricios había de hecho grandes terrenos, depósitos deshabitados. Entonces quizás la llegada de inversores no afecto tanto en esa zona porque había partes más despobladas.
No es el caso de La Boca, donde hay muchos inquilinatos, pensiones, viviendas familiares. La llegada de los desarrolladores y desalojos está obviamente desarticulando redes sociales, destruyendo el derecho a la vivienda y a la Ciudad. No es exactamente lo mismo el espectro de esta política pública.
Lo que sí, obviamente, el hecho de que se dé subsidios a inversores y no a los vecinos que ya residen es excluyente y genera desigualdad

Escucha la nota completa acá: