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El 4 de mayo se cumplieron 3 meses del doble femicidio de Florencio Varela en el que fueron asesinadas Sabrina Barrientos y Denise Juárez y heridas de gravedad Nemesis y Magalí. Días atrás, en Enredando las Mañanas entrevistamos a Florencia Casamiquela, abogada de las familias de Némesis y Sabrina, que denunció la inacción de la justicia para avanzar en el esclarecimiento del hecho.


Lo que sí podemos asegurar con toda certeza es que la justicia no funciona igual para todos”. Así comenzaba a describir el proceso que lleva hoy en día la causa de la tragedia ocurrida el pasado 4 de Febrero en Florencio Varela, donde dos jóvenes, Sabrina Barrientos (15) y Denise Juárez (17) perdieron la vida al ser atacadas a balazos, luego de salir del boliche, y otras dos, Magali y Némesis, fueron heridas de gravedad.

Cuando se trata de hechos en los que hay que investigar organizaciones mafiosas con un alto grado de inserción en el foro judicial y policial, la justicia se maneja de diferente manera, porque acá lo que estamos viendo es una organización completamente parada. Una fiscal que dirige una investigación de un hecho tan escalofriante como este casi como lo hace un empleado del correo”, fueron las palabras que usó Florencia, para describir el curso que está tomando la causa a dos meses del hecho.

Para ponernos en tema sobre lo ocurrido con este nuevo caso de femicidio, debemos remitirnos a un ajuste de cuentas por parte de una red mafiosa que comercializaba droga dentro de los boliches. Una de las hipótesis que maneja Casamiquela, es que las jóvenes en sus situaciones de vulnerabilidad habían establecido una relación irregular con esta red, de la cual desconocían las consecuencias que podían tener y el destino final que les esperaba. Se cree que fue un crimen tercerizado por un menor, que según testigos había sido quien entregó a las jóvenes. No es casual que haya implicado menores en estos casos, cuando estas redes mafiosas implican a menores en la comercialización de estupefacientes en lugares bailables.

Uno de los principales sospechosos es Luis Esteban Weiman (36), el cual había estado en pareja con una de las víctimas de la masacre. Al parecer, Weiman hostigaba a su ex pareja luego de la ruptura y conocía a todas las víctimas. “Han pasado más de dos meses de la tragedia y no es que no se han encontrado pruebas, no se han buscado. Claramente no hay intenciones de vincular a los autores intelectuales del hecho con la investigación. Tal es así que uno de los detenidos, Luis Weiman, al mes fue liberado. No por destreza de su abogado defensor, sino que fue liberado por disposición de la propia fiscalía. Quien tenía la obligación de investigarlo, lo libero.” La justicia tampoco investigó lo que sucedió antes de que las chicas fueran a bailar, cuando en un auto importado fueron a entregar un paquete a la localidad de Ezeiza el interrogante que surge y manifestó con claridad Casamiquela es ¿por qué cuatro menores de 15 años viajaron a Ezeiza a entregar un paquete de no se sabe qué, ni a quién, ni por orden de quién?


Continuamos viviendo un derrotero trágico: un nuevo caso de femicidio tapa al anterior, y así sucesivamente en una espiral de violencia patriarcal que parece no tener fin. Una imagen que circuló últimamente en los medios, fue un calendario que llevaba como figuras principales nombre de mujeres que fueron víctimas de una violencia sin fin, que cobra magnitud y se amplifica minuto a minuto. Día a día. Mes a mes. Porque no nos olvidemos que matan a una mujer cada 18 horas y que la violencia de género tuvo asistencia perfecta en el mes de abril. Micaela, Araceli, Daniela, Mariela, Silvia, Florencia, Silvina, Ornela, Antonia, Lucia, Karina, María Adela, Gabriela, Noemí, Cielos, Paulina, María Esther, Tamara, Alejandra, Marina, Malvina, Silvia, Carmen, Mayra.

¡BASTA! ¡Ni una menos, vivas nos queremos!

Audio de la entrevista a Florencia Casamiquela


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