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Raquel Camps Pargas, hija de Alberto Camps y Rosa María Pargas, quienes se conocieron en el penal de Rawson, dialogó con FM La Caterva, a 45 años de la masacre de Trelew. Raquel nació en la clandestinidad en el año 1976. Su madre fue desaparecida en ese mismo año y su padre asesinado un año más tarde. Al momento de la entrevista Raquel se encontraba en la ciudad de Trelew, a punto de participar de un acto en homenaje a los compañeros y compañeras asesinados el 22 de agosto, una vez frustrada la fuga del penal.




-¿Por qué te parece que es importante seguir hablando de Trelew?


Más que nunca. Acá hace 45 años, en la base aeronaval Almirante Zar se masacraron a 16 compañeros, tres sobrevivieron, y la orden la dio el gobierno de Lanusse, vino de arriba la orden. La orden de desaparición  de Santiago también vino de arriba. Creo que hoy más que nunca tenemos que volver a traer a la memoria lo que fue el prólogo de la dictadura, con la masacre de Trelew, y estos momentos no sólo con lo de Santiago, con todas las cuestiones que están pasando, con lo de Milagro Sala también, tenemos presos políticos, desaparecidos en democracia. Creo que hoy más que nunca tenemos que estar con la firmeza de seguir replicando la memoria, la verdad y la justicia, y que nunca más vuelva a pasar.



-¿Dónde naciste y cómo fue reconstruir la historia de tus padres?


La comienzo a reconstruir justamente acá en Trelew. Ellos se conocen en el penal de Rawson, a través de un hueco que había en el hecho, y de allí no se separan nunca más. Yo vengo un poco de cuando trajeron a los presos políticos a Rawson, vengo de acá de alguna manera. Tengo un compromiso de siempre de estar acá, porque le debo mi vida. Yo nací en clandestinidad en el 76, cuando asesinan a mi padre tenía creo que un año, porque no tengo mi fecha de nacimiento, ese mismo día también desaparecen a mi madre, justamente el 16 de agosto de 1977. Nada es casual, porque estos tipos no hacían nada por casualidad, como los de ahora tampoco. Hicieron cuarenta años de la desaparición y asesinato de mi padre. Es difícil a veces reconstruir la historia, es difícil a veces hacerlo cuando uno no tiene un recuerdo propio. Y es tan importante esto de la memoria y de recordar, porque también tiene que ver con nuestra historia y con nuestra identidad. Yo, sin todos los compañeros que me dieron su relato no hubiera tenido ni un poquito de ellos, más allá de que tengo bastante documentación visual, y de parte de mi mamá la escritura. Hoy justamente nos juntamos con el gobernador, el pedido más fuerte que le hicimos fue que busquen a Santiago, que se comuniquen con su familia, sabemos las necesidades que tiene esa familia desde lo económico hasta la contención psicológica que deberían tener. No podemos repetir lo mismo, no podemos dejar sola a esa madre y a ese padre que están desesperados buscando a ese hijo.


-Como señalabas vos a 4 décadas de la desaparición forzada de tu madre y el asesinato de tu padre, ¿qué dimensión toman de la militancia de ellos?


Hoy más que nunca se dimensiona muchísimo más a lo que no queríamos llegar. Hoy están presentes muchos compañeros en esta fuerte reivindicación de la memoria, la verdad y la justicia. Jamás pensé que iba a estar pidiendo aparición con vida, hoy, en democracia. No pensé vivirlo nunca, pensé que ya había pasado todo, pero evidentemente para poder implementar este modelo económico lo único que les queda en la represión. Pero acá estamos también resistiendo por nuestros muertos, porque ni siquiera con todo esto van a estar a salvo.
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos, son 30001. Fue genocidio.
Audio de la entrevista:

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