Open top menu


Entrevista a Alejandra Roberto, madre de Noni Cabrera, otro de los jóvenes asesinados en la Masacre de Pergamino.


Por FM La Caterva y Redacción APU

¿Cuál es el reclamo de los familiares ante la Masacre?

Alejandra Roberto: Pido que se haga justicia, porque la forma en que me entregaron a mi hijo...  cuando lo vi en la comisaría y después como me lo dieron, en una bolsa negra, que no tenía nada, solo el cuero de él. Y no hacen nada, porque ya lo quieren llevar a juicio el mes que viene, y los milicos están todos afuera. A mí me habían matado a mi hija de 13 años frente a la policía, y tampoco hicieron nada. Mataron a mi hijo, que cayó por una infracción de tránsito, y el jueves le tenían que dar la libertad y el fiscal no se la firmó porque lo tenían que llevar al hospital.  Y tengo otro hijo que está en un penal, Diego Cabrera, y la está pasando re mal por lo que nosotros estamos haciendo acá. Le pegan, de todo le hacen. Él me avisó que lo habían matado al Noni, fui a la comisaría y me decían que no, y yo lo estaba sabiendo desde el penal.

¿Qué lograron averiguar en la causa de lo que pasó?

AR: Luego de lo que pasó, me tenían que entregar el viernes a mi hijo, me lo entregan el sábado, pero era sólo el cuero, ni siquiera la lengua tenía. Esa autopsia la presenció el fiscal Nelson Mastorchio, él fue el que lo calcinó. Ahora quieren tapar, y dejar todo en la nada. Y no tengo para poner un abogado pago. Quiero que se haga justicia por los siete chicos.

¿Qué fue lo que pasó con su hija?

AR: Con mi hija fue un problema vecinal, primero le pegaron dos tiros a mi hijo Diego, que ahora está en el penal de Junín por esta causa hace un año. Y ellos están afuera. Mi hija venía del almacén a la noche, teníamos policía acá en la esquina, les avisamos por movimientos de una moto rara y nos dijeron que nos metamos adentro que no pasaba nada. A los 5 minutos escuchamos tiros, y mi hija estaba caída en la esquina, con un tiro en la cabeza, y los policías parados en la esquina. Quedó con muerte cerebral, y al otro día falleció. Los tres que andaban esa noche están detenidos. Y mi hijo también lo está, porque el juez no lo quiere largar para que no haya problemas, porque teme que salga por venganza pero si los tres están detenidos, ¿qué venganza? Y además lo están verdugueando adentro, lo agreden ahí adentro, denuncié al jefe penal, porque le peguen otros presos, lo han apuñalado. La está pasando re mal, por lo que nosotros hacemos acá. Y ahora resulta que lo quieren llevar a San Nicolás, donde está uno de los que mató a mi hija, en vez de llevarlo a otro lugar. Es una persecución por ser Cabrera, no le dan los derechos que podría tener mi hijo, como la pulsera, por ser Cabrera.

¿Por qué estaba preso allí Noni?

AR: Noni había salido hacía poquito de la cárcel, no disfrutó nada afuera. Ese día que lo agarraron, el miércoles, lo tenían tirado en el piso, drogado, con sangre. Y el jueves lo vi, que no me dejaron acercarme, todo lastimado. Entonces hablé con Mastorchio, para saber por qué lo habían sacado del hospital, y me dijo que no le daban la libertad porque lo iban a llevar ellos después. Y al rato pasa que los matan. Porque lo de los chicos ya estaba todo arreglado, y cayó mi hijo y les vino como anillo al dedo, porque no lo quería la policía a Noni, nunca lo quiso. Y hablaban que él armó el motín, que se peleó con Alan, en la tele decían era un loco.
Y esto de los chicos va a quedar en nada, porque nosotros estamos haciendo de todo con los familiares. Pero lo que pasa es que son policías, porque los que tienen arresto hacen lo que quieren salen de su casa cuando quieren. Mastorchio es el principal que quiere tapar todo esto. Lo mismo pasa con el comisario Donza. ¿Por qué no ponen la foto en los diarios, buscándolo? ¿Por qué no ofrecen una recompensa para quien pueda decir dónde está?

¿Qué cree que pasó?

AR: A ellos los mató la policía, estaba todo planeado, no pueden tapar nada o decir nada, a ellos los mató la policía. Y más allá de lo que decían que eran los chicos, ellos no tienen derecho a hacerles lo que les hicieron. A Noni lo amaba. El día que hicieron la reconstrucción de lo que pasó, yo estuve. Porque decían que los gritos de los chicos no se escuchaban desde las oficinas donde ellos estaban, y se escuchaban a dos cuadras de ahí. Y los candados de las rejas tenían hasta los plásticos, no estaban quemados. Si es que había 500 grados de calor, el bronce se debería derretir.