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Ezequiel Medone y Juan Mourenza son compañeros de la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA). De esos con los que te encontras en cada reunión, en cada movida, en cada encuentro de esta red, que propone una forma de hacer esa otra comunicación, anticapitalista, anti-imperialista, anti-patriarcal y anticolonial. Una comunicación solidaria. Y acá nos detenemos un instante. Hay que ver una y mil veces los muchos videos que circulan sobre la represión del 1 de septiembre, cuando más de 200.000 personas en Plaza de Mayo reclamábamos la aparición con vida de Santiago Maldonado, uno más desaparecido en democracia. En esos videos está registrado hasta el instante inmediatamente anterior a la detención de Juan y Medo, cuando se meten para intentar evitar que se lleven a una piba, una fotógrafa. Ahí es cuando. Es a la prensa, sí claro, que registra, pero es sobre todo al gesto solidario, compañero. En este contexto en el que el  “no te metás” parece querer retornar con fuerza, la acción solidaria debe ser reprimida.

Foto: Emergentes


Luego se suceden días de intensa lucha. Lxs compañerxs, la familia, las organizaciones, lxs pibxs, lxs musicxs, los medios libres, lxs abogadxs, los “punkys”. Todas, todos, todes, en las puertas de las comisarías, en Comodoro Py, para hacer ruido, para que lxs pibxs detenidxs, todxs, lxs 31, presxs por luchar, por preguntar ¿y Santiago Maldonado dónde está? escuchen que afuera les hacemos el aguante. Porque no es lo mismo, como alguna vez nos señalaban lxs compañerxs de la Red de Docentes, Familias y Organizaciones del Bajo Flores en relación a las desapariciones de pibas adolescentes en la Villa 1.11.14, no es lo mismo que las pibas sepan que las están buscando, que las estamos esperando. En este caso, y salvando las distancias, aunque con el Estado más presente que nunca para seguir pegándonos abajo, no era lo mismo si no nos escuchaban, desde ahí arriba, en ese edificio enorme, esposados, esperando para ser indagadxs y desbaratar la operación política, mediática, judicial.
La libertad de lxs presxs por luchar llega a las 4:45 de la mañana de este lunes 4 de septiembre. Su recorrido, propuesto por el poder judicial, fue: luego de estar incomunicados desde el viernes a la noche,  a la madrugada los trasladan a Comodoro Py, 6:20 del Domingo 3 de septiembre puntualmente a Medo y Juan. En Comodoro Py nos concentramos todxs a las 8:00. A esa hora, entendíamos, empezarían  las indagatorias. El juez Martínez De Giorgi llegará recién a las 14:00. Cerca de las 19:00 terminan las indagatorias, hablan lxs abogadxs. Hay que esperar, hacer el aguante, hasta que podamos abrazarlxs. Lxs 30 son trasladadxs nuevamente, esta vez a Madariaga y General Paz. A las 4:45 largan a lxs presxs, en Lugano. En la red, el acuerdo: que lxs compas descansen, luego hablarán con la prensa. De nuevo ese gesto, el gesto solidario, compañero.


Momentos de reflexiones profundas, de repensarnos, reorganizarnos, articularnos. Con la bronca e impotencia de leer la impunidad del Estado y del gobierno, con la certeza de que vivimos un clima social y político sumamente difícil ante el que tenemos que estar preparadxs para enfrentar, entendiendo que lxs comunicadorxs somos un blanco, y más si somos aquellxs que no vendemos basura, lxs que intentamos día a día formarnos, formar, hermanarnos y expandir la solidaridad, la sensibilidad que nos hace humanos, humanas. Esa que permite entender que somos parte del pueblo, somos lxs oprimidxs, dispuestos a transformarlo todo, y la comunicación popular, es una herramienta fundamental en esa lucha por la transformación.
Nos falta Santiago, y el viernes quisieron callarnos, pero no lo lograron, porque la lucha popular hizo presión, y tuvieron que liberarlos.
Una oportuna reflexión de Jauretche, para tener presente de aqui en más, para seguir luchando, comunicando, trabajando, militando, siempre con alegría:
«El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza».



Con la solidaridad y la construcción de esta otra comunicación como bandera. Con eso que se vivía en Comodoro Py como horizonte.

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