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Hoy, martes 20 de marzo, comienza a discutirse en plenario de comisiones el proyecto para despenalizar y legalizar el acceso al aborto seguro y gratuito.  Desde las 18:00, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito convoca a acompañar en las calles del Congreso la discusión parlamentaria. Compartimos entrevista a María Alicia Gutierrez, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal seguro y gratuito / Investigadora del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (IEALC)

Sin ninguna duda la legalización del aborto es  la lucha paradigmática de la historia del feminismo, así como lo fue el voto en un momento dado, porque pone la centralidad en lo que son las políticas de los cuerpos, en la posibilidad de pensar los cuerpos como territorios de soberanía, como territorios con la libertad para decidir, como territorios de autonomía para los proyectos de vida y los deseos de cada quien”.





-FM La Caterva: El 6 de marzo se presentó el proyecto, dos días antes del paro internacional de mujeres. ¿Qué significaría  la aprobación del proyecto de ley, más allá de lo concreto, en lo simbólico de la ley, en relación a las discusiones que se introducen de la soberanía de los cuerpos?

- María Alicia Gutiérrez: Hay que desmitificar -por más que no sea este el momento- el fetichismo del derecho, una tiene muchas cosas para decir de ese principio liberal que incluye en el mismo momento excluye, y una serie de cuestiones de cuando hablamos de autonomía y libertad de decidir. Hay una serie de cuestiones, pero que no es el momento de discutir en ese nivel, sino de lograr lo que nunca logramos: que entre a la cámara, que se discuta, y que tengamos una ley. ¿Qué pasa después? Nosotras desde el 2007 que ya lo venimos trabajando, estamos presentando proyectos y siempre son fallidos. A partir de esto, lo que se produjo al interior de la campaña de maneras muy diversas fueron formas y estrategias a la hora de abordar la problemática desde distintos perfiles en eso que nosotras  llamamos la despenalización social del aborto, yo siempre digo  que estamos haciendo una implementación adelantada. Hemos avanzado mucho en el conocimiento social, posibilidades de acceso como son la red de profesionales, la red de socorristas, la red de docentes, las comunicadoras, las abogadas, las cátedras en las universidades, todo ese escenario que nosotras fuimos construyendo con las mujeres en estos años, ese es el escenario que quedará como escenario para seguir trabajado. La aparición de la ley te da un piso que no implica nada más que eso,  un piso legal para poder empezar a pelear más fuertemente la implementación y demás.
El otro nivel es lo que vos decís, sin ninguna duda la legalización del aborto es  la lucha paradigmática de la historia del feminismo, así como lo fue el voto en un momento dado. El feminismo de la segunda ola, de los 60 para acá, la lucha  paradigmática es la legalización del aborto, porque pone la centralidad en lo que son las políticas de los cuerpos, que pone una centralidad muy fuerte en la posibilidad de pensar los cuerpos como territorios de soberanía, como territorio con la libertad para decidir, como territorio de autonomía para los proyectos de vida y los deseos de cada quien.
Lo que a mí me perece que simboliza es que a partir de tener esa posibilidad, que no quiere decir la realidad por más ley que haya,  sí se instaura un principio de restitución de un lugar para el cuerpo de las mujeres y toda persona con capacidad de gestar de mayor respeto, de mayor visibilidad y de mayor reconocimiento.

-FM La Caterva: Si tenemos en cuenta que es la 7 vez que se presenta el proyecto, con firmas de legisladores/as de todos los bloques, pero que nunca se llegó a discutir en comisiones ¿Cuál es la responsabilidad que le cabe al poder político?

- María Alicia Gutiérrez: Toda la responsabilidad. Nosotras tuvimos que escuchar de manera sistemática que no se debatía, por más que el Frente para la Victoria (FPV), que era primera firma del proyecto (que es muy importante porque supone la responsabilidad de avance en las comisiones sobre el proyecto), tuvimos que escuchar, mas allá de que funcionaba un alineamiento con la posición pública de Cristina Fernández, que no se debatía porque faltaba un debate social. A mí me parece interesante lo que pasa ahora, que no es más que la explosión de algo que venía pasando, era un argumento, una excusa, y yo lo responsabilizo al partido gobernante porque era mayoría en las cámaras. Después tenías todos los otros partidos, que en su mayoría no estaban de acuerdo y los que estaban de acuerdo y te firmaban miraban para otro lado. Lo que ha sido muy impresionante es la absoluta y total irresponsabilidad del sistema político, puntualmente de legisladores/as de hacerse responsables de algo que firmaban, de lo que decían en su vida privada acordar y que en su función pública no eran capaces de operar en consecuencia con el lugar donde ponían la firma. Una devaluación absoluta de la política, de la responsabilidad del lugar como legisladores/as y una devaluación absoluta del movimiento de mujeres. ¿A qué otra ley se le exigió semejante cantidad de apoyos, aprobaciones? Casi  como un plebiscito popular para esto. No hay ninguna otra ley a la que se haya exigido esto. Tuvimos una ley antiterrorista, tuvimos una ley de ajuste, leyes de todo tipo en este gobierno, nadie las consulto, ni que hablar la reforma de jubilados, nadie consulto a nadie.  ¿Qué tiene esta ley tan particular que supone que hay que consultar a todo el mundo? Esta ley toca el nudo central del patriarcado, toca el nudo central de una articulación de poder donde hay mercado, Estado y sociedad, se anudan fuertemente en la cuestión del aborto.

-FM La Caterva: ¿Los hombres pueden o no pueden hablar del aborto?

- María Alicia Gutiérrez: En principio yo no sería partidaria de que los varones no pudieran hablar, me parece que en esta coyuntura no estaría mal que se reservaran las opiniones, que acompañaran y apoyaran. Me refiero puntualmente a la de Juan Grabois, que desnuda claramente qué es lo que representa, representa el lineamiento del vaticano. La iglesia es muy hábil, y si sale el aborto va a seguir con sus negocios, el aborto es legal hace 30 años en Italia, al lado del Vaticano, en Francia, en países católicos. Sí me parece gravísimo que un dirigente social opine de esa manera, con el impacto que no puede negar que tiene que hable a nombre de otras, a nombre de las mujeres, eso me parece absolutamente inaceptable. Después, en términos generales yo diría que en este momento, en esta coyuntura, me parece que habemos mujeres con la suficiente historia, activismo, militancia y formación en distintas especialidades que atañen al problema, como para hacernos cargo de esta cuestión. El movimiento de mujeres es uno de los movimientos más contestatarios, más fuertes a nivel global, estaría bueno un pequeño corrimiento (de los varones), eso no quiere decir que no puedan apoyar, pero si en un programa de TV  son todos varones hablando del aborto es demasiado, porque las mujeres ya tenemos mayoría de edad, y en este caso que  afecta directamente nuestro cuerpo y nuestra historia, muy ninguneada y muy maltratada de activismo y militancia, me parece que que tenemos que hablar nosotras, en este momento, en esta coyuntura.

-FM La Caterva: ¿Pensas que se va a probar?

- María Alicia Gutiérrez: Vamos a decir que sí, vamos a ser optimistas. Es tan rara la política argentina, porque después del matrimonio igualitario yo hubiera apostado que salía, incluso sin confiar demasiado en el kirchenirsmo en muchas cosas, no salió, y se empantanó de una manera inexplicable. Ahora estoy más cauta, y a lo mejor se produce, como se produjo este desencadenamiento, como pasó con Menem con otras leyes, de un gobierno muy neoliberal, de un ajuste descomunal, de un ataque de derechos muy sustantivos y que de repente te de otros derechos, que hacen más a un modelo republicano liberal, o no sé cómo llamarlo. A mí las razones en esta coyuntura particular me importan poco, y no entro en ese debate de  le van a regalar una ley a Macri, nadie de la campaña se va a hacer macrista por esto, ni mucho menos, no nos vamos a callar aunque tengamos ley con respecto a la implementación y seguiremos, y si no tenemos ley, seguiremos peleando por la ley, pero sí me parece que se abre una ventana de oportunidades que hay que aprovecharla, en esa estamos y apostamos a que sí.

Foto: Eloísa Molina

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