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El lunes 12 de marzo inicia el juicio por Diana Sacayán, militante travesti por los derechos humanos, principal impulsora de la ley de identidad de género, asesinada el 11 de octubre de 2015. Hablamos con Alma Ferández, referente trans sobre el legado que dejó Diana. Será la primera vez que se investigará la muerte de una compañera travesti como un crimen de odio y se enmarca en la violencia estructural a la cual son sometidas las personas travestis y trans.




¿Quién fue, para vos, Diana Sacayán?Guau, guau. Mira...qué loco, ¿no? Estamos preparándonos por éstos días, esta Justicia que viene cambiandonos las fechas. El doce de marzo comienza, a las nueve horas, en Tribunales de Talcahuano el juicio por el travesticidio de la Diana. ¿Sabes lo que me pasa con la Diana? Yo, por este gran amor que es la militancia para mí y el activismo travesti-trans, fui a encuentros fuera del país como Cuba, Chile, Perú, Venezuela. Encuentros de Derechos Humanos y diversidad, ¿no? Y en todos esos lugares me encontraba pedacitos de Diana Sacayán. Ella es mucho, es trava, pobre, originaria, matancera. Es una luchadora latinoamericana. Ella fue a Cuba, a un encuentro de cárceles, y la gente la levantaba de la misma manera que a los revolucionarios. Lo mismo me pasa con Lohanna, es inevitable hablar de eso porque hicieron el mismo camino. Me sucede lo mismo, encontrarme con pedacitos de Lohanna en los lugares que recorrieron Diana y ella. Es el camino, ¿no? Así como lo es la educación.


¿Cuál es el legado de Diana frente al 8M?
Fue muy triste sentir que, en la huerfandad, tenías que seguir sosteniendo esos espacios que recién comenzaban. Cuando Diana falleció comenzaba el primer Ni una menos, lo que vino después del fallecimiento de Diana y Lohanna, en esas asambleas hermosas que se armabann, es que ya no estaban las líderes y nosotras teníamos que volver a reconstruir esa unión, articulación y estrategia con el femenismo. Nosotras, mientras llorabamos a Diana y a Lohanna, queríamos encontrar la forma porque, también, la realidad es que esa forma no la aprendimos. Entonces nos golpeamos, crecimos, fuimos a las asambleas. Particularmente a mí me pasó de encontrarme quinientas, setecientas mujeres, y que seamos las únicas tres travestis. Fue duro como nos callaron, como nos hicieron al costado, una vez me tiraron con una empanada. Pero volvimos al año siguiente, y este año nos organizamos mejor y fuimos todas las travas de Buenos Aires inclusive compañeras del interior del país. Conseguimos pasajes para que vengan a entender este movimiento del Ni una menos. Porque en sus provincias, parte de un sector del movimiento feminista, tiene una mirada biologicista y es un retroceso total, ¿no? A pesar de eso, amamos Ni una menos, me parece que sin las travas no hay Ni una menos y eso también está instalado, pero fueron tiempos en que tuvimos que volver a reconstruir esta alianza.


Es una buena noticia que puedan lograr un espacio en el movimiento…Sí, también tuvo que ver con un movimiento que logró que mi generación volviera a creer en la política. Fue de la mano con este activismo trans que empezó a conquistar derechos. Sigo creyendo que nos falta más pero me encanta ver que, por ejemplo, de aquí en más el 8M se denominó Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans que es eso es importante, y entender y tener la visión que Buenos Aaires es una caja de resonancia política y militante. Es la centralidad, lo que se define acá, se define al interior del país. Las provincias y los municipios lo empiezan a nombrar de esa forma, es genial y me convoca mucho. Pero también reflexiono, ¿por qué pararíamos las travestis en el 8M? Si no somos trabajadoras porque el Estado nos ha condenado a prostituirnos. Entonces entendimos que el 8M es algo simbólico, de las mujeres obreras de una fábrica en Estados Unidos. Es simple, tenemos que aprender a abrazar las luchas desde la pobreza. Abrazar las luchas colectivas para lograr las conquistas, sino todo el tiempo es un retroceso. Este año estoy muy feliz con el 8M, por ejemplo, debo andar en un montón de videos que la gente publica del paro pero fue un espacio de formación y participación.


Es bueno que sea masivo para el género, digamos...Sí, totalmente, que el 8M se pronuncie contra el travesticidio de Diana Sacayán y que la sociedad tome conciencia de que las travas también paramos.


¿Cómo está respondiendo la Provincia de Buenos Aires ante el cupo laboral trans?Mira el cupo laboral, según las malas lenguas, dicen que Vidal lo cajoneó pero ya está firmado. La estrategia fue que algunos municipios compañeros empezaran a cumplir. Por ejemplo en Resistencia, Chaco, el primero de abril contratarán a tres compañeras trans. Dos trabajarán en la municipalidad y una en la universidad. Se trata de empezar a cumplir lo que habla la ley ésta, hacer cumplir el cupo trans también es hacer justicia por Diana Sacayán.


Creo que uno de los riesgos es que el Estado las empuja a la prostitución.Sí, totalmente. Eso no quiere decir que estemos en contra de las compañeras que deciden hacerlo. Estamos en contra del sistema prostituyente. Nos arrojan a la prostitución, nosotras repudiamos a la prostitución pero no de la compañera sino el sistema que muchísimas veces secuestra, mata, pega, encierra. Eso hay que entender, ¿no? Las niñas pobres del interior del norte también se van a prostituir sin saber leer y escribir, ¿entendes? Eso es lo que repudiamos.


Claro, es la diferencia entre poder elegir y la única opción.
Totalmente, esto nosotras las travas no lo pudimos elegir.


Respecto al juicio por Diana Sacayán, esta etapa puede ser un avance.Sí, va ser algo histórico. La primera vez que la Justicia va reconocer un crimen de odio como travesticidio. Va empezar a entender. Es necesario, también, ante tantos femicidios -que lamentamos, acompañamos y repudiamos-, también es importante que se hable de travesticidios ¿Cuántas compañeras van sufriendo? ¿O es un femicidio más? Nuestras compañeras murieron por un abandono histórico de los Estados, ¿no? Estamos muy contentos, será la primera vez que la Justicia falle contra un travesticidio. Además de una compañera como Diana Sacayán, ella era La Matanza. Decir Diana Sacayán es decir La Matanza. Ella era una luchadora de los Derechos Humanos, nos parece importante que pase y da una sensación de mucho acompañamiento del feminismo y de los sectores y partidos que nos van a apoyar. Vamos a hacer el aguante todos los lunes a partir del doce de Marzo, es el día en que se lleva cabo el juicio.


Son cuatro audiencias, ¿va ser largo, no?
Sí, vamos a estar hasta la primera semana de Abril. Los esperamos para poder difundir, para agitar, para todo.