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Inició un acampe en el IVC por tiempo indeterminado por la muerte de una vecina de la villa 21. 

Gilda vivía en la manzana 6 de  la villa 21 de Barracas. Trabajaba en la cuadrilla de barrido de su barrio y militaba en la Corriente Villera Independiente porque entendía que organizarse era la única forma de mejorar el barrio y la calidad de vida de todos los vecinos/as. El viernes 6 de abril luego de la jornada de lucha por paritarias organizada por los sindicatos de la ciudad, Gilda regresó a su casa y al encontrarla inundada -a causa de unas obras inconclusas, según señalan sus compañeras-, se puso a sacar el agua y murió electrocutada. Este lunes el Movimiento Popular la Dignidad y la Corriente Villera Independiente inciaron un acampe por tiempo indeterminado en el IVC (Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires) para exigir justicia por el asesinato de Gilda, y por la urbanización con radicación.

"Gilda luchaba por un barrio digno, por una vida digna.", afirmó Natalia Molina, referente de la Corriente Villera Independiente de la villa 21. Y denunció que esta muerte evitable es responsabilidad del gobierno, que incumple la ley 148 de urbanización de villas. Agregó además que "El gobierno del PRO es el que recluta los punteros que no representan a nadie, solo a sus bolsillos, ellos son cómplices. Nosotros pedimos la urbanización con tradicional, pedimos ser parte de la ciudad como cualquier ciudadano. Nosotros salimos a luchar por estas cosas, para que no suceda mas, para que nadie muera dentro del barrio por las condiciones inhumanas en las que se vive, hay sectores donde ni siquiera existen las cloacas, no piensan en obras definitivas."