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Un nuevo 2 en nuevo mes. Uno más de la Masacre de Pergamino. El pasado, 2 de marzo de 2018,  fue el año. Y hace más de un año que los 2 de cada mes, así como los 25, los 1, y tantos otros días, se vuelven como un calendario de las perdidas, de las ausencias, al tiempo que momentos de lucha y exigencia de justicia.

Los familiares y amigos/as de los pibes, organizados en el colectivo Justicia x los 7, realizaron las jornadas de lucha el 2 y 3 de marzo del 2018. Como vienen organizando la marcha con cada nuevo mes. En dos días, la marcha y el regreso a las puertas de la comisaría primera para colocar la placa, al lado de la placa que nos recuerda que la comisaría primera fue un centro clandestino de detención, el encuentro en Pioneer de familiares de otros casos de violencias estatales, la jornada cultural en el Parque de la Memoria, el taller de familiares de/con la CPM (Comisión Provincial por la Memoria). Allí estuvimos, y al regreso publicamos un álbum de fotos. Tal vez la intensidad de esos días compartidos (más allá y más acá de la cobertura periodística) no nos permitió en ese momento, a los pocos días, convidar de forma escrita, o con alguno de los muchos audios, lo que allí se vivió. A veces cuesta escribir, comunicar. Y el cuerpo, y lo que por él pasa, necesita otros tiempos.  

Elegimos hoy, en un nuevo mes que se cumple de la masacre, en un nuevo día en que por las calles de Pergamino caminará el grito de Justicia, compartir una charla con Silvia Rosito, mamá de Fernando Latorre, que grabamos en el marco de esas jornadas del 2 y 3 de marzo.  Agregar a sus palabras, para cerrar esta extensa introducción, que algo que fue notorio, llamativo, al menos para quien escribe, fue charlar con la gente del común en Pergamino, y encontrar que el diariero de la estación y hasta el remisero, no duden de la responsabilidad de la policía, y la condición de masacre de lo que pasó el 2 de marzo de 2017 en la comisaría primera. Eso, sumado a que cuando finalizó la marcha, la panadería de la esquina de la comisaría regaló varias docenas de facturas y bebida para quienes estaban exigiendo justicia, habla de que en Pergamino las voces de este colectivo de Justicia x los 7, están logrando una transformación, lenta, compleja, a veces (muchas veces) dolorosa, pero que hace que el sentimiento de justicia se sienta un poco más cercano. Por Fernando Latorre, Federico Perrota, Franco Pizarro, Sergio Filiberto, John Claros, Alan Córdoba y Juan Carlos “Noni” Cabrera.

Silvia Rosito, con la foto de Fernando y el pañuelo verde en su cuello. Marcha a los 7 meses de la Masacre

FM La Caterva: ¿Cómo fue esta semana, previa a la marcha? ¿Cómo viviste ayer regresar a la puerta de la comisaría y poner la placa?

Silvia Rosito: Tuve una semana bastante complicada. Una semana donde te sentís rara al recordar todo lo que pasó y también recordar lo que antes sucedió. Por eso toda la semana he tenido esa angustia en el pecho. Recordar salir a llevarle la comida a mi hijo, salir llorando y volver llorando. En ese momento yo pensaba que era la misma angustia de que mi hijo este ahí y después recordando todo lo que venía pasando. Hoy creo que venía presintiendo todo lo que pasaba. Estuvimos mal porque nos destrozaron en las redes con el tema de la placa. Todavía la gente no entiende nuestro pedido de justicia, porque nosotros no decimos que los chicos eran inocentes y pedimos justicia. Los chicos, si cometieron un error, lo estaban pagando y estaban al cuidado del Estado. Yo hoy digo que el Estado estuvo presente para la muerte de mi hijo, y de los otros 7 pibes. Y también estuvo ausente antes, cuando una sale a pedir ayuda. Y eso no lo entiende la gente, uno no llora a su hijo desde que se murió. Yo vengo llorando de antes. Pero también hay que rescatar lo bueno de los chicos que nos vinieron acompañando, de los chicos que nos vinieron ayudando todo este año. No solamente en pintar banderas y hacer cosas, sino en compartir. En amasar pizzas para vender y solventar este evento. El día de ayer fue duro, ir al cementerio. Yo creo que en todo este año todavía no hice el duelo de mi hijo. Para mí, mi hijo está conmigo todavía. Sus cosas, su ropa, están en su lugar, y a mí no me hace mal. Voy a seguir marchando, y voy a seguir pidiendo justicia, con la cabeza bien en alto, sin vergüenza. Porque para mí mi hijo era todo. Voy a seguir de pie, no solamente por mi hijo, por todos, por un nunca más. Porque no quiero que a ningún pibe le pase lo que le pasó a mi hijo. Que todos merecemos una oportunidad en esta vida. Que esta justicia es una justicia injusta, porque cuando un chico cae detenido es un papel. Ayer hablando con una docente y diciéndole esto, me decía “lamentablemente desde que un chico entra a una escuela ya es un papel”. Eso tiene que cambiar. Los chicos no son papeles. Para los jueces, para los fiscales, para esta sociedad. Es un chico que necesita ayuda, que esta sociedad empiece a cambiar y empecemos a vernos humanamente. No a maltratarnos. Porque nosotros sentimos mucho dolor. Yo no crie a mi hijo para que pasara todo esto. Yo lo crie con todo el amor que una madre puede criar a un hijo. Por eso digo: yo soy la mamá de Fernando Latorre. Quiero justicia para mi hijo y quiero que no le pase más a ningún pibe

FM La Caterva: ¿Cómo fue todo este año, donde consiguieron en muy poco tiempo tantas cosas, como la exoneración de los policías implicados y la realización de las jornadas que fueron declaradas de interés municipal?

Silvia Rosito: Nosotros no nos damos cuenta de todo lo que logramos. Es algo natural de uno salir a luchar por un hijo. A mí me pasó durante los 24 años de vida de mi hijo. No veo estar haciendo algo más allá. Es importante el apoyo de todos los jóvenes, el sentir que cuando una se cae ya están ellos. Fue algo que se fue dando, fuimos aprendiendo de los chicos, fuimos aprendiendo de las luchas. También fue el nutrirnos de todo lo que podemos hacer, en llevar la causa, en estudiarla, ver quién nos recibe, ver qué se saca de eso, si se saca algo productivo. Por ejemplo, cuando vino la gobernadora Vidal, que logramos que nos reciba, después tuvimos el contacto con Guillermo Berra (titular de la Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía Bonaerense) y a partir de eso también logramos que separaran a otros policías que nos amenazaban por las redes, así como la exoneración de los policías implicados en la masacre.

FM La Caterva: ¿Cómo lo recordás a tu hijo Fernando?

Silvia Rosito: Ayer por ejemplo estaba mal, y subí a Facebook un video de Fernando, que volvía de una picada de motos, porque su amigo corría. Y venían los dos de una picada donde habían perdido, y verlo con una sonrisa en ese video… Así lo recuerdo a mi hijo, con esa sonrisa, y con el “vieja loca, cómo andás vieja loca”. Y yo creo que mi hijo donde esté, está feliz. Porque estoy rodeada de mucha gente que me quiere. Y yo antes estaba muy sola. O me aislaba un poco y vivía pendiente de mi hijo, él siempre me decía “mama salí, tené amigas, charla”. Y a mi casa hoy siempre viene mucha gente, y gente que entra y sale.  Recibir a Carmenza (mamá de John Claros, otro de los pibes masacrados, colombiano) en mi casa, con su hija, es como si nos conociéramos de toda la vida. Y compartir y estar. Esta semana estuve rodeada de mucha gente, me sentí muy acompañada, de mi marido, mi mamá, mis hermanos, mi hermana que es de fierro y está al lado mío. Ludmila, mi sobrina, que es una guerrera. Lo recuerdo así, con mucho amor que le sigo teniendo, y pensando que algún día nos vamos a encontrar y no nos vamos a separar nunca más.  



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