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A poco más de 8 meses de la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado, hablamos con Sergio, uno de sus dos hermanos. Nos contó el cambio rotundo de su vida y la de su familia, cambio que no eligieron pero que asumieron.  "Hay cosas que te pasan por encima y te abren la cabeza, yo vivo el día a día, no sé el mañana qué va a pasar”.
Con sencillez, claridad y hasta visceralidad, Sergio habló sobre lo que aprendió de los organismos de derechos humanos, y del otro Santiago que terminó de conocer luego de su desaparición y muerte. “Yo conocí a otro hermano”

Invitamos a leer, pero sobre todo a escuchar este encuentro radial con Sergio Maldonado.




*Por Colectivo FM La Caterva

-Por ahí uno se olvida de lo sentimental, piensa exclusivamente en lo jurídico. ¿Cómo estás vos, Sergio, y tu familia?

Digamos que es una nueva vida, nunca va ser como era antes. Más allá que todos tenemos diferentes vidas. Estamos en una etapa en la que no buscamos estar. Entonces es difícil convivir, estar en diferentes lugares, con gente diferente y en diferentes estados. Para graficarlo, estoy en diferentes vidas. Una es la que tenía antes, que ya no está. Está la nueva, es una nueva etapa. No puedo volver a lo que era antes, hay un montón de cosas que te pasan por encima. Te abre la cabeza, tenés otras prioridades, otros objetivos. Yo vivo el día a día, no sé mañana qué va pasar. Ya no me interesa si pagué la luz o no la pagué. Problemas que son cotidianos, por ejemplo: antes me olvidaba de pagar la factura de la luz, capaz me despertaba a la noche y era un problemón. Ahora todas esas cosas no me interesan. Pasa a otro plano y a otra forma de ver las cosas. Es difícil convivir en esta parte, yo no la elegí. Pasas a estar expuesto públicamente, y sé que si no lo hago no hay reclamo. Entonces no es que me pude esconder, decir: “Bueno esto no lo hago, yo no lo elegí, me dedico a otra cosa”. Son cosas que te tocan y hay que afrontarlas. Es difícil, sobre todo los primeros meses, estuvimos primero 78 días buscándolo a Santiago, después que apareció y siguió. De hecho, van ocho meses y no hay un día en que estés tranquilo.

-Recién decías, “setenta y ocho días buscándolo a Santiago”. Imagino que tu teléfono explotaba, y ahora algunos medios se están desentendiendo. ¿De dónde sacan ustedes las fuerzas? Esas que nos trasladan a nosotros, en definitiva, para seguir luchando.

Yo estoy en una búsqueda, tuve que poner un freno y parar. Si no, era estar todos los días con los medios. Hasta acá llegué, no puedo estar todo el tiempo. Tengo una vida, trabajar para vivir. No es que estoy en un organismo, hay personalidades que, por ahí, están en un organismo de derechos humanos y pueden abocarse a eso y estar en este tipo de cosas. Hay invitaciones de todos lados, de distintas actividades, distintos programas, presentaciones de esto y lo otro. Entonces tenés que empezar a cortar para bajar, empezar a tener una parte de tu vida para ir a trabajar. No es que todos tenemos una renta o podemos vivir del aire, de la caza y de la pesca. Primero hay que encontrar eso. Esto hace que los medios empiecen a bajar, porque te llaman una vez, dos veces y vos ya no estás saliendo. Hay también una cuestión de salud.  Hay otra parte de medios que son alternativos, independientes, no tienen los mismos intereses que los grandes, como  por ejemplo en el caso de ustedes, y pueden mantener el mismo reclamo sin necesidad que yo salga a hablar. No por mí, sino por toda una sociedad. Es tratar de ir conviviendo con eso. Los medios se olvidan porque, por ahí, surge algo nuevo o es afín a lo que vende en el momento. Si sale algo que realmente mueve el termómetro porque avanzo algo la cusa, sí lo tiene que levantar. Para los grandes medios ya quedó terminado, y dijeron “Santiago murió ahogado el 1° de Agosto como se indica en la autopsia”, y lo cerraron ahí. Eso es totalmente falso. Porque la autopsia no dijo ni cuándo, ni dónde, ni cómo murió Santiago. Mediáticamente se cerró. De hecho, también, el juez antes tenía la causa 24 horas y ahora pasó a ser una causa más de todas las que tiene. Entonces ya no tiene la misma urgencia que cuando exigíamos la aparición con vida.

-Sergio, por esto que decías “los medios alternativos, comunitarios y populares que tenemos otros intereses” acá en el estudio de FM La Caterva hay un stencil con el rostro de Santiago y también tenemos una foto. Desde ahí nos paramos en un lugar absolutamente distinto a los medios hegemónicos. Recién mencionaste a los Organismos de DD HH, ¿qué aprendizaje te dejó y te deja ese vínculo?

En realidad lo fui haciendo a los golpes, tanto mi familia como yo. No pertenecía a ningún organismo de DD HH. Entonces encontrarte con que hay todo un submundo,  que no salen continuamente sino cuando surgen este tipo de casos. Hay muchos organismos, mucha gente comprometida que este gobierno trató de ensuciar con “el curro de los Derechos Humanos”. Yo me pregunto cuál es el curro de ser solidario, yo la veo a Norita Cortiñas que se toma el tren a Castelar que es donde vive. No veo ningún curro, no viaja en una limosín o la llevan con chófer. Como te venden o instalan algo que no es real. Toda la gente que está en organismos trabaja desde su lugar, tratando de aportar con lo que le ocurrió, familiar de víctimas, hijos, madres y abuelas. Vas aprendiendo cosas buenas, algunas que por ahí, no te digo malas, sino aplicables a otra época y no la de ahora. No nos olvidemos que todos estos organismos nacieron después de la dictadura y vienen con un proceso de arrastrar eso. Ahora todo esto cambió, porque antes desaparecían a personas por pensar diferente. Ahora tienen otra modalidad, no necesariamente hacerte desaparecer como a Santiago, otros mecanismos que también son desaparecerte: ensuciarte, inventar cosas, mediáticamente te borran del mapa, te encuadran en un lugar. Yo recibo a diario esos ataques, o presos políticos que no tienen ninguna causa pero los meten ahí y ya está. Después, si es verdad o es mentira, no importa lo que diga la justicia o un juicio. Primero se los denigra, se los expone y ante la sociedad quedan como lo peor que hay. Eso también es una forma de desaparecerte. Entonces los organismos, que crecieron en otra época, también tienen que evolucionar con ese tipo de cosas. Entonces, tomo las cosas que se van haciendo ahora y hay que mejorar. También yo puedo aportar desde lo que me está pasando a mí, y ellos me aportaron sobre cómo combatir en la calle, cómo reclamar, cómo tenés que moverte; juntarse entre varios, me refiero a agrupaciones sindicales, políticas. De hecho, lo de Santiago fue algo que nunca se había visto. Se juntaron todos los organismos, ni siquiera para los 24 de marzo hay tanta comunión en un solo reclamo.

-Sergio, todo este tiempo que pasó, todo este cimbronazo en tu vida y en la de tu familia. En otros niveles, si se puede medir por nivel, en toda la sociedad ¿Te sirvió, pudiste conocer a Santiago desde otro lado?

Totalmente, yo miraba y decía “no es este pibe”. Porque digo, cómo me lo perdí. En realidad, es lógico, siempre que alguien no está todos vamos y decimos “qué buen tipo que era”. Yo conocí a otro hermano. Sus acciones, yo sabía que, cuando había ido a estudiar en La Plata, ayudaba en un comedor pero no que era tan comprometido en un montón de situaciones o de causas, tampoco lo entendía. Yo lo entiendo después que pasa esto, ni siquiera en el momento. Lo fui entendiendo después, cuando empezamos a pensar, a ver todas las cosas, tenía una lógica. Porque cada vez que hacía un viaje y volvía al pueblo, eso lo plasmaba en un mural. Por ejemplo, la lucha contra Monsanto de los agroquímicos, volvía y hacía un mural. La lucha de los pueblos originarios o los pescadores en Chile. En ese momento nosotros no nos dimos cuenta, no lo pensas, después tiene una lógica cuando lo ves a distancia. Yo, como hermano, me lo perdí por no haberlo entendido. Supongo que a la mayoría le sucede lo mismo cuando le ocurre algo con un familiar.

-Recién enumerabas las luchas, las banderas que se fue colgando Santiago, en las que fue poniendo el cuerpo. No solamente el cuerpo sino a través de murales o actividades artísticas. Uno piensa lo poco que se visibilizó la lucha que Santiago estaba defendiendo cuando fue asesinado por los gendarmes. ¿Tuvieron contacto con el pueblo mapuche, pudieron saber en qué esta esa situación? ¿Se acercaron a la familia?

El último contacto que tuve fue cuando apareció el cuerpo, después ya no. Por una cuestión que hay gente a la que le falta declarar. Decidí tomar distancia porque no quería que se malinterpretara tener contacto con los testigos. Yo entiendo que Santiago se comportó de una manera solidaria y del otro lado no fue recíproco. Hay gente que falta declarar y no lo ha hecho. Independientemente de si tiene o no tiene miedo por ataques que, obviamente, han tenido y siguen teniendo, el hostigamiento que reciben por parte del Estado. Antes no estaba con la causa de la comunidad mapuche, entonces no puedo involucrarme con algo que era de Santiago. Si lo hubiera hecho antes, y estuviera en la misma sintonía en la que estaba Santiago, sería diferente. No porque a Santiago lo hayan desaparecido allí, a mí me hace involucrarme en un reclamo en que antes no participaba. Lo mismo con Monsanto, yo no soy un activista contra los agroquímicos, tal vez me hubiera despertado otra cosa, no lo sé. No sé si más adelante no me involucro con el tema de los pueblos originarios. Yo hoy tengo otra prioridad, la de buscar memoria, verdad y justicia por lo de Santiago. Con esto no quiero decir, “no me meto” pero todavía no puedo cerrar, me parece que son etapas. Yo decidí no tener contacto por ese tema, sí lo tiene mi abogada Verónica. Fue por esa cuestión, también en un momento empezaron a cuestionar a Matías Santana, que había ido a declarar, que era falso, que no era del pueblo mapuche porque tenía binoculares. Lo único que falta es que digan que yo interfiero con los testigos. Entonces yo me aparto y dejo que la Justicia investigue. Está bien que la Justicia no investiga mucho, pero fue una decisión mía.

-¿Con qué lucha o luchas te sentís más cercano ahora?

Con el tema de desaparecidos, madres, abuelas, recuperación de nietos, con H.I.J.O.S. Me siento más por ese lado, me acompañaron desde el primer momento, me dieron contención, entendieron qué me pasaba. Te tiene que haber pasado algo de eso para entender cómo te sentís. Fue algo que, desde ese punto de vista, me incliné más por eso. Entonces si yo tengo que agarrar y posicionarme hoy en una lucha, es esa. Los derechos humanos abarcan un montón de otras cosas, otros factores, podemos volver al tema de la comunidad mapuche, es lo mismo. Pero yo me oriento más para ese lado, porque es donde encontré más contención. Yo, por ejemplo, voy a la casa de abuelas y siento que estoy en la casa de mi abuela. Porque es un cariño, y es algo que es necesario. Todo eso se necesita y me parece que es un lugar donde yo estoy más cómodo y en sintonía con lo que pasa.

-Sergio, yo escuchaba un poco hablar esto de las noticias y las cosas que van sucediendo, ¿cómo te pegan a vos estas cuestiones? Porque después de lo de Santiago, pasó lo de Rafael Nahuel, Facundo Ferreyra, el policía Luis Chocobar y varias situaciones que se están dando en este gobierno –y otros gobiernos- de gatillo fácil y situaciones de represión policial. ¿Cómo tomas vos estas noticias y este panorama que se vive en la Argentina?

Todo eso fue cuando nos dieron los resultados de la autopsia, muchos comentarios a través de redes sociales porque nadie me lo dijo personalmente: “¿vieron que no tenía signos de violencia? Los organismos inventaron un desaparecido, los kirchneristas, los zurdos. Vieron, decían que tenía un tiro…no tiene nada”. En el velatorio de Santiago, el veinticinco de noviembre, a Rafael Nahuel le pegan un tiro por la espalda. Sacalo a Santiago del tema, tenemos a Rafael Nahuel con un disparo en la espalda. ¿Qué hace esa gente que se jactaba de que Santiago no tenía signos de violencia? Que era no tener el cráneo partido, una costilla quebrada. Vos podés tener violencia de otro tipo. Ahí no pasó nada, entonces como no pasó nada se redobló la apuesta. Trece o catorce de diciembre, tirando gas lacrimógeno, palazos a los jubilados, uno que lo pasa por arriba con la moto a un chico que estaba manifestándose, un maestro que perdió la visión de un ojo y el otro con poca visión, todos balazos de goma, fotógrafos. Todo eso, un desastre. Llega fin de diciembre, arresto domiciliario a varios genocidas. Todos a Mar del Plata, a la costa, como si fuera el lugar elegido para descansar. El premio del policía, que yo no lo quiero nombrar más, en la casa de gobierno. Antes de eso, los ascensos a cinco o seis gendarmes que participaron en la represión ilegal donde desaparece Santiago. Todo eso termina con el juez Otranto, que fue recusado por hacer mal su trabajo, y termina ternado y posiblemente pueda concursar para ser camarista. Todo ese encuadre es el que te da la respuesta cuando la ministra Patricia Bullrich dijo, “yo no voy a tirar a ningún gendarme por la ventana porque a la Gendarmería la necesito”. Queda demostrado para qué, porque después lo de Facundo, este chico de Tucumán y hay otro de Entre Ríos antes de la fiestas, pasan y le disparen a sangre fría y ahí quedó, no pasó nada.

-El primero de abril hubo una marcha por Santiago en Mar del Plata, vos estuviste ahí, y justo ese mismo día Patricia Bullrich le deseaba felices pascuas a las fuerzas de seguridad. Creo que no hay mucho más qué decir…

Sí, qué pasó ahí, dónde estuvimos todos nosotros como sociedad para llegar a esa etapa. Parecía que no iba a volver y, de pronto, agarran y le dan palmadas a gente totalmente represiva. Parece que no estamos más en democracia, gente que venía a hacer un cambio. Está visto el cambio que venían a hacer. A su vez, todo en complicidad con medios, de mentir, de dar mentira por verdades. De decir, salí con el paraguas y vos salís con el paraguas y hace treinta grados y está soleado. Todo eso es lo que generó este gobierno, y a mí me preocupa. La gente, pequeños sectores, que pierde la capacidad de analizar, ver las cosas por propia voluntad, por sentido común. Si una ministra sale y, en vez de ser imparcial y transmitirnos seguridad, le dedica felices pascuas a las fuerzas de seguridad…falta que salga a dar una vuelta en un tanque los domingos a la tarde por la plaza. La verdad que es patético. El primero de abril volví a pedir la renuncia de Patricia Bullrich, porque es penoso. Yo no puedo creer, todavía, que se siga avalando eso. Porque hizo todo mal y hace todo mal. A veces es buena en lo que hace para el Estado que precisa que se haga de esa manera, no para nosotros que vivimos democráticamente.

-Sí, a veces no queremos caer en cuenta en lo que dice el Presidente y Patricia Bullrich es porque lo piensan y lo hacen. Sobre los medios de comunicación, te quiero preguntar: ¿cómo cambió tu punto de vista de los medios de comunicación? No me quiero imaginar lo que fue sufrir en carne propia la cantidad de mentiras que se hablaron.

En eso no cambió nada, antes de lo de Santiago pensaba lo mismo y analizaba las cosas de la misma manera. No es que compraba lo que me decía un canal u otro, trataba de averiguar primero, no replicar o compartir en seguida. En ese sentido, siempre tuve la misma coherencia. No compré lo que me decían. Estando dentro de esto, sí comprobé en carne propia todas las mentiras y cosas falsas que salen. Es terrible, supuestamente tiene que ser objetivo o tener una mirada distinta.

-¿Cómo está la situación de Santiago hoy por hoy? Sabemos que hubo manejos que no te gustaron, hace poco lo hablaste en varios medios. Las cosas cambian día a día, y es interesante que nos cuentes cómo va la búsqueda de Justicia por Santiago.

Parece que estuviera medio detenido, es otro tiempo. Presentas algo, te lo rechazan, se apela. El camino de la Justicia es muy lento, pueden ver que todavía siguen los juicios de lesa humanidad. Tenemos para rato, algo que pensé que podía resolver en seguida, evidentemente, no interesaba resolverlo. En realidad lo que estamos esperando es que nos digan, a ver, qué garantías tenemos. Se iban a peritar tres DNI en el INTI, pero después de las siete de la tarde el INTI queda militarizado. No hay una cadena de custodia ¿cómo se puede lograr analizar algo y que sea cien por ciento eficaz cuando no hay un análisis de temperatura de agua del río Chubut?, tampoco hay tema de profundidad. Por un lado es eso, estamos con el tema del peritaje. Por otro lado, se libró un exhorto a Chile para que el ciudadano Nicasio Luna, que estuvo el último tiempo con Santiago, declare. Obviamente, no va venir a Argentina, se va a dar en Chile por una cuestión de seguridad. Es para ver la garantía de eso. Otro es que venimos pidiendo un equipo de expertos independiente, para que se les brinde garantías a la comunidad mapuche y se les tome declaración. Salió hace un tiempo que algunos de ellos estaban imputados, no sabemos en qué causas, porque hay muchas cosas que son mediáticas y en los expedientes no están. Si están imputados en alguna causa, no es en la de desaparición forzada o falso testimonio como lo tiraron. Necesitamos ese grupo para que tome las declaraciones que faltan, porque el mismo Estado persigue a gente de la comunidad mapuche que estuvo en cortes de ruta el 10 de enero, o por el 31 de julio. Después pretenden tomarle declaración, o sea, los persiguen por un lado y los citan a declarar por otro. Entonces, no hay una seguridad. Es entendible que, cuando se presenten, los van a detener o les van a armar una causa. Si saben cómo funciona la Justicia, que te meten primero preso y después averiguan qué pasó, sin causa, sin nada. De esa manera, se podrían tener los testimonios, darle una seguridad, un marco legal. Pedimos también que la causa vuelva a Esquel, se la llevaron a Rawson que está a 690 kilómetros de Cushamen donde ocurrieron los hechos. Debería estar en Esquel que está a 90 kilómetros, aparte nosotros teníamos la logística, todo armado, de cuando íbamos todo el tiempo. Ahora estoy a 900 kilómetros de Rawson, parece que estuviera en la Siberia, en otro país, y no tenés acceso, se hace más difícil llegar ahí. Teníamos todo armado en un lugar donde estaban los testigos, donde hay gente que estuvo acompañando a la comunidad mapuche. Entendemos que tiene que volver ahí, no tiene que salir del lugar. Estamos, también, peritando la autopsia. Eso lleva tiempo y hay un montón de puntos, lo único que dijo la autopsia fue la causa de la muerte: ahogamiento con ayuda de hipotermia. Nada más, no dice dónde, cuándo y cómo murió. Lo que dice es que pudo haber estado 53 días, otros 60 o 73 días sin contacto con el mismo hábitat. Eso no dice que estuvo en el mismo lugar donde se encontró el cuerpo, que es, casualmente, 80 metros río arriba de dónde desapareció, de dónde se lo vi por última vez. El perro que rastrilló, dio el recorrido y desapareció ahí. No nos olvidemos que ahí donde apareció el cuerpo, hubo tres rastrillajes. Uno el cinco de agosto, otro el dieciséis de agosto y otro el dieciocho de septiembre y fueron perros rastreadores de personas y buscadores de cadavéricos, así se llaman, o sea que si hubiera una persona muerta, la hubiesen encontrado. No dieron acuse de nada. Los buzos estuvieron en el mismo lugar y tampoco. No estamos hablando de un radio enorme, este lugar son como pequeñas bahías rodeadas, como una olla, envueltas en sauces. En el frente rosa mosqueta que no está en la costa, aparece ahí el cuerpo. Es un río arriba donde desapareció, un lugar que estaba el agua cristalina, que cuando era el primero de agosto el agua estaba muy baja. Cuando fueron el cinco de agosto, el agua también estaba baja. Ahora cuando van y encuentran el cuerpo, son 78 días después. Los que lo encuentran, están sacándolo con el agua en el pecho. Entonces tiene una profundidad de un metro cuarenta. No tiene mucho más.

-Es increíble que no haya ninguna respuesta certera, de que la versión que se instaló en los medios, de que se ahogó y que no hay más preguntas, repreguntas...Recordaba cuando hablabas de chile y se me vino a la cabeza los nefastos dichos de Lilita Carrió previo a que aparezca el cuerpo de Santiago y después gana las elecciones ¿cómo sentiste ese momento? Recordemos que en pleno debate dijo que había 20% de probabilidad de que Santiago esté en Chile.
Y cuando apareció dijo que era como Wall Disney por eso se había conservado así. Esa persona fue elegida por el 50% de los votos que por suerte perdió el 4, porque tuvo el 54% en las PASO. Mi análisis después de eso, fue: iba por Capital y veía dos personas y pensaba "uno de los dos voto esto", es inconcebible. Que lo diga alguien al pasar, un chiste, humor negro, lo que fuera, es hasta aceptable, pero que lo diga una diputada nacional y que nadie le cuestione nada, es una falta de respeto total. Pero bueno, yo no me puedo poner a confrontar contra ella y los periodistas que dicen barbaridades, porque yo no soy una vedette para estar desviando el tema. Que digan eso no me interesa, pueden decir lo que se les antoje. En realidad va por otro lado, mi cabeza está en otra sintonía, pero es patético y recontra repudiable. No sé si alguien se puso a pensar si no le cabría un juicio político a alguien así, siendo una denunciadora serial intachable, que diga esas cosas da cuenta de cómo funciona su cabeza. Eran cosas que en ese momento no me molestaron,  porque no lo estaba diciendo Pérez Esquivel, ahí sí me preocuparía, si lo dijera alguien que admiro o tengo algún respeto.
-Muchas gracias por atender a FM La Caterva.

Muchas gracias a ustedes por hacerme escuchar eso* cuando abrieron que fue muy lindo, gracias a quien lo escribió y a quien lo leyó también, Y A TODA la gente que nos apoya,  y con el tiempo se va a saber. El tiempo de Santiago ya se terminó el 17 de octubre del año pasado, ahora hay que seguir pidiendo verdad y justicia, por eso y seguir y que no pase más. Yo tenía esa esperanza pero sigue habiendo desaparecidos y muertos en democracia, y hubo antes de Santiago, no es que a partir de Santiago es el primer desaparecido y muerto en democracia, hubo antes también, y hay varias cosas no resueltas, pero me parece que fue un grado de ataque y perversión que yo no recuerdo EN NINGÚN OTRO CASO  que haya pasado. El dolor de todas esas víctimas es el mismo, todas compartimos el mismo dolor y la misma angustia, gatillo fácil y todas las injusticias que hay. A toda esa gente también, que las entiendo.


*Se refiere al “Poema para no desaparecer”
Texto de Martin El - Lakkis.
Grbado y editado: FM La Caterva 


Poema para no desaparecer, o ¿Qué hacer si la gendarmería te desaparece?
Metete en todos lados, en la sopa, en la ensalada, en las birras, en el vino de todas las mesas del país, nos faltas a todxs, no me dejes dormir, ni descansar, no me dejes estudiar, no me dejes vivir si no te devuelven.
No me dejes claudicar ante un crimen de Estado.
No me dejes prevalecer indemne contemplando tu desaparición.
Sobre todo metete en mis sueños, en mis pesadillas.
No desaparezcas.
Metete en las artesanías, metete en los programas de tv.
Tenés un aire a Guevara, devolvenos la certeza de poder encontrarte con vida.
Que tus verdugos sueñen con vos.
Hacete canción, risa, llanto, y sobre todo hacete poesía.
Hacete abrazo, hacete calle, vereda, asfalto, hacete pared (como esas que pintabas con hermosos murales).
Hacete queja, muchedumbre, protesta, movilización.
Hacete perro.
Transfórmanos a todos en todo lo que siempre fuiste, una persona capaz de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida ante cualquier persona en el mundo.
Pero sobre todo hacete esperanza, te vamos a encontrar, vos bien conoces el camino.
Nunca estarás desaparecido mientras te busquemos.
Hoy todos somos Santiago Maldonado. (Hoy todas somos Santiago Maldonado)
Buscarte para no morir en la indiferencia.

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