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Foto: Eloísa Molina


Hace 4 años nació La Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir. Trabajadorxs de la salud que garantizan a diario a miles de pibas la posibilidad de decidir sobre sus cuerpos, y que disputan el sentido del sistema médico hegemónico -y patriarcal- Estefanía Cioffi, médica e integrante de la Red, hace un recorrido de estos años y su mirada de lo que dejó la lucha masiva de un pueblo exigiendo la legalización del aborto: no hay vuelta atrás.



Por FM La Caterva 

El 28 de septiembre es el Día Internacional por el Aborto Seguro. En países como Canadá, Estados Unidos, Uruguay, India y la mayor parte de Europa, el aborto es legal por deseo de la mujer durante cierto período de gestación. En la mayoría de los países de Latinoamérica, África, Medio Oriente, Oceanía y el Sudeste Asiático el aborto es ilegal y es legal sólo por causales, como en el caso de Argentina desde 1921. En cinco Estados del mundo se prohíbe la interrupción del embarazo bajo cualquier circunstancia y hay penas de cárcel para toda mujer y persona que realice, intente realizar o facilite la realización de un aborto: El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua o República Dominicana.


Este 28S en nuestro país no será uno más. Aún laten las calles colmadas en las intensas jornadas del 13 de junio y el 8 de Agosto, cuando la Cámara de diputadxs dijo sí a la legalización del aborto, pero 38 sendorxs votaron en contra del derecho a decidir sobre los cuerpos de las mujeres y todas las personas gestantes. Aún vemos en casi todas las mochilas en las calles el pañuelo verde, insignia del derecho al aborto legal seguro y gratuito. Todavía las pibas siguen plantadas con el impulso de cambiarlo todo. En las calles, en las camas, en las casas y también en el parlamento, que nos demostró, una vez más, que no representa la voluntad del pueblo.

Si algo permitió  el debate en el Congreso fue escuchar voces y conocer prácticas que han sido históricamente construidas como no existentes. Si pensamos desde la jerarquización de saberes a las que nos tienen acostumbradas, cae de maduro que en el debate por la legalización del aborto el “saber” de un médico ginecólogo “vale” más que el de una enfermera. La discusión propuesta desde el movimiento feminista por el derecho al aborto permitió construir una mirada/práctica desde la integralidad, que cuestiona esa jerarquización.  En este caminar, en esta despenalización social del aborto, desde esa integralidad, es que nace la red de profesionales por el derecho a decidir, en 2014, y es lanzada públicamente un 28 de mayo, Día internacional de la Salud de las Mujeres, porque el aborto es, como quedó demostrado en el debate, también un tema de salud pública. 


La disputa de la red al sistema de salud médico-hegemónico y patriarcal

En 2014 se empezaron a juntar les profesionales que actualmente garantizan interrupciones legales del embarazo, pero entonces, hace cuatro años atrás, la situación era diferente. Los primeros encuentros eran “como saliendo del closet, de la soledad en el acompañamiento en distintos territorios, para empezar a encontrarnos y salir del armario de los acompañamientos en aborto” cuenta Estefanía Cioffi, integrante de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir. El camino recorrido está a la vista. Desde “salir del armario de los acompañamientos en aborto” a afirmar, con una voz colectiva y construida a nivel nacional, potenciada en lo que fue este año de movilización en las calles "nosotres somos les profesionales que garantizamos las interrupciones legales del embarazo en el marco de la ley actual y estamos dispuestes a seguir acompañando cuando haya interrupción voluntaria del embarazo”. El debate público de este año para la red también implicó “mucha mayor visibilización, implicó crecimiento cualitativo, la posibilidad de tener discursos públicos que lleguen a las masas. Implicó que muchos más profesionales de la salud salgan del closet de los abortos y un crecimiento exponencial en distintos territorios, y poder garantizar más interrupciones voluntarias de los embarazos”. En otras palabras, implicó un avance enorme en la garantía y ejercicio del derecho a decidir sobre los cuerpos de las mujeres y personas gestantes. Que no son de la Iglesia, ni del Estado, ni de los médicos, ni del mercado.

En pleno debate por la legalización del aborto en nuestro país, y luego de manifestaciones públicas de médicos antiderechos, la Red de Profesionales lanzó la campaña “Contas con Nosotres” que “surge de la necesidad de poder plantear un tipo de modelo de sistema de salud y de relación de les profesionales de la salud con les usuarios que tiene que ver con la perspectiva del acompañamiento frente al abandono de los antiderechos. Nosotras venimos a decir que les vamos a acompañar en lo que sea que las personas decidan (continuar o no) con sus embarazos. Me parece muy potente en términos de lo plural, no es un "no cuentes conmigo" sino que es una respuesta colectiva que implica organización, que implica apoyo, que implica amorosidad”, explica Estefanía. En esta forma amorosa de concebir los acompañamientos de interrupciones de embarazos se juega también una cuestión de poder, ya que “los acompañamientos feministas en abortos vienen a disputar bastante el sentido común del modelo médico hegemónico. Implica correr el eje de poder del trabajador de salud y ponerlo en la autonomía de la persona, que se ponga el eje en la autonomía y no en la decisión del profesional de la salud”, agrega Estefanía. Que no sea el profesional de la salud quien detente el poder sobre una –justamente- paciente, es el trasfondo de los acompañamientos realizados desde este lugar. “Disputar cómo se hacen los abortos, las recomendaciones de la OMS, también es disputar cómo queremos que se hagan esos abortos y quien tiene la decisión. En ese sentido venimos organizando cátedras de aborto en las facultades de ciencias médicas y ciencias de la salud, en Rosario, en Comahue, Capital, Zona sur, Psicología, con cátedras libres de aborto y que la formación que siempre estuvo orientada al punitivismo, nosotres proponemos una formación que sea de garantía de derechos con altos estándares de calidad y que ponga en disputa este modelo” explica dejando de manifiesto la integralidad: no sólo en el hospital, en las salas médicas, también la formación es un territorio donde se construye la despenalización.

“El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes” reza la Constitución Nacional, siempre reaccionaria. La lucha de los movimientos feministas demostró que el pueblo avanza a pasos agigantados. La “despenalización social del aborto”, entendida como la consecuencia de las múltiples acciones que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la Red de Profesionales y diversas organizaciones vienen desarrollando, contradice la Constitución Nacional y su espíritu delegacionista. El pueblo no sólo delibera, el pueblo no sólo reclama derechos, el pueblo organizado, el movimiento feminista ejercita sus derechos y desde ese ejercicio exige al parlamento los convierta en leyes.

Este 28S no es uno más, “es un reencuentro después del 8 A, es demostrar que seguimos fortalecidas, que fuera de la pérdida a nivel institucional que tuvimos el 8 de agosto todo este año nos dio muchísimo fortalecimiento y también a las personas que vienen a interrumpir sus embarazos, que vienen con otro recorrido, con más información, con los pañuelos verdes colgados en sus mochilas. Este 28 S es una nueva jornada de lucha y de encuentro, estamos seguras que va a ser masiva, para poder demostrar que esos senadores y senadoras, esos diputados y diputadas que votaron en contra o se abstuvieron no están dando cuenta de la representación que tienen que hacer de la sociedad. Entonces salir a las calles de forma masiva es demostrar eso, y es decir a todas las pibas y a todas quienes necesitan abortar que estamos ahí, que seguimos luchando para ser cada día más libres, para hacer realidad nuestros deseos”. Un reencuentro de la marea verde, un grito mundial (internacionalista) por el aborto legal.