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Continuamos con esta serie de publicaciones donde compartimos los diálogos que realizamos desde FM La Caterva sobre el balotaje en Brasil el último domingo en el marco de una transmisión especial donde durante dos horas aportamos desde la comunicación popular otras perspectivas sobre lo que está aconteciendo –más allá de los nombres- con Nuestra América y el lenguaje del odio y la violencia que se intenta institucionalizar. Tanto en el caso del periodista e investigador Raúl Zibechi como en la conversación con Isabel Rauber remarcan la importancia de re pensarnos, ser creativos, pro positivos, tener presente las experiencias de los sectores populares, y sobre todo no entrar en el juego del odio y la violencia.
Lo que sigue a continuación es la desgrabación y el audio con los pensamientos y análisis de Isabel Rauber: pensadora latinoamericana, estudiosa de los procesos de construcción de poder popular desde abajo en indo-afro-latinoamerica, profesora universitaria, pedagoga política y doctora en Filosofía.

“Ya no sirve mirar para atrás ni buscar culpables y responsables; hay que tener la cabeza muy serena porque la paz es de responsabilidad de los pueblos. No hay que caer en la tentación de la violencia, el odio, hay que ver cómo construir otras miradas y caminos. Porque de lo contrario es hacerle juego a la muerte.”

“…sino veamos a las madres en los comedores con todas las fuerzas que luchan a favor de la vida y la convivencia.”



-La Caterva: ¿Cómo analizamos este resultado? ¿Cuánto incidieron las fake news?

-IR: Creo que hay que verlo dentro del contexto de la multidimiensional de la política. Mi punto de vista no es que son las fake news (noticias falsas) las que provocaron el triunfo de Bolsonaro. Es un conjunto de hechos que se vienen dando en Brasil desde que empezó el golpe a Dilma y la persecución y encarcelamiento de Lula. Fueron claras señales de que al poder no le importa la democracia sino el resultado y obviamente no iban a abrir las puertas a un triunfo del PT. 
Bolsonaro pasó del 10% -de acumulación de votos- a 10% por sobre Haddad. Entonces es evidente que tuvo mucho apoyo de todos los lugares con todos los elementos del poder. Desde los económicos, los militares, los comunicacionales. ¿Desarrolló una estrategia de fake news por whatsapp y redes sociales? Si, efectivamente. Pero no creo que eso sea el elemento fundamental que le dio la victoria. 
Trabajaron con el engaño generalizado, no por whatsapp, sino por todos los medios. La red O Globo jugó un papel muy importante para hacer una lectura de los acontecimientos políticos del Brasil a favor de que decante una salida de derecha. No necesariamente Bolsonaro pero estaban buscando una salida porque no había nadie que pudiera enfrentar a Lula y en realidad no lo vence. A Lula lo encarcelan y silencian. No pudo decir una sola palabra. Entonces la verdad que así puede ganar cualquiera que se lo proponga contando con todas las herramientas. 
Hay que tener muy en claro todo eso. Lula encerrado y silenciado y que Bolsonaro contó con todos los medios. Pero además quiero señalar algunos elementos que hacen a la psicología social de la política. Inocularon el nuevo caballo de batalla que tiene que ver con la corrupción. Todo lo popular es corrupto, todo es populista, todo tiene que ver con nada. Y este señor que se auto reivindica como ajeno a la política es un caradura porque tiene 27 períodos en la cámara de diputados del Brasil. Es un lumpen que vive del presupuesto del Estado. Prácticamente desde que dejó de gatear está viviendo de la plata del pueblo brasileño. En todos esos períodos parlamentarios presentó dos proyectos de ley que sufrieron algunas reformas y se aprobaron. Es decir, es un zángano y un frustrado. Y voy a recordar que el partido social liberal en el cual se metió para ganar las elecciones es una opción nueva. No solamente se casó y divorció tres veces sino que es miembro histórico del partido progresista. Con lo cual va a señalar lo que significa el progresismo en Nuestra América. El progresismo termina en Bolsonaro. Lo lamento para los que se enojan pero el culipandeo de quiero estar aquí que alimenta la frustración termina decantando por derecha. En la cultura lo que está clarificado no es lo nuevo que va a venir, lo que está clarificado es lo viejo. 
Cuando hay procesos de re tracción anclados en la frustración porque evidentemente los tres gobierno y medio digamos del PT, terminen con la destitución de la presidenta y el encarcelamiento de Lula y la pérdida de derechos genera una desazón muy grande en muchos sectores. Y que los convenzan que el estado de miseria se debe al robo -que uno tuvo un departamento aquí y el otro allá- genera, al no haber otras lecturas con llegada, una frustración muy grande. Y esto explica el crecimiento inflado, acelerado, de la cantidad de votantes. Es un electorado frustrado que delira. Lo podemos ver en la televisión: grita el nombre del país, grita que triunfó el bien sobre el mal; es algo propio del Renacimiento cuando se quemaba a las personas, se las perseguía y mataba porque eran poseídos del demonio. Esto indica el nivel del debate político en Brasil y ahí vamos a entrar en otro tipo de discusión. ¿Los gobiernos populares hicieron la tarea necesaria e imprescindible de la formación política de la ciudadanía? No para partidizarla sino para que sepan defender sus derechos. 
Cuando escuchamos que el mismo candidato que pierde dice que se vivió un festival de la democracia realmente después de eso no dan ganas de hablar. Porque de qué democracia está hablando, de qué festival. En un país donde hay una proscripción, donde se encarceló al que de verdad hubiera ganado las elecciones... ¿Dónde está el festival de la democracia? Con tontos así por supuesto que gana Bolsonaro. 



-La Caterva: ¿Podríamos trazar un paralelo por ejemplo con la figura de Lilita Carrió? 

-IR: En general no soy amante de las comparaciones. Cada país tiene su historia y no se me ocurriría comparar a esa señora con Bolsonaro porque no sé a qué conclusión llegaría...a lo mejor no te va a gustar. Pero obedece a procesos diferentes. 
Lo que sí está claro es que se buscaron al más mediocre que los mediocres sobre lo que odia porque él odia a su propia historia y su imagen en el espejo. Entonces en vez de ir al psicólogo hizo catarsis en la campaña y volcó su frustración sobre los demás. Es un caso típico y que enseña que no se puede subestimar a los que uno piensa que son tontos, no se puede hacer así política, es imposible. Porque además cuál es el programa, tres palabras. Contra esto, contra aquello y contra lo otro. Y en vez de hacer propuestas se basó en la polarización del odio. Y esto no es un tema del Brasil. El señor del norte con su peluquín y su tintura es lo que lleva impulsando para dividir las aguas, el discurso del odio. El discurso del odio siembra y crece rápido. Creo que no se puede tomar a la ligera. Que son vientos de odio que están surcando el mundo. El odio y la intolerancia empiezan a crecer y manifestarse. El otro día un señor golpea a una señora en un tren en Londres porque ella estaba hablando por teléfono en español. 
Estas cosas comienzan y no sabemos cómo terminan. Creo que estamos atravesando, no quiero ser agorera de la larga noche, pero atravesando una posibilidad sí. Una larga noche en la historia de la humanidad. Terrible. Que tiene mucho que ver con la frustración de las clases medias que es muy seria, de peligro y de las capas intermedias o más altas de los sectores de la pobreza. Entonces... ¿Qué se hizo para construir conciencia política? No voy a decir que no se hizo nada pero se hizo poco. Mucho menos de lo que se podría haber hecho en épocas donde era posible construir con más fortaleza. 
Ya no sirve mirar para atrás ni buscar culpables y responsables; hay que tener la cabeza muy serena porque la paz es de responsabilidad de los pueblos. No hay que caer en la tentación de la violencia, el odio, hay que ver cómo construir otras miradas y caminos. Porque de lo contrario es hacerle juego a la muerte. 
Hay que tener cuidado con las apreciaciones porque cuando Hitler ganó las elecciones en Polonia dijeron -Ah bueno, eso fue en Alemania. Hoy día lo que queda lejos o cerca es relativo. 

-La Caterva: Es muy desagradable como señalabas la figura del señor de peluquín que cada vez está más al acecho.

-IR: Que ya ni dan ganas de decir el nombre. Es muy desagradable. 



-La Caterva: Acá pasa lo mismo. 

-IR: Hay que ver cómo se las arregla López Obrador en medio de toda esta situación tan lejos de Dios y cerca de Estados Unidos lo tiene muy complicado porque te sacuden la alfombra en dos minutos; además de la desaparición física. 
Pero no me estoy refiriendo al caso Kennedy por ejemplo. Hoy día con una comida te inoculan una enfermedad. Hay muchas formas. 

-La Caterva: ¿Qué panorama se abre para los movimientos sociales, populares, para la lucha desde abajo?

-IR: Hay que re pensar. No hay una respuesta instantánea y mucho menos individual. Insisto en la responsabilidad central en la defensa de la vida, de la legalidad y no ser instrumentalizados para profundizar el discurso del odio y de ilegalización. Eso es muy importante porque fue subestimado muchas veces. Cuando se desatan los elementos del odio son incontrolables. Solamente los pueblos con su diversidad de organizaciones son los que pueden ser garantes de la ecuanimidad y de la paz. Habrá que pensar cómo lo van a hacer. Pero el lineamiento lo veo por ahí: defender la paz, no entrar en revanchismos y odios. Re pensar. 
Sé que una cosa es decirlo como lo hago yo y otra es en lo cotidiano pero bueno...hay que inspirarse y ser creador. Los derechos no se defienden contestando a una cachetada con una cachetada. Siempre es apostar el hacer desde la propia enseñanza que el derecho se abra paso, como lo hacía Gandhi. O como Mandela que no aceptó negociaciones para salir de la cárcel. Esperó a que se le cumpliera la condena y con eso dejó grandes enseñanzas y logró aportar a la derrota del racismo institucional -que eso cuesta mucho sacarlo de encima- con su ejemplo de vida, por supuesto articulado con la resistencia del pueblo. No es fácil defender la razón con 27 años de su vida. Hay fuerzas a favor de la vida y que no son proclives al odio. No somos ni la India ni Sud África, estamos en América Latina y habrá que pensar cómo hacerlo. 
Acá hay mensajes de esperanzas. Sino veamos a las madres en los comedores con todas las fuerzas que luchan a favor de la vida y la convivencia.