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Ayer por la tarde en la CTEP se realizó la asamblea feminista que definió realizar un paro el próximo 5 de Diciembre. Como hace dos años, cuando el 19 de Octubre de 2016 el femicidio de Lucía Pérez daba origen al primer paro de mujeres, lesbianas, trans, travestis. El veredicto de los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas absolvió a los imputados por el femicidio de Lucía. Porque la volvieron a matar, volvemos a parar. 

Foto: Ni Una Menos

*Por Marta Montero, mamá de Lucía Pérez 
en la Asamblea que convocó al 
#Paro para el próximo 5 de Diciembre


Gracias chicas. Hoy he viajado para estar acá con ustedes. Sólo para dejar este mensaje: todas somos Lucía. A cualquiera de nosotros, a cualquiera de ustedes, nos puede pasar. Desgraciadamente Lucía fue la que quedó en el bolillero, la que fue elegida, por el hecho de querer fumar un cigarrillo, de querer fumarse un porro, eso fue lo que la castigó a Lucía, el haber hecho esto con estas personas fue lo que la llevó a la muerte a Lucía.

Lucía era una adolescente con los mismos sueños que tienen ustedes, con las mismas ganas de vivir, ese fue el pecado mortal que cometió. A ella la mataron el 8 de octubre de 2016 y con la sentencia que se dio el 26 de noviembre, dos años después, la volvieron a matar. Eso es lo que no tenemos que permitir, lo que tenemos que hacer como mujeres, luchar, luchar desde la palabra, de que nos escuchen. No podemos perder más chicas, más familias. Detrás de la muerte de una hija se va la vida de los padres, de amigos, de abuelos. No podemos hacer oídos sordos a lo que está pasando, tenemos que reclamarle a nuestros gobernantes que esto no puede seguir pasando, no podemos permitir más esto. Esta gente tiene la fábrica de muerte. Lo que venden ellos son la muerte para nuestros adolescentes, y no les importa nada, nos cosifican como la cosificaron a Lucía, total era descartable, total después tendremos otra, le damos la droga que queremos, la lastimamos, total no pasa nada. Tenemos el dinero suficiente para comprar a jueces, peritos, municipio y aquí nadie vio nada. Lucía tuvo la culpa de haber hecho lo que hizo, esto dicen estos jueces. Con este precedente que sientan los jueces, imagínense las que venimos detrás, arréglense como puedan, porque si acá pasa algo, nadie se va a hacer cargo, si alguna de nosotras o ustedes las matan no va a pasar nada, porque ustedes tuvieron la culpa de ir a tener sexo, de fumarse un porro, son ustedes culpables de lo que hicieron, con 16 años. Son menores todavía, son chicas, contra personas adultas, y estas personas se manejan de esta manera.

Son los adultos los que tienen la droga, esa droga de máxima pureza no la consumen los chicos de la villa, esa droga  es de primer nivel. A esos narcos los cuida la justicia, ¿a ellos cuida la justicia? No queremos más esto. Necesitamos chicos libres, chicos tranquilos, que vayan a la escuela. Yo no hago apología de la droga, si ese chico se fuma un cigarrillo que sea dueño de su vida, porque yo me fumo un cigarrillo y un tipo me tiene que matar. No lo podemos permitir eso más.

Yo vengo de Mar del Plata, allá hay muchísimos grupos de chicas que se juntan y exigen sus derechos. El día de la sentencia estaba todo preparado para que nosotros agrediéramos, no lo consiguieron, y no lo van a conseguir nunca de esta madre.

Sí van a conseguir la gota que va a agujerear la piedra, porque los voy a seguir hasta que vayan a la cama a acostarse.

Eso es lo que voy a hacer, no voy a parar hasta que esas personas vayan presas. Hoy es Lucía pero ¿cuántas Lucías hay que no se sabe nada? Si nosotros no hubiésemos andado con mi marido, con su hermano, con las organizaciones, hoy veríamos a los narcos en la calle como si nada pasara. Todavía tienen el caradurismo de querer apelar que ellos no vendían droga a menores. Tienen tanta impunidad, pero esa impunidad no es casual, detrás de esta impunidad hay alguien que los respalda. Esto es lo que no tenemos que permitir y hacer esto que estamos haciendo. Pedir por Lucía. Yo sé que a Lucía no me la van a devolver más, pero Lucía esta en cada una de ustedes, en cada una de nosotras, y la fuerza que a mí me da Lucía es para seguir luchando y pedir por todas y así seguirá mi vida, hasta que no haya una condena como corresponde no voy a parar. Hoy es ella, otro día lucharemos por otra. No es justo lo que hacen con nuestras hijas, y no se lo vamos a permitir ya. Tenemos que estar juntas, estar unidas, sin bandería ninguna, con el lema nuestros hijos, nuestras hijas, a nuestras hijas tenemos que salvar. No podemos permitir que estos tipos hagan los que quieran las usen y las descarten. La tasa de femicidio que hay en Mar del Plata es terrible. Después de la muerte de mi hija ya hubo 4 condenas perpetuas que se dieron por femicidio. En estos dos años hubo más de 7 femicidios en una ciudad de 700 mil habitantes. No lo podemos permitir, tenemos que levantar nuestras voces.


Convocar al paro por Lucía y por todas
Por eso convocar a este paro de mujeres, como fue el 19 de octubre, que salimos todas las mujeres de negro. Yo me acuerdo que estaba no sé dónde, perdida, pero sé que todas las mujeres lo hicieron, lo sé porque lo vi 4, 5 meses después. Fíjense hasta donde llega uno perturbado que no podes ver la ropa de tu hija, es terrible lo que se siente, es terrible lo que se destruye de una familia. Mi marido el día de hoy no puede entrar a la habitación de Lucía, eso nos dejan como familia. No se lo vamos a permitir. Esto no se lo permitimos más. Por eso este paro de mujeres, todas tenemos que salir, no sé ustedes qué están pensando, nosotras pensamos en Mar Del Plata, que estaría bueno el 5, que sería un buen día para juntarnos todas y hacer un paro por Lucía, esta muerte de Lucía por segunda vez no la permitimos más. No dejemos demorar más tiempo. La causa se va elevar a juicio antes del 15, tenemos que generar la presión.

No tengo más que palabras de amor y agradecimiento para con ustedes, todo lo que hicieron por Lucía. Todas han sido Lucía, todas se pusieron la camiseta de Lucía. Eso no tiene precio, porque esto fue genuino, fueron ustedes que lo hicieron, fue a una parte de ustedes que hicieron desaparecer y callar. Porque era una chica que le gustaba vivir, una chica que no se callaba, con alas para volar, con sueños, entonces era mejor hacerla callar y matarla, esto fue lo que hicieron con Lucía, cortarle las alas y matarla. Les agradezco muchísimo, todo lo que hacen por ella. Mi hija estará volando. Cada una de ustedes son el abrazo que me daría Lucía, no tienen idea lo que es tener una hija mujer, la complicidad que tiene con la hija es totalmente diferente, esta cosa de robarle la ropa, toda esa picardía la tienen ustedes con sus mamas, si hay alguna mamá me entenderá. Esa cosa yo no la voy a tener más, pero ese abrazo desde el amor lo tengo con todas ustedes, que cada vez que la veo, y esa es mi Lucía que me abraza siempre.
Gracias chicas, las quiero muchísimo.