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Autogobierno y autogestión

El 5 de Marzo de 2009, el Comandante Chávez llegaba al estado Lara con el objetivo de asignarle a la comunidad una tarea por demás ardua: construir el poder comunal. 2.200 hectáreas de tierras expropiadas a un ganadero amigo del imperio serían destinadas a levantar una comunidad comunal capaz de ser ejemplo de lucha y autoabastecimiento; probando así por primera vez la construcción de las instituciones comunales, base de la teoría socialista del Comandante.
Por Agostina Betes*


La democracia participativa y protagónica se materializaba en las asambleas de ciudadanos y ciudadanas, que luego constituirían consejos comunales, y el resto de las instancias: el parlamento y las vocerías. La comuna pasó de producir maíz y ganado a desarrollar una producción capaz de autoabastecer a todo el Estado. La comunidad multiplicó su capacidad productiva, superando ampliamente la del terrateniente. Tomó espacios improductivos y abandonados por entes privados y paso a incentivar y desarrollar una producción de maíz y ganado para surtir las 7.000 familias pertenecientes a la comuna, además de 30.000 familias que se encuentran en comunas aledañas y de otros estados, las cuales son surtidas por la producción de maíz, hortalizas y ganado bovino y porcino. Su desarrollo productivo les permitió también abordar nuevos proyectos: viviendas, liceos, escuelas, mercados.

El Maizal supo demostrar en la práctica algo que la oposición cuestionaba del proyecto político: la construcción comunal funciona, productiva, social y políticamente. Un pueblo organizado, con valores socialistas, puede construír colectivamente una forma innovadora de vivir, donde todos los derechos y necesidades estén garantizados, donde el desarrollo individual esté íntimamente conectado con el desarrollo colectivo, donde la dignidad de la vida no sea un ideal sino una realidad material.
El Socialismo del Siglo XXI es viable, funciona. El Maizal es, hoy, una de las comunas más productivas de Venezuela, es la expresión real de un ideal político que Chavez inició en 2009, y cumple 10 años de construcción.


Convivir, porque no fuimos a visitar.

Hace una semana, en el marco de la Brigada Internacionalista Che Guevara, un grupo de delegadxs internacionalistas tuvimos la fortuna de convivir en El Maizal.
La idea Guevarista de las Brigadas de Trabajo Voluntario nos llevó a adentrarnos en la Comuna, en su realidad, en su trabajo, en su producción, codo a codo con lxs compañerxs que día a día construyen el socialismo comunal.
Vivimos entonces una realidad que para muchxs de nosotrxs es sueño. Vimos una comunidad organizada, trabajadora, incansable. Una comunidad que afianza a diario su identidad revolucionaria, la reafirma y busca constantemente construír nuevos espacios y formas de potenciar el socialismo para llevarlo más allá de sus fronteras.
Vivimos un pueblo que lucha, con los ideales intactos y las fuerzas renovadas; un pueblo que entiende que el bloqueo no es más que la represalia de un imperio que sabe que Venezuela jamás bajará los brazos ni dejará que vuelvan a saquear sus riquezas ni oprimir a sus habitantes.
Un pueblo libre, que contagia las ganas de luchar por un futuro sin opresiones.
Acompañaremos su lucha, construiremos con ellos un mundo socialista.
Comuna o nada.

*Militante del Movimiento Popular La Dignidad en la Brigada Internacionalista Che Guevara