Open top menu


Del 25 al 28 de abril, organizaciones sociales y políticas, organismos de derechos humanos e instituciones públicas efectúan un censo integral de indigencia debido al incremento de esta problemática a nivel nacional y la imprecisión de las estadísticas oficiales en la Ciudad de Buenos Aires.

Por Marcos Bentancourt para FM La Caterva

El mes pasado el Indec publicó un informe donde especifica que el índice de pobreza hacia fines de 2018 escaló hasta el 32% de la población y la indigencia al 6,7% a nivel nacional. Sin embargo, las estadísticas oficiales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no poseen la misma rigurosidad. Mientras que en 2017 el conteo del Gobierno de la Ciudad dio que en las calles vivían 1066 personas, el primer censo realizado por diferentes organizaciones sociales contó en el mismo año 4384 personas. Debido a la imprecisión de las cifras oficiales y el aumento continuo de la indigencia comenzó a realizarse ayer el segundo censo popular impulsado por Abrigar Derechos, Asamblea Popular de Plaza Dorrego, Defensoría del Pueblo, Ministerio Público de la Defensa, Movimiento Popular La Dignidad (Red Puentes), No Tan Distintas, Presidencia de la Auditoría General y Proyecto 7, entre otras.  



Al igual que el primer censo, las organizaciones sociales buscarán dar cuenta de la dimensión real de esta problemática relevando la cantidad de personas en situación de calle, tanto efectiva como en riesgo, detallando también sus necesidades concretas. Con el método de encuesta se intentará conocer cómo estas personas se autoperciben, qué estado de salud tienen, su trayectoria educativa y los tipos y niveles de violencia institucional que padecen. La Caterva dialogó con Horacio Ávila, Presidente de Proyecto 7, una ONG que realiza actividades diversas destinadas al abordaje de la problemática de personas en situación de calle desde una perspectiva integral, multidisciplinaria y colectiva. “La política pública sobre situaciones sociales sólo se puede aplicar teniendo una evaluación real de la población cualitativa y cuantitativamente. Es decir, que no sea sólo un número abstracto, sino que también se pueda identificar los subgrupos que componen la situación de calle, como la tercera edad, mamás con chicos, compañeras trans y compañeros con discapacidad física. En base a esos números y subgrupos se puede tener un presupuesto acorde”, expresó Ávila.



Daniel Lescano es integrante de Red Puentes, una organización comunitaria perteneciente al Movimiento Popular La Dignidad y la Corriente Villera Independiente. Red Puentes nació en 2012 en la villa 21-24 como una respuesta ante los consumos problemáticos de los hijos, vecinos y familiares de esta comunidad. Daniel cuenta que cuando entró en situación de calle no obtuvo ayuda por parte de ningún gobierno y que hoy en día tiene la posibilidad de trabajar y alquilar gracias a la ayuda de Red Puentes. “Cuando te quedás en la calle pensás: Uh y ahora, ¿Qué hago? Bueno voy a un parador del Gobierno de la Ciudad, pero ahí es peor que estar en cana porque no se te respeta para nada y te tratan mal. Hasta pueden darte una puñalada por un celular o por cualquier cosa que tengas. Estar en una situación de calle te lleva a muchas cosas que vos no querés hacer desde un principio, como consumir y salir a robar para el consumo”, recuerda Daniel en diálogo con FM La Caterva.


Para explicar las principales causas del aumento de la indigencia Ávila destierra algunos de los mitos que todavía continúan circulando en el sentido común: “Se trata de personas que están forzadas a estar en situación de calle, se ven obligadas a esa situación. Sino volvemos a ese esquema histórico de que las personas están en la calle porque lo eligen y quieren estar ahí. Este gobierno es un gran productor de pobres y deja a gente afuera del sistema todo el tiempo. Lo que le pasa a cada uno de nosotros que hemos pasado por esto es que te destrozan la vida. Es una situación sumamente traumática y muy difícil de superar porque tenés mil obstáculos. En este contexto actual de crisis socioeconómica una cuestión que podría ser una herramienta válida es conseguir un trabajo, pero este no existe porque cada vez se destruyen más las fuentes de trabajo. La posibilidad de alquilar un lugar para vos y tu familia también es casi imposible porque una habitación de hotel vale diez mil pesos por mes”, denuncia Ávila.


En la misma línea, el referente de Proyecto 7 aclara que el Estado propone parches paliativos alejados de la realidad de las necesidades que cumplimentan los derechos del hombre, fundamentalmente el derecho a la vida. Mientras tanto, a las diferentes organizaciones sociales les llegan infinidad de consultas preguntado cómo brindar una mano: “Hay muchas ganas de participar, inclusive por parte de personas que no militan, pero sí están muy preocupadas por sus vecinos que están en situación de calle”, finalizó Ávila.


Para más información sobre la propuesta las organizaciones disponen los siguientes medios de comunicación:
E-mail: censopopularpsc@gmail.com
Facebook: @censopopularpsc
Instagram: censopopularpsc